Miércoles, 3 de junio de 2020
Las Arribes al día

De montería en Sobradillo

El CD de Caza sobradillense daba una de las últimas cacerías al jabalí de la temporada, jornada que se saldó con dos cochinos

En la montería de Valdepailobo participaban una treintena de puestos y media docena de perreros con dos rehalas, una jornada que se saldaría con dos cochinos abatidos / CORRAL

El pasado mes de febrero LAS ARRIBES AL DÍA se desplazaba hasta el municipio de Sobradillo para vivir con el C. D. de Cazadores de esta localidad una de las últimas monterías al jabalí de la temporada 2019-2020, volvíamos a estas tierras del Abadengo una década después –y me parecía que no había pasado tanto tiempo–  para vivir entre amigos una jornada de caza de las de antes, de las que a estas alturas cuesta encontrar. Tengo que destacar lo que ya advertí hace algunos años, y es que en los tiempos por los que corre la caza, en los que nadie mueve un dedo si no es para ‘colgar pieza’ o llevarse algo entre las uñas, resulta difícil encontrar a personas que hagan sentirse al forastero como uno más de la cuadrilla, anteponiendo la amistad a cualquier otro aspecto puramente material; y es que, aunque se esté perdiendo esa sana costumbre, no hay nada más gratificante en esta actividad, cargada casi siempre de egoísmo y del ‘yo más’, que compartir una jornada de caza rodeado de amigos.

De esto que les hablo saben bien aquellos que, obligados por las circunstancias, se encuentran más veces de las deseadas en compañía de aficionados con los que poco o casi nada tienen en común, lo cual resta gran parte del encanto que atesora la caza, y más -si cabe- cuando el vínculo de unión es a fuerza de talonario. 

Así que, acompañado por Juan Campos, amigo y compañero de jornadas cinegéticas tras las perdices en las arribes, nos dirigimos a Sobradillo de la mano de Javi ‘el del Altamira‘ de Lumbrales, que ya disfruta la jubilación, merecida, y de José Rico, antes secretario y ahora presidente del C. D. de Caza de Sobradillo, colectivo fundado en 1972, y que desde su llegada a la junta directiva,  ha sido un ejemplo de gestión de la caza en sus algo más de 5.000 hectáreas de terreno.

La montería

La reunión era a las 9.30 horas junto al torreón medieval, emblema de la historia noble de Sobradillo y que hoy acoge la Casa del Parque Natural Arribes del Duero en el lado salmantino. Pero antes, paso obligado por el Bar Raumundín para saludar a Sali y a Blas, también por el Mesón La Tinaja para ver a Conchi y a Toni y de paso tomar un café antes del sorteo en lo que fue el Bar El Castillo, hoy sede del CD de Caza de Sobradillo.

La suerte estaba echada, dos armadas, Valdepailobo y La Barca para formar una V contra las arribes del río Águeda, terreno de ladera con monte espeso de carrascos que dificulta enormemente visualizar la caza, especialmente en una fecha en la que los cochinos están muy advertidos y se tapan cada paso, iniciando la huida en el mismo instante que escuchan el primer ladrido.

La salida a las posturas se daba sobre las 11.00 horas, en nuestro caso la suerte nos puso con Javi en la armada de La Barca y con Ángel de postor. Al poco ya se escuchó algún disparo en la armada de Valdepailobo, hasta que las ladras comenzaron a escucharse ladera abajo advirtiendo de los cochinos.

Varios de los puestos de la armada de enfrente dispararon caza, pero el denso monte y la distancia dificultaba ver lo que acontecía del otro lado de la ladera; cada vez se escuchaban más cerca las ladras, hasta que los cochinos entraron en los puestos, que se cobraron dos para sumarse a los 43 abatidos esta temporada. Buena caza.

  • José rico, a la derecha, con uno de los socios del C. D. de Caza de Sobradillo