Miércoles, 3 de junio de 2020

Estado de Bienestar: susto o muerte

Los dirigentes de las derechas conservadoras y ´ultras´, Casado y Abascal, fieles alumnos y cachorros del mentiroso ´Asnal´ y de su Fundación neoliberal FAES, siguen al pie de la letra su famosa táctica. “Cuanto peor para España, mejor para nosotros”.

El líder de la oposición P. Casado ha dicho últimamente entre sus múltiples soflamas antipatrióticas que “el estado del bienestar es insostenible con 21 millones de españoles dependiendo de una ayuda de Estado”. Como siempre, un Casado agorero, tan tóxico y  tan poco positivo.

Pero ellos no perderán –el PP y Vox– ni una sola oportunidad para cargarse el estado del bienestar y apostar por recortes brutales y el enriquecimiento de los de siempre.

Los dirigentes de las derechas conservadoras y ´ultras´, Casado y Abascal, fieles alumnos y cachorros del mentiroso ´Asnal´ y de su Fundación neoliberal FAES, siguen al pie de la letra su famosa táctica. “Cuanto peor para España, mejor para nosotros”.

Apenas hacen algo más que despotricar del Gobierno de coalición y de sus expertos en la crisis del coronavirus. Y lo hacen buscando réditos partidistas y electoralistas.

Siempre me ha admirado la capacidad del Presidente socialista de ser tan proteico. Y especialmente, como ya sabemos, es desmedida la capacidad de Pésanchez para la danza de ´La Yenka´. Despliega una gran maestría al dar esos ´pasitos´ políticos, cantando eso de ´adelante, atrás, arriba, abajo, a la izquierda, a la derecha, 1, 2, 3´. Creo que tiene guardado en su chalet de la Moncloa, como oro en paño, un single original de ´La Yenka´, de los hermanos Johnny y Charley Kurt. 

Pero ahora se ha superado acelerando el ritmo de su variabilidad. Decisiones incomprensibles que toma hoy, pero anteayer negaba o dudaba, y pasado mañana vuelve a cambiar. Así, consigue en el último instante –para apoyar la cuarta prórroga del estado de alarma–, la anuencia (de las derechas liberales) del PNV y Cs. Todo esto, cuando ya estaba ´KO´ o fuera del concurso de baile. 

Para rematar la faena, Pésanchez logra formar la Comisión del Congreso para la Recuperación del país –sin el liderazgo del PP– y sumando a bastantes formaciones políticas. Y además, la propuesta liderada en la UE por el mismo presidente español, es encomiable, sin créditos reembolsables, y puede ser la base para el compromiso monetario europeo. Y esencial para atajar los efectos terriblemente nocivos de la crisis socioeconómica que ha provocado el jodido coronavirus. 

Pues eso, que ahí le tenemos vivito y coleando, Pésanchez bailando con la más fea del momento –la Covid-19–, con las miradas inquietantes, recelosas, de la derecha del PP y de la ultraderecha de Vox. Que zanquean como pretendientes envidiosos al no ´pillar´ turno de baile en este guateque de gobernar la pandemia.

Hay que valer cuando se apuesta tan fuerte y el líder del PP ha demostrado esta semana que no está a la altura de las circunstancias que él mismo ha propiciado. El PP ha quedado fuera de juego, y aparece la preocupación en la formación morada. Ya hay muchas voces de dirigentes y barones del PP que le piden cuentas a fray-Casado, eterno becario, por su irresponsabilidad y pésima gestión de la oposición parlamentaria. A esto hay que añadir la descalabrada crisis en la Comunidad de Madrid donde el PP se está desinflando.   

Los ´consejos´ de Casado a la presidenta autonómica, ´Payuso´, son de baja estofa, además de torpes. Entre esas consignas tóxicas del ´becario´, las viperinas sugerencias de Cayetana, las filípicas del ´cacatúa´ G. Egea –campeonísimo mundial del lanzamiento de pipos–, y las recomendaciones esperpénticas de M.A.R. (su asesor Miguel Ángel Rodríguez) con recaditos carcas de la FAES de ´Asnal´, la presidenta madrileña está más que aturdida y por eso explota cada día con una ´payusada´ espectacular. La imagen de la presidenta regional se deteriora a marchas forzadas con una gestión ineficaz e irresponsable ante la crisis de la Covid-19. El bochorno de IFEMA, la dimisión fulminante de su directora de Salud, los menús de Telepizza, las exageradas muertes en las residencias de mayores públicas y privadas, las salidas de pata de banco respecto a la desescalada gradual, etc. Dirige, en medio de tanta estulticia y bobería, una Autonomía paralizada que aún no ha aprobado ninguna ley. Y encima el pacto fetén del PP con Cs se resquebraja.

Estado de Bienestar: susto o muerte. No es cuestión solo de anteponer la salud –la vida– sobre las finanzas, sino controlar también que no haya más contagios de aquí hasta la fase final. Si hay un rebote generalizado por descuidos en el confinamiento social, la economía sí que estaría muerta. Volver atrás en las normativas del confinamiento sería un desastre total y un golpe mortal a la ya quebrada productividad y riqueza del país.

No se puede jugar con los muertos, ni con la salud. Las medidas de la desescalada deben seguir siendo estrictas por departamentos, centros o zonas de salud, eso sí.