Frustración

Decía un amigo, que: “Como nadie es capaz de saberlo todo, no hay más remedio que aceptar con humildad lo mucho que ignoramos”.

Y ello me viene bien para finiquitar esta serie que hemos venido mostrando el señor Manuel y yo; sobre el pueblo de-Villaflores-, lugar de su nacimiento y el mío de estancia ocasional en varias etapas, consentida por ambas partes con respeto mutuo. Eso sí.

Buenos días señor Manuel. ¿Puedo proponerle algo?

Cuando quieras majo. Estoy deseoso por saber.

Si le parece a usted bien y para cerrar estas charlas nuestras en la solana sobre el pueblo de –Villaflores-, que desgraciadamente han estado marcadas por el “bichejo invisible”-Coronavirus-; lo hiciéramos primero resaltando a un personaje singular y polifacético, el cual no era vecino del pueblo ni nacido en él, ignoro hasta si “pasó por aquí”; pero en gran paradoja… ¡se quedó en la villa para siempre! ¿Sabe de quién le hablo?

Prenda. ¡Me has dejado “descolocado!. Y no tengo idea.

Pues, del-Patrono-de este lugar-San Agustín. Qué curiosamente y gran paradoja, repito; ni era vecino del lugar, ignoro tan siquiera si paso por aquí, pero que como ya he dicho ¡asombrosamente, se quedó para siempre en el pueblo! En segundo lugar daremos un repaso a algo que a mí me ha dolido mucho; que me “corroe” por dentro hasta producirme-FRUSTRACIÓN- (Privar a uno de lo que esperaba o dejar sin efecto. Malograr un intento).

Continúo descolocado. Pero esto se pone bueno. ¡Sigue… sigue!

Abundaremos más: “San Agustín, que fue uno de los ilustres-Padres de la Iglesia-nació en –Tagaste en el año-354-, y murió en-Hipona- donde fue Obispo en el año-430-. En su juventud fue maniqueo. Profesor de-Retórica-en Roma y –Elocuencia-, en Milán. Allí escucho los discursos de-San Ambrosio-, que le prepararon para su conversión efectuada en el año-386-. Luego de repartir sus bienes y ordenarse-Presbítero (390), fundó un- Convento, instituyo una-Orden-religiosa y se dedicó a luchar incansablemente en defensa de la Fe.

¡Qué vida más ocupada!

Sí, señor Manuel. Pero llegará usted al asombro; cuando le cuente que además: “Cultivó todos los conocimientos y sobresalió como metafísico, historiador, teólogo, moralista y músico. El número de sus obras escritas llegan a-1030-incluyendo cartas y homilías, que forman-52 tomos-. Entre sus más notables producciones, figuran; “La Ciudad de Dios”, su obra maestra. “Confesiones”, “Soliloquios” y otras muchas.

Me he quedado “pasmao” con el “paisano”. ¡Vaya elemento!... (Con perdón).

Ya lo creo. Lo que no me pregunte usted, que le veo venir, es ¿Cómo “aterrizó” en –Villaflores-, siendo-Patrón- del pueblo? Ello será seguro otra historia…

No te lo preguntaré, pero me gustaría mucho el saberlo.

Toma. A mí también.

Pero si te voy a preguntar; pues me tiene intrigado. Eso de la-FRUSTRACIÓN-¿A qué viene?

Pues viene a cuento; de que hace unos años no había la posibilidad de que las cigüeñas (cuando iban y venían), pudieran hacer su nido en lo alto de la torre de la –Iglesia- en –Villaflores-. Debido a los cientos de grajillas (o chovas), que “habitaban” también  en el mismo lugar.

Ahora no hay grajillas, y en lo alto de la-Torre (ver foto) se pueden ver dos cigüeñas en un nido “raquítico”.

Sí, señor Manuel. Decía que cuando las sufridas y sonoras cigüeñas; en este nido “raquítico” como usted dice y yo quiero entender que usted “insinúa” que tiene como mucho ¡cuatro palos!

SÍ, eso.

 Cuando las cigüeñas iban con materiales diversos para construirle, las “malvadas” grajillas se los tiraban al suelo inmediatamente y el trabajo no las “cundía”. Resumiendo. Era imposible hacer el nido.

Escribí la “odisea” de las cigüeñas de –Villaflores., que fue publicada y también hablé personalmente del “caso” con amigos de –IBERDROLA. Que desinteresadamente y con diligencia, un tiempo después se presentaron en la-Parcela-en vehículo adecuado donde iba un largo –Poste-de cemento con plataforma de hierro. Adaptada para “soportar” un gran nido (ver foto)… ¡Se puede suponer la sorpresa y agradecimiento que me causaron!

Era un-25 de Septiembre de 1994-, cuando el-Poste-quedó puesto (ver foto) y a la espera de que las cigüeñas volanderas, se fijasen en él y tuviera pronto “inquilinos”. Pero… pasó un mes y otro; pasó un año y muchos más (es fácil de calcular; se puso en-1994 y estamos en-2020). El tiempo ha pasado inexorablemente, y… las cigüeñas deseadas ¡nunca hicieron en él su nido!

Sí, señor Manuel; sinceramente me ha dolido esta ausencia, pero puedo jurarle en varios idiomas, que estar… estuvieron en él. Y puedo seguir jurándole sin pudor que mi vecino Eduardo me dijo: “He visto a una cigüeña en el poste del nido”. Yo mismo tengo una foto que lo atestigua y ya sabe usted lo que se dice, una imagen vale más… Y además usted me mencionó, que cuando iba a su corral viejo para atender a las gallinas y conejos ¡también la vio! Pero lo cierto es; que nunca, nunca, tuvimos cigüeña en el nido ni oímos machar el ajo… con lo que eso mola.

De donde tú-FRUSTRACIÓN-.

Sí señor; amplia y profunda, no tengo reparo en reconocerlo y le digo más. Aún mantengo la esperanza de que un día las podamos ver aquí aposentadas. Pero que se den prisa, que usted y yo, no estamos para muchas esperas. Pues eso.