Sábado, 8 de agosto de 2020

San Jorge, las raíces leonesas de Cáceres

Cada año, desde hace casi ocho siglos, el 23 de abril supone una fecha especial en el calendario cacereño, un día en el que la ciudad honra a su patrón, San Jorge, que llegó a convertirse en el santo más distinguido de la ciudad debido a que, precisamente un 23 de abril, pero de 1229, las tropas del Reino de León consiguieron tomar definitivamente la ciudad para el cristianismo.

Y es que, el patronazgo de San Jorge es una de las huellas que dejó la antigua filiación de Cáceres a un reino, el leonés, que bien puede considerarse el padre de Extremadura, y de cuyas raíces se han venido alimentando las tradiciones extremeñas, haciéndolas valer y aumentándolas con nuevos hitos y costumbres.

Unas tradiciones que no se pueden comprender sin la música, de modo que cuando se escucha la flauta de tres agujeros y el tamboril en Las Hurdes, en Ciudad Rodrigo, en Sayago o en El Bierzo, se recibe el dulce sonido de un instrumento que hermana a extremeños y leoneses en una misma tradición musical, hija del viejo reino que llegó de la mano de Alfonso IX a Cáceres, Alcántara, Mérida o Badajoz.

Y si la música es parte esencial del folclore, otro tanto podemos decir de los trajes tradicionales, destacando el de Montehermoso como el más señero de los extremeños, especialmente el femenino, en cuya prenda en forma de aspa en el pecho, el dengue, podemos observar otra de las huellas culturales leonesas, compartiendo esa característica con los trajes charros, los carbajalinos y alistanos de Zamora, o los bercianos.

Asimismo, respecto a la literatura, la lectura de Gabriel y Galán, salmantino de nacencia y crianza, pero cacereño de docencia y finada, nos hace llegar con sus bellos versos los dulces giros lingüísticos de la lengua leonesa y su variante extremeña, tan despreciada en ocasiones por considerarse socialmente inferior a la lengua oficial, pero que es hija de la historia de Extremadura, y de unas raíces leonesas injustamente minusvaloradas incluso en las tierras de la Región Leonesa.

De este modo, son numerosas las características que nos hacen regiones hermanas a León y Extremadura, con la Vía de la Plata como arteria que nos une y da pulso, resultando el día de San Jorge todo un símbolo para una ciudad, Cáceres, que ha sabido integrar como nadie las costumbres y herencia identitaria procedentes del Reino de León a la idiosincrasia de Extremadura.

Por ello, cuando se ve ondear al viento la bandera tricolor extremeña, con el verde de la Orden de Alcántara que nació al amparo de la monarquía leonesa, y el blanco del pendón real que llevó a Cáceres Alfonso IX de León en 1229, es inevitable recordar esas raíces que se ven reflejadas en el patronazgo cacereño de San Jorge, y que hace que, el 23 de abril, suponga todo un homenaje a la hermandad cultural e histórica entre Extremadura y la Región Leonesa.