Miércoles, 3 de junio de 2020

Celebración (Por los ocho años de “Crear en Salamanca”)

 

Perfil de Salamanca. Fotografía de José Amador Martín

 

Aquí mi aporte a la celebración colectiva que se publicó el 24 de abril.

 

CELEBRACIÓN

 

Oh alegría

de las espléndidas ocasiones,

 

de esas a las que responden

palabras y músicas vivificantes,

imágenes invitando

a cometer serenidades…

 

Tú, desde el lugar que estés,

acércate a este surtidor

que irriga dos orillas y más,

o un solo géiser de creación

que hoy está de fiesta.

 

Y felicítate de ver juntas

las floraciones

de varias primaveras,

todas abonadas con Amor,

a como dé lugar.

 

Por lo hecho

en esta capital del Tormes,

deja tu aplauso celebrante

instalándose

 

en el corazón de todos.

 

Y aquí este texto complementario, que firmo hoy:

 

José Amador Martín retratado por Ángel Holgado

 

 

 

 

 

 

 

CREAR EN SALAMANCA

Recuerdo los primeros pasos de esta revista literaria digital. Recuerdo que recién había dado tres o cuatro pasos en su andadura por la vida de la creación literaria, musical, pictórica, fotográfica y en video: hace ocho años, tras un acto en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo, desde el público se acercó José Amador Martín y me comentó que había tomado la decisión de sacar adelante esta revista. Me dio su tarjeta con el enlace de la revista, y solicitó mi apoyo.

Al día siguiente me interné en la misma y vi las primeras tres entradas. Había voluntad, y eso era mucho para esta ciudad, muy dada a vivir de las rentas de su pasado cultural, pero poco proclive a generar nuevas iniciativas o ventanas donde difundir lo que Aquende y Allende se estaba ofreciendo como nueva carnadura para los sentidos y la reflexión. Y recordé el total apoyo que recibí cuando en 1985 llegué a esta ya mi Salamanca, a esta mi Luciérnaga de Piedra. Había llegado sin recursos y sin conocer a nadie de entonces, aunque Fray Luis y Unamuno me acompañaban y me siguen acompañando desde mis años de estudiante universitario en Lima. Recordé que esos primeros meses y años recibí no pocos apoyos, especialmente de dos grandes maestros y amigos, como lo repito las veces que sean necesarias: Manuel Carlos Palomeque, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca, y Alfonso Ortega Carmona, en la Cátedra de Poética Fray Luis de León y en el Instituto de Estudios Europeos y Derechos Humanos de la Universidad Pontificia.

Recordando esos apoyos recibidos en esta Salamanca un tanto esquiva, empecé a brindar contactos y apoyos directos a este buen poeta y mejor fotógrafo llamado José Amador Martín. Y así ha sido la tónica a lo largo de estos ocho años de una criatura que ha crecido mucho. En días pasados Amador me comentaba que las visitas por cada entrega se suman por cientos y, en no pocas ocasiones, por miles.

Me alegro por todos los creadores que han encontrado, en Crear en Salamanca, su lugar de referencia. Pero muchísimo más me alegro por José Amador Martín, por su generoso e infatigable trabajo; trabajo que en estos años no ha estado exento de envidias y zancadillas, como suele suceder cuando algunas almas en pena ven que un proyecto se consolida, cualquiera que sea.

Quedo feliz porque mi apoyo ha servido (entiéndase esto como un simple polen) para que florezca algo memorable.

Sin pretensiones y con exiguos recursos (cierto y muy de reconocer es el apoyo total del Ayuntamiento de Salamanca a través de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes), Salamanca se ha convertido en Capital Iberoamericana de la Poesía y, qué duda cabe, Crear en Salamanca constituye uno de sus portavoces más cualificados (A. P. A).

 

José Amador Martín, A. P. Alencart y Gabriel García (sentado), en la Plaza Mayor de Salamanca