Miércoles, 3 de junio de 2020

Lejía para los bulos y los cenizos

¡La derecha y ultraderecha españolas se han lanzado a ´degüello´ contra el Gobierno de coalición¡ Como no ganan, ni en las urnas ni en los pactos del ´trifachito´, ni sumando/restando España, buscan otras fórmulas nada democráticas para tumbar al Ejecutivo. Utilizan las redes sociales y medios de comunicación para mostrar sus desplantes e insumisión (autonómica y parlamentaria) contra Pésanchez.

 Fumigan con lejía la arena de las playas y dunas de Zahara de los Atunes para luchar contra el coronavirus. Ni cortos ni perezosos las rociaron con una disolución de agua con lejía. Un acto innecesario, atroz e irresponsable que ataca al desarrollo sostenible. Y que todos comparan con las peregrinas consignas e ideas de Trump y Bolsonaro para salvarnos de la Covid-19. Otros farsantes negocian con el ´MMS´ (Solución Mineral Milagrosa), como elemento de pseudoterapia para el coronavirus, pero es simple y llanamente lejía, dióxido de cloro, con efectos tóxicos muy perniciosos ¡Ay, los salvapatrias catetos!

Sin embargo, deberíamos ser tajantes y hacer lo mismo para desinfectar –metafórica y literariamente–  los ´ciberbulos´, la ´infodemia´, las soflamas inútiles, con las que el PP, Vox y a veces Cs, nos invaden cada día.

¡La derecha y ultraderecha españolas se han lanzado a ´degüello´ contra el Gobierno de coalición¡ Como no ganan, ni en las urnas ni en los pactos del ´trifachito´, ni sumando/restando España, buscan otras fórmulas nada democráticas para tumbar al Ejecutivo. Utilizan las redes sociales y medios de comunicación para mostrar sus desplantes e insumisión (autonómica y parlamentaria) contra Pésanchez. Esta estrategia, a las derechas –conservadoras y ultras– y a bastantes poderes financieros españoles, les está resultando rentable, muy útil. Muchos de estos no quieren o pueden ´ver´ a Pésanchez ni en pintura ni en chapa y menos a ningún ministro podemita. 

Qué hace la oposición –del PP y Vox–, qué soluciones proponen para combatir los efectos nocivos de la pandemia sanitaria y socioeconómica. Solamente saben exigir la dimisión de Pésanchez o de los ministros de Podemos, con críticas exacerbadas, a veces con insultos. Ventilan bulos, miedos, enfangan la convivencia ciudadana, sembrando el odio y  el enfrentamiento. Eso sí, emplean para ello muchas banderitas, pulseritas, cacerolas, himnos y patrioterismos de hojalata.

 Dicen que no van a apoyar al Gobierno en sus últimas decisiones de alargar el estado de alarma y en las medidas y fases de la desescalada. Y todo siempre rociándolo con la calumnia. Retuercen los datos para sus intereses partidistas, electoralistas, renegando y despreciando lo que los peritos encargados por el Ejecutivo de Pésanchez dicen y hacen con las normas del desconfinamiento gradual.

¡Ay, los expertos, y cenizos agoreros, de la derechona española! Ahora salen hasta debajo las piedras. Envidiosos ellos, qué a gusto están despotricando y no colaborando.

Todos quieren –exigen– opinan y más, porque tienen muy interiorizada esa alma de entrenador de la selección española de fútbol. Todos critican; ninguno se ´moja´ y baja a ayudar y arrimar el hombro. Están en desacuerdo con grandes profesionales sanitarios, con con científicos e investigadores de renombre, eminencias mundiales, muy honrados por cierto. Desprecian a los estrategas sociales y a los eruditos analistas políticos del Ejecutivo. La oposición ´prefiere a los ´suyos´; esos que hablan siempre a toro pasado pero no firman y hace nada de compromiso para el futuro. A la vez estos suspicaces y avezados eruditos dicen una cosa y la contraria. Unas comunidades del PP piden que se acabe ya el confinamiento, mientras otras  dicen que no, que aún es peligroso hacerlo. Pues que se dejen de mandangas y colaboren, pues parece que juegan a ver ´quién la tiene más larga´. Los muy listillos…

 Con sus errores de gestión y ´meteduras de pata´ comunicativas, que ha tenido varias, el Ejecutivo de Pésanchez está sacando para adelante esta crisis sanitaria y socioeconómica, ´a trancas y barrancas´. Es verdad que hay inquietud y muchas dudas ante la desescalada. Todos quieren ´cacarear´ y mangonear,  pero con la salud y la vida no se juega, ni con los muertos. La Covid-19 no pregunta cuándo contagia, y el peligro en muchas autonomías todavía está muy patente. No podemos precipitarnos aún por intereses personales o de negocios*.

Y es que malísima ha sido la todavía no ´concluida´ pandemia del jodido virus; pero lo que nos aventuran los sociólogos, economistas y financieros, es para asustarse. Un debacle económico, una recesión de proporciones descomunales.

Ante la severa austeridad y recortes que utilizó el PP en 2012, este Gobierno de coalición ha legislado lo que ningún Ejecutivo desde comienzos de la democracia, ni peperos ni sociatas, habían realizado. Eso sí que es ´ser patriotas´.

La mayor cobertura social de desempleo nunca vista en España y en Europa. Las compensaciones dinerarias de los ERTEs, y su ampliación. Subsidios para trabajadores temporales; el ingreso vital mínimo; las ayudas a autónomos y pequeñas pymes; auxilios económicos, y moratorias, para los alquileres de pisos e hipotecas; refuerzo sin recargo a las Autonomías, etc. 

Es un gran escudo de protección social, un fuerte apoyo de urgencia, especialmente a los trabajadores, a las familias y a los colectivos más vulnerables.