Domingo, 27 de septiembre de 2020

¿Y para qué nos sirve ahora la literatura?

Ahora más que nunca es importante que hagamos uso de las palabras para comunicarnos, compartir nuestras emociones, sentirnos cerca aunque estemos lejos y buscarnos en las historias de otros para encontrar consuelo, alivio, preguntas y también respuestas.

Ilustración de Beatrice Alemagna en "Gisela de Cristal" (Libros del Zorro Rojo)

La literatura es el arte de la expresión de la palabra, tanto escrita como hablada, y al recurrir a ella podemos encontrar otras formas de comunicarnos que nos ayudan a huir del insulto; podemos descubrir patrones en la Historia que se repiten y sentirnos profundamente hermanados con situaciones de otros siglos en otros países sin importar quiénes ni cuándo; y descubriremos que al abrir un libro, entre sus palabras, también nos sentimos como en casa.

Hoy queríamos regalaros una selección literaria breve pero concisa que os demostrará cómo otros han vivido lo que estamos viviendo nosotros ahora y se han hecho las mismas preguntas encontrando a veces respuestas y otros esperando que sea el lector el que le ayude a hacerse con ellas.  

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, nos cambiaron todas las preguntas.

(Mario Benedetti)

 

Aquí no pasa nada; mejor dicho, pasan tantas cosas juntas al mismo tiempo que es mejor decir que no pasa nada. 

(Jaime Sabines)

 

  • -¿Crees que algún día tendremos fármacos para todo- le pregunté.
  • -Para todo, si: para todos, no-

(Benjamin Kunkel)

 

Es una gran suerte

no saber del todo

en qué mundo se vive.

(Wislawa Szymborska)

 

Alguien tiene que morir para que los demás entendamos el sentido de la vida.

(Virginia Wolf)

 

—¡Eh —gritó Will— la gente corre como si ya hubiese llegado la tormenta!

—¡Llegó —gritó Jim—, la tormenta somos nosotros!

(Ray Bradbury)

...

Y no olvidéis que las palabras compartidas en forma de historias, poemas, cartas, correos electrónicos o llamadas son fundamentales para saber que no estamos solos y encontrar comprensión, cariño o esperanza. Asi que, por favor, llenad vuestros días (y los días de toda la gente a la que podáis ayudar) de palabras.

Rebeca Martín