Efemérides

Buenos días, señor Manuel.

Buenos y santos prenda.

Se da usted cuenta de que llevamos celebrando estas charlas en la solana de la –Parcela-, mientras degustamos nuestro vermú con anchoas, acompañadas de otros productos ricos de la tierra, desde hace mucho tiempo… mucho.

Ya lo creo, tanto que pronto tendremos que celebrar su-EFEMÉRIDES-, en recuerdo de ese primer día. Pues mucho hemos “largado” de lo divino y humano en este caminar juntos. Que lamentablemente ha sufrido un drástico cambio desde la brusca y espantosa llegada del-Coronavirus-, trastocando desde nuestra manera de ser, hábitos, costumbres y hasta de pensar. Aún en ello estamos inmersos y va para largo.

Qué razón tiene usted buen amigo. En lo de celebrar la-EFEMÉRIDES-, de nuestras divagaciones. Dice el-Diccionario Enciclopédico, sobre-Efemérides: “Sucesos ocurridos en diferentes épocas”. Y también: “Libro, almanaque histórico o comentario en que se refieren los hechos de cada día”.

También podría denominarse-Notas de Sociedad-.

Perfectamente. ¡Ha estado usted bien señor Manuel, muy acertado!

Lo que usted apostilla, me viene bien para contarle una historia singular.

¿Otra?

No empecemos y déjeme continuar. No será eso de… los cuentos de hadas…  Pero hace unos días; nuestro buen amigo-Jacinto Frades-, desde-El Cerro- me envió por-whatsApp- algo curioso que mucho me atañe, pues me trae recuerdos lejanos ya en el tiempo. El tema principal es una página del-Periódico local, que lo fue,-EL ADELANTO-de fecha-24 Abril 1934-, en la que se daban noticias varias, entre ellas las-NOTAS DE SOCIEDAD-. A la derecha un titular-UNA BODA-, y en la reseña de la misma (trascribo) se dice: “En la Iglesia Parroquial de Sancti Spíritus, se ha celebrado el matrimonio canónico de la gentil señorita, Pilar Hernández Galán con el culto médico de El Cerro, Don Anselmo Santos Pérez. Apadrinaron a los contrayentes la simpática señorita Adelina Santos Pérez, hermana del novio, y Don José Hernández Galán, hermano de la desposada y querido amigo nuestro. Por el reciente luto de la novia, la ceremonia se celebró en la intimidad.

¿Qué le parece señor Manuel?

Pues la primera reacción con lo que está escrito en-EL Adelanto-, que en tiempos lejanos era el único periódico que venía al pueblo y al que estaban suscritos; o el médico, el cura y algún maestro que aquí vivían. Luego en la “retranca” le dábamos un vistazo los que teníamos interés por las noticias. Cuatro.

Bueno… te decía que la primera impresión es de sorpresa, pues es algo relacionado con tú familia. (Ver foto). Después el recuerdo de que aquellas-Notas de Sociedad- se llevaba mucho en aquella época. Y la tercera; que me ha llamado mucho la atención de las expresiones que empleaba, quien redactó la-Crónica de la boda de tus padres… “gentil señorita” cuando se refiere, a la novia, “simpática señorita cuando lo hace a la madrina, “culto médico” referente al novio y  al padrino “hermano de la desposada y amigo nuestro. No dirás; que no es genial.

Ya lo creo amigo. Pero ahí no para la cosa, pues debajo de esas-Notas de Sociedad- otro titular es dedicado a-Peticiones de Mano-, y el cronista se supera: “Ha sido pedida la mano de la encantadora señorita”, “por el acreditado industrial”,. Y continua: “Ha sido pedida la mano de la acaudalada señorita”, “habiéndose cruzado entre los novios valiosos regalos”.

Lo que te digo; que da gusto y satisfacción el poder leer otra vez aquellas reseñas tan faltas de maldad y noticias falsas.

Bueno señor Manuel. No crea que todo era tan “fino”, pues al lado de –Las Bodas-, viene un artículo firmado por-Mari Tere-, que en la época actual en la que vivimos, sería como mínimo de ¡Rayos y Centellas!

¡No me digas! Nuestra-Mari Loli exclamaría… Por Dioooooooos.

Le digo.

El titular es. –PARA ELLAS-, “LA INTELIGENCIA FEMENINA”. Y empieza con una pregunta interrogación ¿Quieren o no los hombres por esposa a una mujer inteligente?

¡Toma ya!

Y prosigue… “señalo que el principal papel de la mujer es saber escuchar”. “La mujer verdaderamente inteligente es la que escucha al marido”. Y  sigue con más “apreciaciones” sobre el particular.

¡Te lo creo, porque me lo estás leyendo! De otra manera sería imposible.

Hombre. Señor Manuel; considere usted que lo “narrado” y escrito era del año de-1934-. Y  piense bien usted; lo que ha llovido, y ocurrido desde entonces. Pues eso.