Miércoles, 3 de junio de 2020

España en ‘cueros’

La crítica que voy a hacer, aunque ponga ejemplos de este gobierno, es extensible a todos los gobiernos desde la transición y, por supuesto,  la dictadura. Recuerdo que ya dijo José Antonio Primo de Ribera (según explicaban en la escuela) que se sentía orgulloso de ser “español, hombre y católico”.

Nuestro políticos tienen la costumbre, cuando llegan al poder,  de  exagerar,  compararnos con los demás países y hasta declararnos los mejores. “España va bien”, es una de sus frases más repetidas (puedo recordarla en Felipe, Aznar, Zapatero y Rajoy, este último el más comedido), salvo cuando están en la oposición (que dicen exactamente lo contrario), todos han cometido este error infantil.

Dos de nuestros presidentes se han lucido con esta actitud, como quien vende el  mejor   producto del mercado. Zapatero, en los meses previos a la crisis del 2008, nos repitió una y otra vez, que nuestra Banca estaba en la “Champion”.  Menudo profeta.

Sánchez no se ha quedado atrás. Nos aseguró y repitió cientos de veces, en los primeros “sermones” sobre la pandemia, sus profecías: Estén ustedes tranquilos y seguros, “Nuestro Sistema de Salud es el mejor del mundo”, “no dejaremos a nadie tirado”, etc.  Recopilar sus profecías y promesas, en el contexto de los sermones que nos ha echado,  no caben en una columna.

 Solo viendo las colas de quienes buscan comida o trabajo, ¿puede decirse que España va bien? ¿Y los muertos en residencias de mayores, abandonadas a su suerte?

Yo he viajado bastante, para saber que en España se vive mejor que en muchos países de los que he conocido, pero no podemos olvidar que tenemos más de tres millones de pobres y otros diez que casi no llegan a final de mes, ya antes de la pandemia. Somos un país con muchas desigualdades., muchos parados y muchos sueldos bajos.

Nuestro Sistema de Salud tiene buenos profesionales, entre otras razones gracias al sistema MIR, que es incluso anterior a la democracia. Pero no se puede decir, sin rubor, que es el mejor del mundo.  Más realismo y humildad porque, además de no ser verdad, compararse, para sacar pecho, es siempre un error.

Solo un ejemplo, en Salamanca: ¿Cuántos años está tardando el nuevo hospital clínico en abrirse? El sistema de salud no son solo los profesionales, sino las infraestructuras y los que gobiernan. Otro ejemplo: ¿Es normal que el ministro de Salud de España sea un  filósofo?

Se ha actuado tarde y mal y, solo he oído reconocer a un Vicepresidente que es “humano cometer errores”; eso sí, sin analizarlos, ni pedir perdón.

Dos ministras, dejado en muy mal lugar al feminismo, que no se lo merece; me recuerdan a Franco con su disculpa de la “pertinaz sequía”: no estamos bastante al oeste, como Portugal, dice una, y tenemos la desgracia de estar a la altura de un meridiano que le encanta a este virus, dice la otra. Ya lo decía Franco, la culpa la tiene el clima y la geografía. Ellas no han cometido ningún error ¡Vivir para ver!

Unos países han reaccionado tarde y mal (entre ellos, España, Italia e Inglaterra, etc.). Otros lo están haciendo mejor. Algunos más pobres que nosotros. ¿Es para estar orgullosos?

¿Podemos aceptar que una ministra explique esta diferencia diciendo que Portugal está más al oeste?  ¿No sabe dónde está Grecia, Alemania, varios países del Norte, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Austria, Chile, etc.? Nuestros gobernantes  ni  siquiera reconocen los errores? Otra ministra, Vicepresidenta, ha tenido otra gran ocurrencia: la causa de lo que ha pasado en España y su intensidad es porque estamos a la misma altura geográfica que Nueva York, Roma y los chinos. ¿Tampoco sabe dónde están Atenas, Lisboa, etc.? Lo  repito: “la culpable es la pertinaz sequía”. ¡Qué falta de realismo y humildad! ¡Qué daño se hace al feminismo y a la verdad!

¿Por qué no reconocen que incluso algunas autonomías lo han hecho mejor, adelantándose 48 o 72 horas a las medidas del gobierno central y a la compra de respiradores? ¿No sabía el ministro de sanidad que casi la única competencia que le queda son las “pandemias?

¿Ustedes creen que no debemos sentirnos avergonzados  los españoles de que un número importante de nuestros muertos, en esta pandemia, hayan muerto por falta de máquinas  y material sanitario? ¿Por qué el virus la ha emprendido, de forma muy especial,  también con los sanitaros españoles? ¿Será por ser chino?  ¿Por qué necesitamos que los sanitarios sean héroes, si ya son buenos profesionales?

¿Por qué no nos dan las estadísticas  de los muertos, en relación al número de habitantes? El número de muertos y le número de sanitarios infectados no puede ser motivo de orgullo, sino de dolor, vergüenza y  humildad.

¿No nos sobran algunos ministros y ministras, senadores y bastantes parlamentarios autonómicos? ¿Es esta una pregunta populista? ¿Llegarán algún día los recortes a esta epidemia de políticos? Y que me perdonen los políticos eficaces y honrados.

Más realismo y más humildad. Y, por supuesto, reconocer los errores, no engañar con las cifras, comparando países con poblaciones muy distintas y ocultando el número de muertos real.

Y si nos ha pillado en cueros la pandemia, y no hemos atendido las alarmas repetidas que venían  de oriente, ¿qué decir de la economía?  Solo me planteo algunas preguntas:

España está muy endeudada y muchos españoles también. ¿No es verdad que esta sociedad de consumo nos ha enseñado a vivir de préstamos y al día, como si no hubiera mañana?  ¿Es razonable que tengamos que llorar a Europa y pedir a otros países que compartan la nueva deuda con nosotros? ¿Y qué piensa de un país, con millones de parados,  en el  que  falta mano de obra en el campo, mientras  ahora se nos dice que, por ese motivo, han subido los precios de la fruta, etc.?

El gobierno, en lugar de formar un  equipo con  todos los partidos (como en Portugal, al oeste, claro) ,  ha asumido todo el control  y el reparto del dinero de todos los españoles y de Europa ¿Sabe usted por qué lo hace? ¿Para qué servían los Eres en Andalucía? ¿Le suena esta manera de proceder? Esto sí que es hacer propaganda  electoral, con  dinero de Europa y de todos los españoles.

Pero no se preocupen, no va a haber “recortes” (se lo acabo de oír a una ministra). Ya han cambiado de vocabulario y hablan de reconstrucción y ajustes. Y con dinero ajeno y más deuda ¡Vaya mérito ser generoso! Mañana será otro día

Yo he pedido a mis amigos de Portugal que hagamos un gran país llamado Iberia, pero con una condición, que sea su presidente y esa izquierda la que nos gobierne a todos. ¿No puede haber otra izquierda en España?

España, es un país que puede y debe mejorar: los gobiernos, la sanidad, las empresas,  las familias y las personas. Aquí, como en la fábula,  hay muchas cigarras y también muchas hormigas explotadas (entre otras muchas,  los sanitarios).

 Hoy, me duele España.