Sábado, 6 de junio de 2020
Las Arribes al día

Pereña se queda sin el 14 de Mayo por el coronavirus

Al mantenerse la localidad en la Fase 0, no ha sido posible la celebración religiosa y el Ayuntamiento ha suspendido la organización de actos civiles

Ofertorio tras la misa en la ermita el 14 de mayo de 2019 / CORRAL

Los vecinos de Pereña de la Ribera no podrán celebrar el próximo jueves la fiesta del 14 de Mayo, celebración en honor a la Virgen del Castillo y a la que procesa devoción toda La Ribera.

La permanencia de esta localidad en la Fase 0 al estar integrada en la Zona Básica de Salud de Vitigudino ha impedido cualquier tipo de manifestación religiosa, mientras que el Ayuntamiento ha suspendido los actos lúdicos de este día.

El alcalde de la localidad, Luis Rodríguez, había previsto con el párroco local la celebración de la misa en la ermita del Castillo, pero finalmente no ha podido ser. “Había hablado con el cura porque íbamos a limitar el aforo a la ermita, que es donde se celebra tradicionalmente el 14 de Mayo”, añadía el regidor, incluso se había estudiado el aforo máximo posible “respetando escrupulosamente el distanciamiento social”, pero todo se quedó en buenas intenciones al no pasar a la Fase I de la desescalada.

Leyenda e historia de la Virgen ‘chica’

La fiesta de la ‘Virgen chica’, como los del lugar llaman a la Virgen del Castillo (Nuestra Señora de los Ángeles), se remonta al siglo XVIII, aunque su leyenda surge diez siglos antes. Es de sobra conocido por los eruditos hijos de esta notable villa que los orígenes de los pereñanos se remontan más allá del calcolítico, incluso puede afirmarse la existencia de pobladores prehistóricos en estas agrestes tierras donde el Duero –ahora amansado por las zancadillas de los saltos hidroeléctricos– un día fue barrera infranqueable para ejércitos y saqueadores. Varios investigadores atribuyen el origen de Pereña de la Ribera al paraje que hoy se conoce como Teso del Castillo, antes Teso del Berrocal, pues los vestigios hallados parecen apuntar a que este paraje permaneció poblado hasta la invasión musulmana.

Según la tradición oral entre generaciones, corrían principios del siglo VIII cuando el asedio árabe acabó con lo que pudiera ser el pueblo de Pereña, entonces ubicado en el Berrocal, lugar defendido por un castillo y cuyas ruinas sirvieron para ocultar la imagen venerada por sus habitantes en honor a Nuestra Señora de los Ángeles, una pequeña figura realizada sobre piedra que no volvería a aparecer hasta mediados del siglo XIV.

Fue entonces cuando surge la leyenda de la aparición de la Virgen a un pastor indicándole dónde se hallaba enterrada. A partir de ese instante la religiosidad de este pueblo hacia su Virgen se transmitió a toda La Ribera, incluso traspasando el Duero y llegando a zonas de La Sierra tras la aparición, el 14 de mayo de 1721, en el interior de su peana, la Virgen ‘chica’, pequeña figura que imita a la primera y que surgió a raíz de una serie de acontecimientos milagrosos que desembocaron en una profunda devoción hacia su imagen. Desde entonces la romería del 14 de mayo viene celebrándose con gran tradicionalidad entre sus vecinos y habitantes de toda la comarca de Vitigudino.

Así pues, cada 14 de mayo decenas de pañuelos y cadenas acarician la reja guardiana de la piedra blanca, buscando parte de esa magia que se extendió por toda la provincia charra. Desde la Sierra hasta Las Arribes, e incluso al otro lado del Duero, los milagros del polvo blanco que desprendía aquel pedazo de piedra, surgida del interior de la peana de Nuestra Señora de los Ángeles, fueron poco a poco haciéndose un sitio en el corazón de las gentes.

Desde que en 1721 aquella peana de granito descubriera su tesoro, la Virgen del Castillo deslumbra a toda La Ribera, haciendo buena la leyenda escrita en los sueños de un pastor, que marcó el lugar de su descanso de siete siglos entre las ruinas del castillo para impedir el sacrilegio morisco. Desde entonces, milagro tras milagro en gargantas y pulmones, han hecho la historia de esta fiesta pereñana, a la que acuden fieles fervorosos creyentes que esperan en sus pañuelos los favores de la Virgen ‘chica’, pero que lo mismo que pequeña es su reliquia, es la de mayor veneración en toda La Ribera.

  • La magia de la reja que custodia a la Virgen 'chica'
  • Ofertorio
  • Mayordomos de 2019
  • Reliquia de la Virgen 'chica' con la imagen surgida de la peana de la Virgen de los Ángeles en 1721
  • Mayordomos 2019 y 2020