Miércoles, 3 de junio de 2020

Los administradores de fincas advierten de las dificultades de las piscinas comunitarias para su reapertura 

A partir de la fase 2 de la desescalada, pero su apertura está condicionada a limitar el aforo y a redistribuir los espacios para respetar las distancias de seguridad
Incertidumbre para la reapetura de piscinas en comunidades de propietarios

¿Cuándo será posible darse un chapuzón en las piscinas comunitarias? Atendiendo al plan de desescalada la apertura y uso de las piscinas se permite a partir de la fase 2. Sin embargo, las comunidades de propietarios que dispongan de piscina tendrán que cumplir una serie de condiciones, y eso no siempre será posible, tal y como advierten los administradores de fincas. Por ejemplo, entre los requisitos se incluye que tendrá que haber una persona responsable para limitar el acceso de los propietarios y no superar el aforo máximo permitido (un 30% según la orden del Ministerio de Sanidad publicada en el BOE el pasado 17 de mayo). No todas las piscinas, por sus dimensiones, cuentan con espacio suficiente para redistribuir los espacios respetando las distancias de seguridad entre los usuarios (zona de estancia, zona de acceso o de paso). Si se reduce el espacio disponible el aforo será menor, por lo que el coste de servicio puede dispararse en proporción al número de usuarios de la piscina. 

Desde el Consejo General de Colegios de Administraciones de Fincas también apuntan la dificultad que puede entrañar para muchas comunidades de vecinos la reapertura de las piscinas. Y ponen otro ejemplo: para organizar los baños en la piscina por cita previa o por turnos, tal y como recomienda Sanidad para evitar aglomeraciones, se necesitaría contar con personal para su gestión o al menos un teléfono, y la mayoría de las comunidades de propietarios no disponen ni de lo uno ni de lo otro. 

Respecto a la distribución de espacios en la zona de estancia de los usuarios de al menos dos metros entre cada uno, explican que si se marcan áreas de uso reservado para cada persona y se reserva zona para el acceso y de paso, el espacio disponible se reduce de tal forma que el aforo real puede ser muy inferior al obligatorio, lo que disparará los costes del servicio en proporción al número de usuarios.

Extremar la limpieza y desinfección

Tal y como recoge también la Orden de Sanidad, la higiene y desinfección de las instalaciones serán fundamentales, especialmente del vaso de la piscina y los espacios cerrados (baños, vestuarios...) y todo aquello que pueda estar en contacto con los usuarios.