Lunes, 28 de septiembre de 2020

Los otros virus peligrosos

Lo estamos haciendo bien. Todos hemos entendido que la misión para poder frenar el coronavirus, ese peligroso enemigo que anda suelto por la calle, es quedarnos en casa, y cuando él no encuentre a nadie más a quién contagiar, entonces nos dejará tranquilos y volveremos a correr, a saltar en los charcos, a abrazarnos. Mientras tanto tenemos que tener paciencia y luchar contra él desde casa, y de paso vigilar que no se nos metan allí también unos virus más pequeñitos que acompañan al grande y que tampoco son nada buenos. Se llaman Miedo, Egoísmo, Ignorancia e Individualismo.

Ilustración de antonio diu

Ilustración de Antonio diu

Miedo es de tamaño variable: a ratos grande y a ratos pequeño, pero puede ocupar mucho una vez que le abres la puerta. Es importante combatirle con tranquilidad y con precaución, pero si dejas que entre tendrás que dialogar con él para que te explique cómo se encuentra, qué necesita y así con palabras suele hacerse más pequeño hasta que acaba marchándose.

Egoísmo se reconoce muy bien porque es muy grande., aunque se camufla muy bien entre los rollos de papel higiénico y los despidos injustificados. ¡Cuidado! No le gusta nada quedarse en casa. Es más ben de exterior. La recomendación, si le identificas cerca, es alejarte de él porque la soledad suele hacerlo reaccionar.

Ignorancia es la más complicada de identificar. Porque es muy audaz y aparece donde menos te lo esperas. A veces se camufla en los muros de Facebook o en los hilos de Twitter;  entre gritos e insultos en plena calle; en la radio o en la tele ¡puede estar en todas partes! Aunque tiene remedio: solo se combate con educación y con información.

Y por último Individualismo es quizás es más peligroso de todo porque es pequeño, muy pequeño, casi diminuto. Y tiende a hacernos ver que no pasa nada porque le dejemos entrar en casa, que no estorba, no se nota. Pero se nota mucho. Un Individualismo en casa con un Individualismo en la casa de enfrente con otro en la casa de al lado son el principio de cualquier pandemia peligrosa.

Así que ya sabéis, tened mucho cuidado con el coronavirus pero también con el resto de virus pequeñitos que una vez que se identifican y se expulsan de cada casa pierden toda su fuerza y nos permiten seguir luchando JUNTOS contra todo lo que venga.

Feliz domingo, curiosos.

Rebeca Martín