La silenciosa aparición del Ruido este mes.

Imagen tomada de la Actualización del Mapa de Ruidos de 2019. Se puede comparar con otra similar del de 2012. Los problemas de ruido son los mismos, pero parece haber descendido la intensidad.

Aunque muchos apuntan a un cambio en el mundo, ¿se acuerdan de eso de refundar el capitalismo de Sarkozy?, algunas cosas volverán tras la insólita situación actual. La casualidad quiso que, a principios de este trepidante mes, presentara la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA) su informe anual sobre el ruido. Justo cuando se iniciaba el proceso de información pública de la “Actualización del mapa estratégico de ruido de Salamanca 2019”, luego suspendida el día 19 por la pandemia de la Coronavirus.

En la página 25 del informe sobre el ruido 2019 de la AEMA, aparece este mapa referido a los niveles medios durante todo el día. Salamanca es uno de los puntos de 65-75 dB. Está retocado para conseguir las proporciones adecudas para esta web.

Ese la no es ningún error, según la Real Academia Española de la Lengua, quizás aburrida por el confinamiento (si bien en su caso parecen llevar décadas), lo adecuado sería el femenino. Coincidiendo curiosamente con la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien a veces señala al virus en femenino. Desde luego no voy a entrar en consideraciones técnicas del lenguaje, pero recordemos la histórica demonización de lo malo como femenino. Y no lo había escuchado para los (¿las?) virus, lo común es referirse en masculino. Las rancias instituciones apostando siempre por ayudar a normalizar la sociedad en igualdad y sin peyorativos. Por mucho que se empeñen, el lenguaje, creación humana, nunca se utiliza de forma inocente o neutra.

Datos de la documentación digital, mapa, del informe ambiental de 2020 de la AEMA, sobre Salamanca. El ruido afecta a 100.700 habitantes en 2017 (144.436 empadronados según el INE). Parecen superiores a los de la Actualización del Mapa de Ruidos, en porcentaje la población afectada por niveles >65 db es del 22’3%.

Volviendo al tema, se coincide en que la contaminación acústica ambiental es un grave problema, y el tráfico rodado “constituye el foco de ruido más importante en el municipio de Salamanca” (página 16), según la Memoria de la Actualización. Cambien Salamanca por Europa y es la misma conclusión del informe de la AEMA (o ponen Mundo y es la OMS), quien prevé durante la próxima década el aumento de los niveles de ruido “tanto en las zonas rurales como en las urbanas debido al crecimiento urbano y el incremento de la demanda de movilidad”, según la nota de prensa. Pronostica el incumplimiento del objetivo de reducir la contaminación acústica y acercarse a los niveles de exposición recomendados por la OMS para 2020. Y estima que la exposición al ruido ocasiona 12.000 muertes prematuras, entre otros efectos sobre la salud.

Población afectada por diferentes niveles sonoros. A la izquierda durante el día, a la derecha la noche. Debajo tras la media de las partes en que dividen las 24 horas de una jornada: día (12 h.), tarde (4 h.) y noche (8 h.). En este la población afectada por niveles >66 db es del 20’5% en 2012 y del 13’1 en 2019 (página 57)

Lo más importante de la Actualización del mapa salmantino es que recoge la reducción de la población afectada por ruidos superiores a 55 dB, frontera entre los problemas y lo tolerable. Desde luego no voy a dudar de un trabajo técnico. Y con criterios similares al de 2012, algo de agradecer pues permite comparaciones fiables. Me alegra se vaya corrigiendo, aunque sea despacio, algún problema ambiental preocupante en Salamanca. Imputable a la sociedad, pero también a sus dirigentes. Sin embargo, no comprendo la diferencia con los datos de la AEMA.

Registros de la Plaza Mayor (Ayuntamiento) a la izquierda, y del Paseo de Canalejas (Colegio San Juan Bosco) a la derecha. A pesar de ser peatonal, nuestra ágora principal resulta muy ruidosa.

En lógica con los datos aportados por el trabajo, igualmente se observa una disminución de centros docentes afectados por niveles inadecuados de ruido, no así los hospitales. Claro que estos lo tienen difícil al estar situados junto a una de las vías más ruidosa de la ciudad, el Paseo de San Vicente. Más el nuevo.  

Animo a entretenerse estos días, de mayor disponibilidad de tiempo para mucha gente, con la revisión del documento. En definitiva, a ejercer ese derecho democrático fundamental, e ineludible, de la participación ciudadana.