Miércoles, 3 de junio de 2020

Octava carta

Maldito Coronavirus: Sin salir del estado de alarma, comenzó la mal llamada desescalación para la mayoría de las comunidades. Entre las que quedaron excluidas, quedó la nuestra, y, salvo algunos pequeños municipios, porque si no hay gente o hay poca, no puedes contagiar a nadie, en la fase 0 seguimos. ¿Por qué?

Se cuenta, sea leyenda o sea realidad que, en cierta ocasión, Franco fue a visitar a los ciudadanos de un pueblo madrileño. Tras explicarles las cosas, todas buenas, que había hecho recientemente por España y por los españoles, terminó diciendo que tal día, en tal municipio, había inaugurado un gran pantano. Fue entonces cuando un señor del público se puso en pie y dijo:

—Disculpe, generalísimo, en ese pueblo he estado yo hace unos días y no he visto más pantanos que los charcos que han dejado en las calles las últimas lluvias.

A lo que Franco respondió:

—Usted, como buen español, lo que tiene que hacer es dejar de viajar y oír la radio.

Pues bien, esto es lo que tenemos que hacer nosotros ahora si, además de la preocupación que tenemos, no queremos indignarnos.

Si encerrados entre las cuatro paredes de casa ponemos la radio y la televisión, solo tenemos razones para sentirnos orgullosos de nuestros gobernantes  y darles las gracias: todos nos quieren, todos nos cuidan, todos nos protegen, todos se están dejando la piel para librarnos de ti y trabajan sin descanso para que podamos volver a la normalidad. Pero si hablamos con personal sanitario, hombres y mujeres que luchan en nuestros hospitales, con empleados de principales ayuntamientos, de la junta, incluso, con trabajadores de residencias de mayores, con cajeras de supermercados, con propietarios de bares, de pequeños negocios y pequeñas empresas, lo que merecen es que cada mañana les demos los buenos días con una cacerolada y cada tarde las buenas noches con otra.

Es cierto que has conseguido desbordar el sistema sanitario en todas las comunidades, eso lo entendemos todos y nos ponemos en su lugar, pero hay que señalar que la nuestra venía arrastrando importantes carencias desde hacía muchos años, y como lo han olvidado, hay que recordárselo: desde que las competencias fueron trasferidas a las comunidades autónomas ha sido gobernada por el mismo partido. ¿Cómo pretendían ahora reunir los requisitos que exige el gobierno central para  pasar de fase al ritmo que lo han hecho otras comunidades? Es imposible arreglar en unos días lo que durante tanto tiempo se ha tenido abandonado, y menos contigo vivito y coleando.

Por todo esto, muérete maldito coronavirus o como demonios te llames, porque si tú no acabas con nosotros, serán ellos los que, de un modo u otro, acaben, y los ciudadanos que trabajan, a veces poniendo dinero por su mala gestión, y pagan muchos impuestos, no merecen ser sus víctimas para justificar sus… dejémoslo, por educación, en errores.