Miércoles, 27 de mayo de 2020

El coronavirus pone en riesgo el trabajo de cosechadoras españolas en la siega de cereal portugués

Productores portugueses recurren habitualmente a cosechadoras españolas para la campaña del cereal

Incertidumbre entre cosechadores españoles y productores portugueses con el inicio de la campaña a la vista

Algunos agricultores portugueses contratan cosechadoras españolas para la siega del cereal cuando no tienen maquinaria suficiente. Esta circunstancia se da de forma más habitual en algunas regiones, como es el caso del Alentejo, una de las más importantes en producción de cereal, cuyos agricultores recurren habitualmente a maquinaria española para la siega. La campaña suele comenzar a finales de mayo y se extiende hasta julio.

A los productores de cereales alentejanos les preocupa ahora la cercanía de la época de cosecha y la incertidumbre provocada por las medidas del estado de alarma existente en ambos países, dentro del ámbito de las decididas por Europa para las fronteras interiores de la Unión, con el fin de frenar la propagación del COVID-19

En el caso de poblaciones cercanas, lo habitual es que las cosechadoras españolas atraviesen cada amanecer la frontera, regresando cada noche por el paso hispano luso de Caia (Elvas-Badajoz). Ahora, a los propietarios españoles de maquinaria se les plantea la duda de si serán considerados trabajadores trasfronterizos y podrán pasar sin problema la frontera.

Por otro lado, algunos de estos cosechadores españoles pasan parte de la campaña del cereal pernoctando en territorio portugués, donde tienen varios clientes que les contratan para la siega, hasta que finalizan la cosecha de todos ellos. Con la cuarentena obligatoria impuesta por Portugal a quien llega de fuera, ahora les asaltan las dudas de cómo van a poder organizar la logística de la campaña este año.

Actualmente, las fronteras entre España y Portugal están siendo controladas, para lo que ambos gobiernos acordaron dejar activos solo nueve puntos de paso, cerrando con barreras físicas el resto de pasos secundarios. Esta medida surgió de los respectivos decretos que establecieron el estado de alarma en ambos países, así como del control de fronteras interiores en la UE que impuso Europa, al menos, hasta el 15 de abril.

Los productores de cereales alentejanos se muestran preocupados por cómo esta situación pueda afectar a la siega de trigo, cebada o avena a poco más de un mes para que comience la campaña en las extensas planicies del Alentejo, una de las regiones portuguesas con más producción de cereal.

Los agricultores de esta zona, colindante con la provincia española de Badajoz, recurren cada año a segadoras españolas, pues no disponen de suficiente maquinaria, circunstancia que tampoco es ajena a otras zonas fronterizas entre España y Portugal.