Miércoles, 3 de junio de 2020
Las Arribes al día

Crece ligeramente la actividad en Vitigudino durante el séptimo martes del estado de alarma

El descenso del número de contagios parecía apreciarse este 28 de abril en nuestro recorrido habitual por las calles de Vitigudino, día para la esperanza en una mañana en la que los rayos del sol se hacían hueco entre las nubes

A pesar de los nubarrones que anunciaban agua, Vitigudino parecía este séptimo martes de estado de alarma un poco más animado que jornadas anteriores, tal vez porque conocía la buena noticia del día: el descenso importante de contagios en la zona de Las Arribes, lo que demuestra que sus gentes se han tomado muy en serio esta pandemia, y que salvo contadas excepciones, se está produciendo un alto grado de cumplimiento en las medidas sanitarias, especialmente el confinamiento. En la última semana solo 6 personas están contagiadas por el virus, 5 en la Zona Básica de Salud de Vitigudino y 1 en la ZBS de Aldeadávila, quedando ‘limpia’ de Covid-19 la ZBS de Lumbrales.

Así las cosas, el sol ponía de vez en cuando algún rayo de luz, también de esperanza, a las calles de Vitigudino este 28 de abril, jornada que presentaba 9 grados de temperatura a las 12.00 del mediodía. En nuestro recorrido habitual de los martes comenzábamos con la visita en primer lugar a la calle Laureados de San Fernando, lugar en el que se asienta el mercadillo de los martes. En el recorrido por la calle San Roque se puedo apreciar algo más de actividad que otros martes, aunque cabe señalar que los martes de pandemia no se están caracterizando por ser el día de la semana con mayor afluencia de personas de municipios de la zona, desde donde acuden para realizar compras y hacer alguna que otra gestión en bancos y otros servicios.

Es cierto que este martes se ha podido apreciar una mayor actividad en la zona de los supermercados, con gente de otros municipios introduciendo la compra en sus vehículos, sin embargo permanece la desoladora imagen del centro de Vitigudino totalmente vacío como consecuencia del cierre de bares y cafeterías, un sector que acusará como ningún otro las consecuencias de esta pandemia.

Ahora queda el último tramo de este confinamiento para decir adiós al virus, no para siempre, pero sí al menos por el tiempo suficiente que nos permita ganar, precisamente eso, tiempo, y estemos un poco más preparados ante su más que probable regreso a nuestro entorno. El Covid-19, como el virus de la gripe hace un siglo, ha llegado para quedarse, por lo que tendremos que aprender a convivir con él hasta que nuestro cuerpo se adapte a su presencia de manera natural o con la ayuda de una vacuna llegado el momento. Hasta entonces, más que los test, lo que nos protegerá de él será guardar todas las normas sanitarias que nos recomiendan, ahora el confinamiento y después las medidas de distanciamiento y el uso de elementos de protección, la higiene, la desinfección y el lavado con gel de nuestras manos nada más que lleguemos a nuestras casas. Pero hasta el inicio de la desescalada del confinamiento, lo mejor para nosotros mismos y para los que nos rodean, es quedarse en casa.