Hawai 5.0, lunes a las once de la mañana

Hay escribientes(as) que tiene la santa paciencia de hacer un Diario de esta cuarentena. Un valor que me recuerda a la penitencia literaria de Ana Frank. No está mal. Escribir y leer, volvemos a lo clásico porque la tele aburre a las ovejas. Parece mentira la poca imaginación y pocas entendederas de sus gestores. Con las pelis tan buenas como hay por ahí y no son capaces de hacer una programación de entretenimiento en condiciones. En Cine de Barrio, rascando la caspa, había cosas muy interesantes, por ejemplo. Que, en fin, apagada la tele nos queda la biblioteca olvidada. Le retiro las fotos delanteras de la familia que evitan ver el lomo de los libros y, aprovechando a quitar el polvo, hago un recuerdo de lo que tengo en las librerías y me encuentro con joyitas impagables, preguntándome cómo es posible que yo haya podido respirar todo estos años sin el respirador extraordinario de esos libros.

  De El Jarama, de Ferlosio, de la poesía de Celaya, de la desconocida y malintencionada de Miguel Hernández o de las genialidades de Cela, también de su falta de respeto al lector escribiendo sin pausa ninguna San Camilo 1936. Me pillo un encuadernable gigantesco de El País titulado Historia Visual del Siglo XX y me llena de ideas la cabeza con tanta noticia interesante. Por ejemplo, ¿sabían que el año que nací (1959) la prensa española informa que Franco ha pescado un cachalote tras “nueve horas de lucha”. O que el mítico actor Errol Flynn se fue de este mundo a los cincuenta años?

¡La vida te da sorpresas, sorpresas teda la vida ay Dios…!

 Otras cosas que me he zampado son una biografía de Miguel Ríos, Las Inquietudes de Santi Andía, delBaroja más extraordinario, el Manuscrito de nieve, de Jambrina. Leo y releo un guión que me compete directamente. Vuelvo a ratos al Quijote, escribo versos graciosos y articulines recordando a buenas gentes que se van poco a poco, sin remedio, y cuando me dio por empezar Los pilares de la tierra, de Ken Follet, ya no paré.

  Y así se pasa la vida. Lo que no acabo de digerir es Hawai 5.0 a las once de la mañana de un lunes. No lo veo yo.

 Pero bueno, a todo se acostumbra uno. Obligado te veas…