Sábado, 6 de junio de 2020

Consejos sobre cómo preparar tu moto para la desescalada 

Después de meses de inactividad es recomendable tomarse un tiempo para arrancarla, observar que no tiene ninguna fuga, que ralentiza y suena bien

La moto es uno de los vehículos que con la llegada del buen tiempo gana terreno, y aunque en esta situación excepcional por la crisis del coronavirus es más que probable que la nuestra haya estado parada. Aunque todavía tenemos que cumplir restricciones de movilidad, el buen tiempo anima a sustituir el coche por la moto en los desplazamientos que sí están permitidos

Así que, tras una larga temporada sin arrancar, es momento de que revisar y comprobar si alguno de sus elementos se han visto deteriorados. De la mano del comparador de seguros acierto.com repasamos cómo preparar la moto antes de salir de nuevo a la carretera.

Uno de los elementos más importantes es el motor. Después de meses de inactividad es recomendable tomarse un tiempo para arrancarla, observar que no tiene ninguna fuga, que ralentiza y suena bien. Empezaremos con unos pocos kilómetros de prueba hasta que se caliente. En caso de duda –si notamos una vibración, o sensaciones poco comunes– lo más recomendable es llevarla al taller. Asimismo, el combustible puede perder propiedades con el paso del tiempo o incluso evaporarse.

Pero no es el único líquido que es recomendable revisar: tendremos que comprobar los niveles de aceite (y su viscosidad). Su estado dependerá del tiempo que tenga el aceite, etcétera. El líquido de frenos es igualmente importante –si se vuelve esponjoso al tacto quizá sea hora de cambiarlo–, así como el de anticongelante –en el vaso expansor–.

Las ruedas pueden haberse visto afectadas por el desuso, sobre todo si no hemos anclado la moto correctamente. Pueden haberse deformado, perdido presión –incluso pueden haberse resecado, cuarteado o agrietado–. En ese caso estaremos perdiendo agarre y poniendo en peligro nuestra seguridad.

También es posible que nos hayamos quedado sin batería si no nos hemos preocupado de arrancarla de vez en cuando durante la cuarentena. Otra opción hubiera sido quitarla y guardarla en casa a temperatura estable. En este último caso solo tendrás que meterla en el cargador y montarla en la moto.

La limpieza será otro punto clave: ya no solo por higiene y por los peligros del coronavirus, sino porque el filtro de aire y el tubo de escape habrán cogido suciedad. Es importante comprobar que no haya fugas de aceite y que este no se haya acumulado en ciertas partes. En ocasiones lo más conveniente es limpiar primero en profundidad la moto y después revisarla a conciencia.

No podemos perder de vista tampoco las gomas –manguitos de gasolina, refrigeración o de aceite, gomas de admisión o de escape–, ni las suspensiones de la moto. En este último caso hay que tener cuidado con la horquilla, cuyos retenes pueden haberse resecado. Respecto a los cables, soportes del caballete, bieletas, cadena, etcétera, lo mejor será engrasarlos con un spray “3 en 1” o similar.

Comprobar que tenemos la ITV al día será fundamental. Cabe recordar que los plazos para renovar las caducadas tienen una prórroga de 30 días tras el fin del estado de alarma más 15 días naturales adicionales desde el 14 de marzo.

Revisar el seguro de la moto

En caso de no hacerlo –de no poner a punto la moto– no solo incrementaremos el riesgo de sufrir un accidente, sino también de solicitar la asistencia en carretera de nuestro seguro de moto –de tener contratada dicha cobertura–. Esto podría encarecer nuestra prima de cara al siguiente año. También es un buen momento para revisar nuestro seguro de moto y comparar entre las distintas pólizas que nos ofrece el mercado. 

El mantenimiento de la moto, asignatura pendiente

A pesar de la necesidad de revisar todos los puntos comentados para evitar accidentes, los datos recogidos por Acierto.com revelan que el mantenimiento de nuestros vehículos (inclusive las motos) continúa siendo una de las asignaturas pendientes de los españoles. De hecho, hasta 2 de cada 5 conductores no realizan las revisiones estipuladas por el fabricante –el 18% ignora cuándo debe pasarla– y 1 de cada 4 no prepara su vehículo ni siquiera antes de un viaje largo.