Jueves, 29 de octubre de 2020

Vía Crucis

En la Unidad Pastoral Centro Histórico, como en toda la Iglesia, se celebra una de las devociones más populares del mundo cristiano, este año en comunión, pero digitalmente.  La primera palabra de Jesús no es la cruz y la última la muerte, su primera palabra el amor y la última la vida. Su vida pública comienza con una fiesta de boda y su Reino es una gran comida de alegría.  Siguiendo la costumbre desde finales del siglo V de reunirse en la mañana del Viernes Santo para venerar la cruz de Jesús, no siendo una práctica obligatoria en nuestra Iglesia, pero casi todas las generaciones de cristianos por un instinto profundo de fe, han tratado de recorrer los pasos de Jesús en su camino al Calvario. Una tradición Popular, dice que María, después de la ascensión, fue la primera en recorrer los pasos de la pasión y muerte de su Hijo.

En el Vía Crucis, los cristianos nos movemos en las antípodas, en él  queremos expresar la vida, pero la manera de comunicarlo es la muerte, el camino de la cruz. Lo decía mun bien aquellos versos de César Vallejo, "Completamente. Además; vida! / Completamente. Además; muerte! / Completamente. Además; Dios! Completamente. Además; nadie! / Completamente. Además; nunca! / Completamente. Además; siempre!". La muerte de Jesús fue consecuencia de su vida, de su fidelidad al Reino, de su fidelidad a la Verdad. La realización de lo que el Reino de Dios significa. El proyecto de Jesús no fracasó ni permaneció como mera promesa y profecía: se realizó en el crucificado.

En este camino, nos damos cuenta que el dolor no ha sido eliminado, las guerras y las injusticias siguen, la muerte de las víctimas inocentes nos hace gritar: “¡Padre por qué me has abandonado!”. Es el grito de todos aquellos justos humillados y abandonados en la hora culminante de su existencia. En ese amor impotente del crucificado está Dios mismo, identificado con todos los que sufren y gritando las injusticias de todos los tiempos. Pero por encima del dolor y el sinsentido, cuando seguimos el camino de la cruz, descubrimos el amor ilimitado de Dios, frente a nuestro amor limitado y mediocre. Dios no quiere la muerte y el sufrimiento, es el Señor de la vida y de la justicia, quiere que todos tomemos el camino de la vida. Jesús anunció el Reino de la vida, pero su radicalidad y su lucha por la justicia, le llevó a la muerte.

Las palabras y reflexiones del Vía crucis, se llenan de los sufrimientos y esperanzas de los que sufren, de los enfermos, de los pobres, de los que mueren de enfermedad o injustamente. Pero se recuerda la entrega y generosidad de muchos que siguen a Jesús a lo largo del mundo, de forma anónima y humilde. El camino de la cruz, es una opción de personas libres que rechazan la muerte en todas sus formas y que quiere hacer presente cada día al Dios de la vida.

Jesús nos recordó, que no le quitaron la vida, la entregó Él, al servicio del Reino, sobre todo al servicio de los pobres y los que sufren. Así entendemos con alegría, que la cruz de Jesús, es Pascua, es paso de la muerte a la vida. Dando su vida, nos dio vida a todos. Por eso gritamos: ¡Ven, Señor Jesús!.

 

Te invitamos a unirte a la meditación del Vía Crucis de la Unión Pastoral Centro Histórico. Una oración virtual en la que se van a difundir las 14 estaciones del vía crucis, de forma espaciada, a través de las redes sociales a través de las redes sociales   (Facebooktwitter y YouTube) de dicha unidad y que se puede compartir también vía whatsapp.

La primera estación, en forma de vídeo, se publicará a las 00:00 horas del Viernes Santo, y la segunda, a las 8:00 a.m. Después, se irán difundiendo el resto de las estaciones a cada hora, hasta las 20:00 horas que se publicará la última. En las estaciones difundidas en forma de vídeo, al tiempo que se escucha el relato de la Pasión del Señor, del evangelista Lucas, se escuchará también la voz de catorce testigos que la presenciaron la Pasión.

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