Miércoles, 3 de junio de 2020

Portugal pasa a la segunda fase de la desescalada una vez trascurrida la primera según lo previsto

Estará permitida la apertura de bares y restaurantes con el 50% de aforo, los comercios de hasta 400 m2 y las visitas a ancianos en residencias. Algunos alumnos regresan a las aulas

Terrazas en la Ribeira de Oporto antes de la pandemia/ MARTÍN-GARAY

El jueves 14 de mayo el Gobierno portugués y el comité de expertos que le asesora en esta crisis mantuvieron otra de sus habituales reuniones en la sede de Infarmed en Lisboa, con el objetivo de analizar el impacto de las primeras medidas de alivio del confinamiento y de reapertura económica introducidas el pasado 3 de mayo, cuando el país pasó del estado de emergencia al estado de calamidad y acometió la denominada fase uno de la desescalada.

Tras la reunión, -la sexta oficial desde el comienzo de la epidemia-, el presidente de la República anunció que los datos analizados no arrojaban conclusiones contrarias a la continuidad del proceso y se podía pasar a la segunda fase. “Ha sido un desconfinamiento muy contenido, por eso, no tenemos muchos datos para sacar conclusiones firmes”, señaló Marcelo Rebelo de Sousa, advirtiendo de la provisionalidad de estos números, que no permiten un análisis exhaustivo del impacto en el control de la enfermedad en Portugal, pues las medidas apenas están vigentes desde el 4 de mayo y no habían pasado todavía 14 días.

El dato principal que aportó el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, fue el del índice R, la media de contagios causados por cada persona infectada por coronavirus, que en Portugal estaba este jueves 14 de mayo en 0,98; siendo mayor en Lisboa que en la zona centro del país y más elevado en el centro que en el norte (0,91), aunque en número de contagios el norte tenga el doble que la región de la Gran Lisboa, por ser en el norte donde se produjo el brote mayor durante la primera parte de la epidemia.

También anunció el presidente la confirmación de la tendencia a disminuir los ingresos hospitalarios generales y en cuidados intensivos así como la letalidad. 

“La curva se mantiene dentro de lo esperable para nuestro país”, afirmó por su parte Graça Freitas, la directora general de Sanidad, en una de sus comparecencias de la semana pasada.

Portugal mantiene un índice de contagio inferior a uno desde hace ocho días y los nuevos casos diarios no han dejado de disminuir desde el 12 de mayo. Con estos números tendencialmente favorables, el ejecutivo ha decidido avanzar hoy lunes con la fase dos tal y como estaba previsto, una acción compatible con la “alta recomendación de aislamiento social”.

El ‘Plan de Desconfinamiento’ fue aprobado por el consejo de ministros el 30 de abril, se extiende hasta finales de junio y las paulatinas decisiones que se tomen en base a él serán evaluadas cada 15 días.

En el periodo que hoy comienza podrán abrir bares y restaurantes, campings, guarderías, comercios con espacio al público de hasta 400 m2 y, además, los alumnos de los dos últimos cursos de secundaria volverán a las clases presenciales.

En la utilización de todos los espacios cerrados será obligatorio el uso de mascarilla y gel desinfectante, la higienización regular y reforzada de los espacios, el aforo reducido y el distanciamiento físico mínimo de dos metros, según normas de la Dirección General de Salud.

Hasta hoy, han podido abrir las tiendas de hasta 200 m2, peluquerías y otros centros de higiene personal y belleza mediante cita previa; librerías y concesionarios de automóviles, sin limitación respecto a la superficie pero con aforo limitado de cinco clientes por cada 100 m2; bibliotecas y archivos.

A partir de este lunes a estos se suman cafeterías, bares, restaurantes y pastelerías, tanto en las terrazas como en el interior. El aforo estará limitado al 50% para garantizar así el mayor espacio entre mesas y la posibilidad de establecer corredores de seguridad para el paso de clientes y empleados. También pueden abrir tiendas -o parte de ellas- de hasta 400 m2. Las tiendas de los centros comerciales continuarán cerradas.

 

En las mesas no habrá mantel, platos, copas o cubiertos hasta que esté sentado el cliente

A partir de este lunes también volverán las clases prácticas en las autoescuelas y los exámenes para la obtención del carnet de conducir.

Pueden abrir los campings con dos tercios de su capacidad. Así como museos, monumentos y palacios, galerías de arte, salas de exposiciones y similares.

Se vuelven a permitir las visitas en las residencias de ancianos, pero con cita previa y muchas condiciones.

Bares y restaurantes

Los restaurantes funcionarán con reserva previa, no habrá carta, al menos no como hasta ahora. El cliente accederá al menú a través de su teléfono móvil mediante un código QR o lo consultará en la página web del establecimiento. Otra opción será facilitar una carta simplificada en papel de un solo uso. Las mesas serán desinfectadas con productos seguros y adecuados siempre antes y después de sentarse cada cliente.

Muchos de estos locales han optado, incluso, por la división de una misma mesa con una mampara, pensando en los comensales que se sienten frente a frente. Las mesas permanecerán vacías, sin mantel, vajilla, cristalería ni cubiertos, que solo se colocarán una vez el cliente se haya sentado.

Muchos ayuntamientos han anunciado la exención de tasas a terrazas durante todo lo que queda de año, así como autorizar la ampliación de su espacio siempre que sea posible.

Residencias de mayores

En esta nueva fase, también estarán permitidas las visitas a ancianos en residencias, con cita previa, solo una persona durante un máximo de 90 minutos y apenas una vez por semana. El encuentro se producirá en espacios específicamente habilitados al efecto, -no en salas comunes ni habitaciones-, con corredores de seguridad para evitar el cruce con otros visitantes y residentes.

Será obligatorio el uso de mascarilla y el lavado de manos con gel desinfectante a la entrada y salida del centro, debiendo mantener durante todo el tiempo la distancia de seguridad. No se podrá llevar a los ancianos ningún alimento ni objeto y los datos de los visitantes quedarán registrados en un libro de visitas.

Las visitas a los usuarios de residencias estaban prohibidas desde el pasado 16 de marzo en todo el país y desde el 7 de marzo en la mayoría de residencias de la región norte.

La controversia de las guarderías

  “Intentamos conciliar lo mejor de dos mundos: lo lúdico y afectivo con la seguridad”

Hoy lunes abren las guarderías para el apoyo a familias, pero sin consenso social. La DGS- Dirección General de Salud ha emitido numerosas reglas para su funcionamiento, causando algún recelo entre los trabajadores de estos centros y entre los padres; a los primeros, les parecen difíciles de cumplir, para los segundos no consiguen alcanzar la confianza necesaria, aunque algunos padres acabarán por llevar a sus hijos ante la imposibilidad de cuidarlos ahora que se va reanudando el trabajo presencial.  

Habrá una reducción del número de niños por sala, limitación de horarios y recomendación de limitar también, en la medida de lo posible, que compartan juguetes. Incluso se recomienda no incentivar la interacción entre ellos. Todos los objetos y juguetes de la guardería serán de fácil lavado, lo que habrá que realizar frecuentemente. No se permite a los niños llevar juguetes de casa.

Cada grupo ocupará siempre la misma sala dentro del centro. Los niños serán acompañados hasta la entrada por un solo adulto, que ha de ser siempre el mismo, y dejarán su calzado a la puerta. Se establecerán turnos de comida, con lavado de manos antes y después. Cunas, mesas, sillas o colchonetas serán de uso exclusivo de cada niño y se colocarán manteniendo 1,5-2 metros de distancia entre ellos. Para la siesta, la DGS recomienda “la posición alternada de pies y cabeza” entre los niños, para evitar que expelan gotitas cara a cara.

“Intentamos conciliar lo mejor de dos mundos. Por un lado, permitir las actividades lúdicas y los afectos, aunque con normas. Para algunos momentos, como el sueño, hemos introducido reglas. Sabiendo que habría problemas en las guarderías con el espacio, decidimos que los niños deberían ser acostados en posiciones diferentes y alternadas entre pies y cabeza –uno para un lado, otro para el otro-, de forma que se minimice el riesgo de transmisión por gotitas del virus”, señaló Graça Freitas en la presentación del conjunto de buenas prácticas destinado a guarderías.

Los centros deberán reservar un espacio en el que poder aislar a posibles casos sospechosos hasta la actuación de las autoridades sanitarias.

Las autoridades aseguran que más de 15.000 trabajadores de guarderías han sido testados y que todos han recibido durante estos días formación específica sobre el Plan de Contingencia COVID-19.

“Que los padres puedan elegir” ha sido la respuesta del primer ministro Costa ante el debate entre partidarios y detractores de la apertura de las guarderías.

Los últimos cursos de enseñanza secundaria rematan el año lectivo de forma presencial

Los alumnos de 11º y 12º curso (el equivalente a 1º y 2º de Bachillerato) así como los de los dos últimos cursos (2º y 3º) de Formación Profesional vuelven este lunes a las clases presenciales, pero solo de las asignaturas de las que se realiza examen. Lo harán en horario limitado, entre las 10 y las 17 horas, en turnos fijos de mañana o de tarde, sin tiempo libre para socializar entre clases.

Las horas lectivas presenciales no supondrán más del 50% del total.

Será obligatorio el uso de mascarilla y mantener el distanciamiento físico dentro y fuera del aula. Se establecerán corredores para la entrada y salida, con dispensadores de gel desinfectante.

Los pupitres serán individuales, colocados a una distancia de entre 1,5 y 2 metros; se prohíbe la estructura en U para evitar que los alumnos queden frente a frente.

Las aulas permanecerán bien ventiladas, aconsejándose mantener abiertas puertas o ventanas. Se evitará siempre que sea posible el aire acondicionado y si se usa será en modo extracción y nunca con circulación de aire. Cada aula será utilizada siempre por el mismo grupo.

Todos los espacios de convivencia, como la cafetería o el comedor, permanecerán cerrados. Bibliotecas y salas de informática podrán utilizarse individualmente con aforo limitado y desinfección después de cada uso.

“Regresen a la calle”, el llamamiento de António Costa a los portugueses

Este fin de semana el primer ministro, António Costa, y el presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, se han echado a la calle de forma simbólica, para incentivar a los portugueses a volver a usar con confianza los espacios que ya están abiertos.

Marcelo Rebelo de Sousa visitó este sábado un mercado en la villa costera de Ericeira, donde compró pan, bacalao y fruta. António Costa paseó ayer domingo por el Chiado en Lisboa, junto a su esposa y el alcalde de la ciudad. Y es que parece que lograr que los portugueses permaneciesen en casa resultó más fácil que conseguir ahora que salgan.

“El llamamiento que hago es que, con seguridad y cuidado, regresen a la calle”, dijo António Costa, que entró en alguna de las tiendas abiertas, como muestra de apoyo al comercio de proximidad. “Quiero dedicar una palabra de ánimo y agradecimiento a los comerciantes por el enorme sacrificio realizado”, manifestó.

Parecido fue el mensaje del secretario general de Sanidad, António Lacerda Salas, que en la rueda de prensa del domingo afirmó que “el miedo no debe paralizar a los portugueses, pero sí tornarnos más atentos y vigilantes en nuestra misión colectiva: defender nuestra salud y la de quien nos rodea”.

Por su parte, Rebelo de Sousa, a la finalización de la reunión del pasado jueves, alabó la adherencia de la generalidad de los portugueses a las medidas impuestas e incidió en su responsabilidad sobre el curso de la epidemia. “Continúa la buena sintonía entre quien tiene que decidir y los portugueses, que tienen en sus manos la decisión final”, apuntó.

Ese mismo día se supo que si Portugal hubiese llegado a la capacidad máxima de hospitalización por esta enfermedad hubiesen faltado 352 camas en las unidades de cuidados intensivos. Las autoridades sanitarias aseguran que ya están trabajando para suplir esta carencia antes del invierno y organizando la adquisición de la vacuna contra la gripe estacional de cara a la próxima campaña.

  “El desconfinamiento no ha tenido consecuencias significativas en términos de brote”

Estos días se ha publicado una encuesta de la Universidad Católica Portuguesa realizada para la RTP (Radio y Televisión de Portugal) sobre la afectación de la pandemia a la actividad laboral de los portugueses.

Según este estudio, el número de desempleados en Portugal se duplicó entre abril y mayo. El 8% de los portugueses está en desempleo, el 13% en lay-off, el 16% teletrabaja, el 49% continúa en activo en el mismo lugar de trabajo, el 10% está sin actividad y el 4% pasó a dedicarse al cuidado familiar.

El 38% de los encuestados vio mermados sus ingresos y el 58% afirma conservar el mismo nivel de renta anterior a la pandemia.

El 84% de las personas a quienes el coronavirus hizo parar piensan que trabajarán de aquí a dos meses.  

Aprender de la experiencia ajena

Portugal fue uno de los países europeos donde más tarde se registró el primer caso de contagio por coronavirus, lo que sucedió el 2 de marzo. Los expertos han dedicado parte de sus esfuerzos a estudiar lo sucedido en países que pasaron antes por la situación y extraer de ahí una serie de conclusiones en base a aciertos y errores por otros cometidos en el manejo sanitario y socioeconómico de la epidemia.

No es extraño que en las habituales ruedas de prensa de las autoridades sanitarias y en las intervenciones de los responsables políticos se aluda frecuentemente a la experiencia vivida en otros países para justificar decisiones tomadas en Portugal o para comparar realidades.

“De la experiencia de otros países, la primera conclusión provisional es que la R, el indicador de trasmisión, no cambió mucho con el desconfinamiento. El desconfinamiento no tuvo consecuencias en términos de brote”, explicó el presidente Rebelo de Sousa después de la reunión con el comité de expertos del pasado jueves. 

Portugal se encuentra legalmente bajo al ‘estado de calamidad’ decretado el pasado 3 de mayo. Anteriormente, estuvo vigente el estado de emergencia, desde el 19 de marzo al 2 de mayo. El ‘Plan de Desconfinamiento’ fue aprobado  por el consejo de ministros el 30 de abril y se alargará hasta finales de junio.

Ante la eventual apertura de fronteras que puede producirse antes del verano entre algunos países de la Unión Europea o entre regiones limítrofes pertenecientes a diferentes estados, “la percepción de que Portugal es un destino seguro es un factor del cual el turismo del país se puede beneficiar mucho” ha afirmado el ministro de Economía Pedro Siza Vieira.

Según el Boletín Epidemiológico de la Dirección General de Sanidad referidos al domingo 17 de mayo, Portugal registró 29.036 casos confirmados (226 más en las últimas 24 horas), 1.218 fallecidos (15 más que el día anterior), 649 hospitalizados (108 de ellos en cuidados intensivos) y 4.636 personas que han superado la COVID-19. 
  • Tienda tradicional en el centro de Oporto antes del coronavirus/ MARTÍN-GARAY