Viernes, 5 de junio de 2020

Desesperación entre los agricultores salmantinos, que auguran importantes pérdidas en la campaña de patata

ASAJA insta a la Administración regional que ataje cuanto antes los problemas de canalización y el exceso de agua en la provincia

“El momento del riego será difícil porque está a trozos encharcado y otros, no", explica uno de los agricultores de Villoria

ASAJA Salamanca ha podido conocer de la mano de los agricultores que, este año será nefasto para las patatas salmantinas, sobre todo en la zona de Villoria, donde los patateros ven imposible su siembra.

Según los afectados, “el canal de Arabayona no cuenta con desagües ni canalizaciones; por tanto, las tierras bajas quedan impracticables por el exceso de agua procedente de la lluvia de este año, que estiman en más de 200 litros en lo que llevamos de año”. A este excedente, se le suma el importante volumen del acuífero. “Las tierras bajas quedan desoladas. Algunos tenemos que sembrar a la fuerza porque tenemos compromisos con la PAC”, asegura un patatero, quién tiene 20 hectáreas dedicadas a la patata y, según comenta, 16 de ellas se empocharán.

“El momento del riego será difícil porque está a trozos encharcado y otros, no. La Junta prometió arreglar el canal de Arabayona, pero seguimos igual y como no le den solución nos arruinaremos pronto”.

Otros agricultores, también de la zona de Villoria confiesan que intentarán sembrarlas pero que las pérdidas serán del 50% sólo en la producción de patata. “Eso sin contar que seguimos pagando una derrama del canal, consumo, amortización, horas trabajadas, gasoil, maquinaria… y aún está sin terminar la obra”, aclara una patatera con 18 has de patata. “Toda el agua está estancada y vamos a intentar sembrar aún en malas condiciones, pero el año que viene será misión imposible. Nos dicen que el canal lo van a arreglar, pero no sabemos cuándo”.

Por este motivo, ASAJA Salamanca insta a la Administración regional que no demore más la solución de los canales ya que podría causar la ruina de muchas familias. Además, hay que tener en cuenta que los dos últimos años han sido desastrosos para la patata también por el bajo precio del producto.