Viernes, 30 de octubre de 2020
Las Arribes al día

Arribes, un paraíso para la pesca deportiva

Al cauce del río Duero, con sus zonas de embalse y reculas, se suman los estuarios de sus afluentes, Tormes, Uces, Huebra y Águeda, también el río Yeltes, y el embalse de Almendra

Marcos Elena, guía de pesca de la empresa bofishing.es con algunos de los ejemplares

Es cierto que en sus ríos no se encuentra ya la reina de la pesca deportiva, desgraciadamente la construcción de los embalses acabó con las poblaciones de trucha, pero no lo es menos que ese cambio morfológico de sus ríos ha dado paso a extraordinarios escenarios para la pesca deportiva, y a falta de pintonas está el rey de la meseta, barbos por doquier, que con la carpa en el embalse de Almendra, son una excelente alternativa a las truchas para los pescadores de mosca, la técnica deportiva por excelencia. Las Arribes es sin duda un auténtico paraíso para la pesca deportiva.

En la zona salmantina hay que destacar como principales escenarios el río Duero y el Tormes, especialmente en sus embalses, aunque en el caso del segundo ofrece como particularidad el tramo de 17 kilómetros aguas abajo de la presa de Almendra y hasta su desembocadura en el Duero en el paraje de Ambasaguas, entre Villarino de los Aires (Salamanca) y Fermoselle (Zamora). Aunque las poblaciones de ciprínidos han descendido aquí considerablemente tras la profundización realizada en el Duero para facilitar el desagüe de la central hidroeléctrica de Bemposta, especialmente de bogas, lo cierto es que el último tramo de recula del embalse de Aldeadávila mantiene aún una población importante de barbos.

Un poco más abajo, la entrada del río Uces en el Duero, en Masueco, es otro de los escenarios extraordinarios que ofrece este tramo del embalse de Aldeadávila. A partir de este punto, aguas abajo el Duero abre las posibilidades a los pescadores de lance desde embarcación, pues desde hace unos años es posible la captura de luciopercas y lucios, depredadores que han ido extendiéndose río arriba hasta Ambasaguas. El río Duero sigue dando oportunidades en todo su recorrido hasta su entrada de lleno en Portugal en el muelle fluvial de Vega Terrón en La Fregeneda.

Y con el Duero en todo este tramo fronterizo de 70 kilómetros, son paraísos para la pesca la entrada de sus afluentes e incluso riveras. A la entrada del Tormes en Ambasaguas (Villarino) y del Uces en Peña Zumaque (Masueco) se suman la desembocadura del Huebra en el Salto de Saucelle (Quinta de la Concepción, Hinojosa) y del río Águeda en Vega Terrón (La Fregeneda).

Además, cada uno de estos ríos menores merecería un ‘destacado’ aparte, el Águeda en esta zona de Vega Terrón ofrece la posibilidad de capturar basses de buen tamaño. El Huebra ha sufrido la introducción de especies alóctonas, pero conserva poblaciones importantes de barbo y boga, entre otras especies, y mención especial para el río Yeltes antes de su unión con el Huebra en Yecla de Yeltes – Bogajo, río que ofrece una gran diversidad de especies de la familia de los ciprínidos.

Embalse de Almendra

Por las posibilidades que ofrece a la pesca deportiva, hemos dejado en un ‘ladillo’ el embalse de Almendra, no de La Almendra como erróneamente algunos lo conocen, el artículo no existe en el municipio de Almendra, que es el que le da nombre. Esta gran masa de agua del río Tormes, que abastece la central hidroeléctrica de Villarino más abajo, mediante un túnel de 14 kilómetros, ocupa una superficie de 7.100 km² pertenecientes a municipios de la provincia de Zamora y Salamanca, en el caso salmantino de las localidades de Almendra, Sardón de los Frailes, El Manzano, Monleras, Villaseco de los Reyes y Ledesma; y en el lado zamorano los municipios de Carbellino, Roelos de Sayago, Salce y Villar del Buey, entre los que se incluyen varias localidades anejas.

Como en el resto de espacios fluviales de la cuenca del Duero, la regresión de las especies piscícolas autóctonas ha ido en aumento a favor de la proliferación de especies invasoras, que en el caso de este gran ‘paraíso’ para la pesca deportiva han sido el lucio primero, después el alburno y por último el luciperca las que han incidido de una manera letal para especies como la boga, desaparecida en el embalse de Almendra, y el  black bass, también prácticamente desaparecido.

Asimismo, se ha podido apreciar, sin que se conozca una causa cierta, la desaparición de grandes carpas, pero hay que destacar una abundante población de esta especie, en distintas de su variantes, principalmente carpa común y real o royal, como también se la conoce y que ofrecía en Almendra ejemplares espectaculares de más de 20 kilos de peso.

En la actualidad, los ejemplares de carpa más comunes rondan los 2 kilos de peso, un tamaño idóneo para la pesca a mosca, una especie que hará disfrutar al pescador junto con el barbo, especialmente en los momentos de crecida, finales del invierno y durante la primavera.