Sábado, 6 de junio de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Carta de Tomás Muñoz Porras en el IV Domingo de Pascua

Una semana más, el párroco de San Andrés envía una carta a sus feligreses

Queridos Amigos de San Andrés, de nuevo nos comunicamos a través de esta sencilla carta. Nos encontramos en una situación tan inusual que no podemos relacionarnos personalmente en la parroquia, como sería lo normal.

Deseo que todos se encuentren bien, a pesar de las circunstancias. Especialmente mi recuerdo hacia aquellos de vosotros que estáis solos y os sentís frágiles y desprotegidos. También un recuerdo muy cercano y especial para las familias que en este tiempo habéis perdido un ser querido: estáis afrontando la pérdida y el duelo de forma tan trágica que nos sentimos a vuestro lado.

2.- La tragedia terrible, ocasionada por el COVID-19, sigue invadiendo nuestras vidas, nuestras calles y nuestras ciudades. Y, aunque según parece, se va controlando la situación epidémica, nos va dejando más de 25.000 muertos, con lo que esto significa para nuestra sociedad.

Hemos pasado dos largos meses de confinamiento en nuestras casas, con graves sacrificios personales (familiares y económicos) y sociales (cierre de establecimientos, paralización de la actividad comercial). Sin duda, esto dejará huella en cada uno de nosotros de por vida, y también en la vida pública.

El miedo generado por esta enfermedad, que pone en peligro de muerte a tantas personas, generará comportamientos y actitudes difíciles de superar. Pienso que a muchas personas les costará integrarse a la vida “normal” es decir, a ciertos hábitos sociales anteriores a esta crisis.

4.- Pero debemos mirar hacia adelante con esperanza. Comenzamos el mes de Mayo con noticias buenas: la epidemia parece que comienza a ser controlada y las autoridades permiten que se puedan iniciar ciertas actividades sociales y la salida progresiva del confinamiento. Esto nos llena de esperanza. Además, comenzamos este mes de Mayo de la mano de San José, de tan poderosa intercesión, que deseo encomendarle a los actuales enfermos de COVID-19 y a sus familias.

Comenzamos Mayo acompañados de La Virgen María, porque es el mes de la Virgen. Mes de Pascua Florida, mes de la hermosa primavera. Sí, definitivamente Mayo puede ser el MES DE LA ESPERANZA para salir de esta pestilente enfermedad.

Sin embargo, es el momento de extremar las precauciones y las cautelas. Debemos dar pasos firmes para volver a la vida social pero con seguridad, sin exponer vanamente nuestras vidas ni las vidas de los demás. Todos tenemos un grave reto: ser cautos y asumir con rigor las medidas de seguridad.

5.- A este respecto, nosotros, en la Parroquia de San Andrés trabajamos ya para adecuar nuestro templo parroquial a las nuevas circunstancias.

Tres son las claves que van a presidir la apertura de la parroquia:

1.- Obligatoriedad de la Mascarilla. No se podrá acceder al templo sin llevar puesta la mascarilla.

2.- Obligatorio tratamiento de las manos con derivados alcohólicos. Lo proporcionará la parroquia al entrar en la Iglesia.

3.- Es absolutamente obligado el mantenimiento de la distancia social de seguridad (1.5 – 2 metros).

Todo ello supondrá molestias para todos, pero las asumiremos con seriedad y responsabilidad para que podamos ofrecer a todos los fieles SEGURIDAD y CONFIANZA.

Nuestro templo tiene un aforo total de 275 personas, pero teniendo en cuenta el criterio de la separación de seguridad, nuestro aforo será, para iniciar la actividad pastoral, de 45 personas. Se señalarán convenientemente los lugares exactos en los que poder situarse dentro del templo. Así mismo se irán dando las indicaciones para las celebraciones.

Respetaremos los horarios habituales de nuestra parroquia, respecto de la celebración de la Misa: 19.15h, de Lunes a Sábado y los Domingos a las 11.30 y 13 h.

Así mismo, mantendremos dentro del templo el Despacho Parroquial, para seguir atendiendo a todas las personas que tengan alguna necesidad. Con el horario actual: de Lunes a Viernes de 12 a 13h y de 18 a 20h.

6.-Lo importante es que nos sintamos esperanzados ante la nueva etapa que se abre para nuestras vidas. Que colaboremos en todo aquello que se nos pida para el bien común. Hoy más que nunca debemos ser generosos y responsables. En esta grave situación, hoy más que nunca, tenemos que volcarnos en nuestra parroquia, para ayudarnos todos. Porque ayudar a la parroquia es ayudar a sus hijos.

Y, sobre todo, necesitamos fortalecernos en la fe con la Eucaristía, para afrontar con valentía el futuro. Un futuro muy incierto. Es posible que los próximos meses asistamos a graves quiebras económicas y, en este caso, deberíamos estar preparados para mostrar generosamente nuestra solidaridad y vivir el ejercicio de la caridad como lo que somos: cristianos comprometidos.

7.- Queridos amigos y hermanos, muy pronto nos veremos en nuestra querida Iglesia de San Andrés, muy pronto estaremos ante la Virgen de la Peña, muy pronto nos postraremos ante el bendito Cristo. Tendremos paciencia, cautela y responsabilidad.

Os encomiendo a todos a nuestro Señor Jesucristo y a su Santísima Madre, en la venerada advocación de la Peña de Francia.

FELIZ PASCUA.

Tomás Muñoz Porras, párroco