Viernes, 14 de agosto de 2020
Béjar al día

El sector turístico de Béjar se resentirá por el cierre de la Oficina de Turismo

Con el cierre de la Oficina de Turismo de Béjar ha estado sin servicio la Concejalía de Turismo de la ciudad durante la pandemia

Sede de la Oficina de Turismo de Béjar

La Alcaldesa de Béjar en sus declaraciones a la Cadena Ser de esta mañana, echa la culpa al Partido Popular de haber externalizado la Concejalía de Turismo para negarse a abrir la Oficina de Turismo de Béjar, obviando que se trata de uno de los motores económicos de la recuperación y poniendo de manifiesto, con ello, su profundo desconocimiento del funcionamiento del servicio.

A tenor de las palabras de la Alcaldesa, si la Concejalía de Turismo está externalizada en la Oficina, entonces no ha cerrado sólo la Oficina por la pandemia, sino todo el servicio que venía prestando el Ayuntamiento en el área de turismo, y la pregunta sería ¿para qué ha nombrado un concejal de Turismo en su equipo?, además no se puede dejar pasar que la Sra. Elena Martín Vázquez falta a la verdad en sus declaraciones de hoy al decir que se ha visto obligada por el Real Decreto de 14 de marzo, que dice textualmente:

En particular, se establecerán sistemas de organización que permitan mantener la actividad por mecanismos alternativos, particularmente por medio del trabajo a distancia, debiendo la empresa adoptar las medidas oportunas si ello es técnica y razonablemente posible y si el esfuerzo de adaptación necesario resulta proporcionado. Estas medidas alternativas, particularmente el trabajo a distancia, deberán ser prioritarias frente a la cesación temporal ….

La Alcaldesa declara que mantener abierta la Oficina de Turismo habría sido prevaricación

La adjudicataria de la Oficina de Turismo y el concejal de Turismo, José María Muñoz, llegaron al acuerdo el día 19 de marzo, de mantener el servicio haciendo teletrabajo, después de que la propia Alcaldesa el 13 de marzo hubiera comunicado a dicha adjudicataria que tenía que mantenerse en su puesto de trabajo pero cerrando al público la Oficina. El 26 de marzo, la empresa recibe un Decreto de Alcaldía, enmendando la plana a la decisión consensuada entre la adjudicataria y el Concejal de Turismo, y anunciándole el cese temporal de la Oficina de Turismo con efecto retroactivo al día 14 de marzo, algo completamente ilegal, y quitándole el ingreso del trabajo realizado durante una semana. La realidad es que de las 32 funciones que recoge el Pliego de Condiciones de la adjudicación, apenas dos o tres no podían realizarse durante el estado de alarma, como eran la atención presencial al público o la venta de merchandising.

La empresa adjudicataria adoptó todos los sistemas de organización y medidas oportunas para que las dos personas que trabajan en la Oficina de Turismo de Béjar pudieran hacerlo desde sus casas mediante el trabajo a distancia, adaptando los sistemas y programas informáticos y el desvío de llamadas telefónicas y así se vino haciendo hasta que recibió el Decreto de Alcaldía del 26 de marzo, en que todo quedó paralizado.

El desinterés de la Sra, Alcaldesa y sus nefastas políticas de cara al desarrollo turístico de Béjar queda de manifiesto con la medida adoptada del cierre de la Oficina de Turismo y con sus declaraciones “desde el Ayuntamiento se está haciendo todo lo necesario para la promoción turística de la ciudad”. Lo único que se ha hecho en relación a la promoción ha sido lo que han realizado los trabajadores de la Oficina durante la semana que el Ayuntamiento no les quiere abonar, amparándose en el efecto retroactivo del Decreto de Alcaldía.

La alcaldesa, Elena Martín, desconoce el número de llamadas que se han atendido con el desvío del teléfono de la

El cierre de la Oficina de Turismo retrasará la vuelta a la “nueva normalidad” del sector turístico de la ciudad de Béjar

Oficina de Turismo, máxime cuando la gente llamaba al Ayuntamiento y nadie contestaba, y muestra una gran ignorancia al manifestar sobre la Oficina de Turismo que “lo que podría haber hecho hubiera sido atender las redes sociales y alguna llamada” y digo “ignorancia” porque si a sabiendas del alcance de las funciones que desempeña el servicio, hubiera tomado la medida de cerrarlo, con el consiguiente perjuicio para el sector empresarial y comercial de la ciudad, estaría incurriendo en prevaricación, por haber tomado una decisión o haber dictado una resolución injusta, con plena conciencia de su injusticia. Una palabra gruesa “prevaricación” que la Sra. Alcaldesa ha dedicado esta mañana, en sus declaraciones a la cadena SER, a los alcaldes de las todas las ciudades de España que han mantenido abiertas sus Oficinas de Turismo mediante el teletrabajo durante la pandemia, al decir que el cumplimiento “es un porcentaje tan bajo del pliego que no justificaría el mantenimiento de ese contrato porque estaríamos prevaricando”.

Durante este tiempo se han realizado reuniones virtuales con la Red de Ciudades en la Ruta de la Plata y con la Diputación de Salamanca, a las que la empresa adjudicataria no ha podido asistir por tener suspendido temporalmente su contrato, se han mantenido contactos entre las Oficinas de Turismo de toda España para planificar la desescalada y realizar estudios de impacto durante la pandemia, a los que Béjar no ha podido responder; los turistas que piensan en la posibilidad de desplazarse a Béjar este verano, ya estarán organizándose y preguntando a través de las redes sociales, correo electrónico y llamadas telefónicas -que ya no se atienden-, necesitarán saber qué establecimientos estarán abiertos, qué podrán visitar, que alternativas de ocio tendrán, qué protocolos deberán seguir...

Las empresas turísticas necesitarán también información de cómo podrán poner en marcha sus negocios y qué medidas tendrán que adoptar de cara a la desescalada, medidas que ya se han recibido del Ministerio de Turismo para ser divulgadas por las oficinas de turismo, algo que en Béjar aún no se está haciendo. Y por último, la propia Oficina de Turismo de Béjar deberá retomar el servicio con plenas garantías de seguridad, adecuando sus instalaciones y tendrá que informarse de qué establecimientos abrirán y cuáles serán los que estarán a disposición de los visitantes y no estaría de más que se pudieran vender en la Oficina, mascarillas de Béjar consiguiendo con ello una promoción efectiva de la ciudad, de su sector textil y de la marca Béjar, y a la vez dar un servicio de calidad al turista. Mucho trabajo por hacer en la Oficina de Turismo de Béjar que se mantiene cerrada y cuyo cierre retrasará aún más la vuelta a la “nueva normalidad” del sector turístico de la ciudad de Béjar.