Sábado, 6 de junio de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Se cumplen 5 años del inolvidable último ascenso del Ciudad Rodrigo CF a 3ª División

En una fantástica tarde dominical de primavera el equipo mirobrigense cerró una eterna travesía de 33 años fuera de 3ª

Si el mundo no estuviera en esta realidad distópica que nos ha tocado vivir, durante este fin de semana se debería estar disputando la penúltima jornada de la Regional de Aficionados 2019/2020, en la cual al Ciudad Rodrigo CF le tocaba visitar a La Cistérniga en la provincia de Valladolid, que prácticamente no ha llegado a pisar esta temporada: de los 6 compromisos a jugar allí como visitante, sólo pudo cumplir dos (la primera salida del curso ante el Betis y el último desplazamiento que se pudo realizar ante el Villa de Simancas).

Esa provincia de Valladolid es absolutamente clave (ya que allí se ganaron los 7 partidos de aquella temporada) a la hora de rememorar el inolvidable ascenso que el Ciudad Rodrigo CF consiguió a Tercera División en la temporada 2014/2015 después de 33 años fuera de la categoría, la mayor parte del tiempo en la Regional de Aficionados, pero también alguna vez pisando Provincial. Precisamente, de ahí venía el Ciudad Rodrigo cuando ascendió.

Como dijo Michael Robinson en el arranque del mejor documental de deporte que se ha hecho en España, el Informe Robinson sobre la victoria en el Mundial de Sudáfrica, “a veces hace falta tocar fondo para emprender el camino que conduce a la gloria”. En esa ruta hacia el eterno sueño del Ciudad Rodrigo tuvo también mucho que ver un hundimiento mucho mayor, el de la Unión Deportiva Salamanca, que en junio de 2013 puso punto y final a 80 años de historia.

Como saben los aficionados al fútbol, a partir de ahí el fútbol en Salamanca capital se dividió, naciendo una corriente de aficionados cuyo único objetivo era –y sigue siendo- honrar la memoria de la extinta Unión. Esa corriente llamada Unionistas que este año ha llegado a medirse al Real Madrid en la Copa del Rey le quitó en su nacimiento al Ciudad Rodrigo CF al que había sido técnico de los mirobrigenses en su estancia en la 2013/2014 en Provincial, de la que se logró salir pese a un enrevesado sistema de competición con tres fases.

Tras la marcha de Jorge González Rojo ‘Astu’ a dirigir a nivel deportivo a Unionistas, el Ciudad Rodrigo CF apostó por Aris Marcos, un técnico habitual de los veranos en Miróbriga, como descendiente de esta tierra, en la cual había crecido y trabajado (por ejemplo en la SEAT) la persona con la que comparte nombre y apellido, y que le inculcó la pasión por el fútbol, su padre.

Como tantas otras veces, el inicio de la temporada hablando de soñar con subir a parecía el mismo sueño que se tiene cada mañana del 22 de diciembre hasta que sale el Gordo de la Lotería de Navidad y se comprueba que no ha tocado. Sin embargo, aquel verano en el cual el césped del Francisco Mateos acogió un concierto de varias leyendas musicales que rememoraron éxitos de los 80 y de los 90 se empezó a fraguar el regreso del Ciudad Rodrigo a esa categoría que no pisaba justamente desde el inicio de aquella década de La Movida Madrileña.

Con mucha ilusión, y con el ‘si puedes soñarlo, puedes lograrlo’ grabado a fuego, el Ciudad Rodrigo fue armando una fantástica temporada, en la cual no cayó en ningún momento en el gran problema que ha arrastrado en las siguientes: los temidos baches, que por ejemplo le condenaron en la actual allá por el otoño, provocando incluso la destitución del técnico con el que se inició el curso, Javi Martínez, y el retorno de Aris Marcos.

Casualidades de la vida, la primera victoria de Aris Marcos en esta segunda etapa en el Ciudad Rodrigo (con la que rompían dos meses sin ganar desde que lo hicieron ante el Laguna, el equipo que debían haber visitado cuando se paró ‘todo’ en marzo), fue justamente el día de la Lotería de Navidad y contra el equipo ante el cual deberían haberse medido este fin de semana en la penúltima jornada liguera, aquella en la cual hace justamente 5 años los mirobrigenses certificaron el retorno a 3ª gracias especialmente a ser un muro en defensa (fueron el 6º equipo menos goleado de los 1.114 de igual o superior categoría de toda España).

Si aquella temporada fue mágica y revolucionaria en muchos aspectos (desde un nuevo himno a nuevas bufandas), aún lo fue más su desenlace, en el cual el Ciudad Rodrigo, además de hacer a la perfección sus deberes, tuvo la suerte totalmente de su lado (quizás se podía haber guardado un poco para el desenlace del año siguiente), para que se alineasen los planetas y poder subir como el mejor 2º de los grupos de Regional una jornada antes de acabar y ante su afición.

A ello contribuyeron los equipos del otro grupo de Regional que estaban luchando por ese mismo objetivo, que en la jornada de la semana previa, y en la de ese mismo fin de semana del ascenso, lo pusieron todo de su parte para que el Ciudad Rodrigo acabase teniendo, de forma inesperada, 2 match-balls. Sin notar la presión de las más de 3 décadas fuera de 3ª, los mirobrigenses lo lograron a la primera en una tarde en la cual incluso el baño final en la fuente de la Glorieta del Árbol Gordo fue totalmente agradecido ante el calor que hacía.

El equipo que fue testigo del ascenso del Ciudad Rodrigo fue el Arroyo Pisuerga, al cual los mirobrigenses superaron sin muchas complicaciones por 3-0, con dos goles de Diego Morales (uno pronto, en el 10’, y otro en el descuento de la primera parte) y uno de David Risueño (de cabeza en el 66’). Con el tercero, ya se desplegó en la banda la pancarta con la leyenda Somos de Tercera cuyos portadores, los Farinatos Youngs, así como muchos otros de los congregados en el Francisco Mateos nunca habían podido verbalizar.

A partir del pitido final, lo que pasó lo cuentan mejor las fotos y los vídeos que aparecen bajo estas líneas, con una gran vuelta de honor por el campo, una salida de los jugadores para que se les pudiera aplaudir en condiciones, una gran foto en las Tres Columnas, y una inolvidable rúa por las calles de Miróbriga, que a falta de autobús descapotable, se hizo en un camión con destino inicial en la Glorieta del Árbol Gordo en cuya fuente todos se dieron el obligado chapuzón al que se había ‘renunciado’ el año anterior cuando se subió de Provincial a Regional.

De ahí la rúa todavía siguió hasta la Plaza Mayor, donde acabó la celebración oficial y pública antes de que continuase la privada, aunque el viernes siguiente, coincidiendo por cierto con las últimas horas de la campaña para las Elecciones Municipales, hubo una gran fiesta en el Francisco Mateos, con juegos para niños, un partido contra veteranos del Club, varias paellas y un concierto de Sabor Amargo y Back to the Covers (al que incluso asistió la actriz Elena Furiase).

Con algo de ‘resaca’ (y muchas bajas), el Ciudad Rodrigo hizo al día siguiente el último viaje de aquella temporada, hasta la lejana provincia de León, a donde quizá nunca fue más placentero desplazarse. Curiosamente, la andadura del Ciudad Rodrigo en 3ª la temporada siguiente comenzó en esa misma provincia, en La Bañeza, donde se arrancó un esperanzador punto. Como es lógico, si la temporada en Regional fue intensa, la aventura en , aunque efímera, lo fue aún más, como la mayoría recuerda. Pero esa es otra historia.

> La galería de imágenes que figura tras los vídeos pertenece a la jornada que se ascendió y a la fiesta que hubo el viernes posterior en el Francisco Mateos.