Martes, 11 de agosto de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Marcelino Moronta: Un servidor público

El exalcalde de Ciudad Rodrigo Miguel Cid Cebrián recuerda la figura de Marcelino Moronta, fallecido en la jornada del miércoles

En el Casino de Salamanca con El Viti a la izquierda de Miguel Cid y Marcelino a su derecha, en la presentación de su Asociación

En estos tiempos tan turbulentos, nos llega la noticia de la muerte de Marcelino Moronta, que arrastraba desde hace tiempo, eso sí con dignidad y entereza, una grave enfermedad. Yo, que además de amigo y paisano era su abogado, he recibido tan triste noticia como un mazazo, pues siempre tenemos la esperanza de que ésta no llegue. Pero ha llegado. Freddie Mercury en su película autobiográfica “Queen” dice una frase impactante “La vida es una enfermedad que hay que alegrarla como se pueda”, más o menos. Y ahora, con la que está cayendo, vemos que es así.

Por ello, Marcelino, aún sabiendo lo que tenía encima, asistía con su permanente sonrisa a todos los actos que podía. El último que recuerdo fue en la presentación a finales de año, en la Presidencia de la Comunidad de Madrid en la Puerta del Sol, de la Agenda Taurina de Vidal Pérez Herrero. Allí intercambié con él las que iban a ser nuestras últimas palabras.

Pero Marcelino, Inspector del Cuerpo General de Policía, fue siempre un fiel servidor público y dados sus amplios conocimientos en materia taurina presidió durante más de diez años la Plaza de las Ventas y trabajó intensamente en el laboratorio de análisis de astas del Ministerio del Interior de la Gran Vía de Hortaleza de Madrid, pues fue siempre un acérrimo defensor de la integridad del toro de lidia, dándole a éste la importancia que tiene y que es el sustento principal de la Fiesta.

Hombre de campo, de nuestro campo charro, pues era natural de Valderrodrigo, pegado a Vitigudino, donde tenía la casa familiar y a dónde se escapaba cuando podía, decía siempre que había que luchar por la vigencia y prosperidad del mundo rural para evitar, entre otras cosas, su desertización y abandono.

Fundó conmigo la “Asociación Plataforma Los Hombres y los Animales en su Sitio”, para hacer frente al animalismo y era miembro de su Junta Directiva. Pero su actividad principal estos últimos años fue como presidente de la Asociación de Presidentes de Plazas de Toros, donde hizo una inmensa labor de la que destacó su ardua tarea de conseguir que también en Madrid se cumpliera el Reglamento Taurino y presidieran los espectáculos taurinos la persona idónea y competente, y no como se hace siempre en Las Ventas y Vistalegre, un funcionario de policía.

Yo, como abogado, le asesoré en esta tarea que no culminamos. El que había sido funcionario de policía daba una lección de honestidad y generosidad con lograr este objetivo.

Sus virtudes humanas ya han sido ponderadas y yo disfruté de ellas ampliamente, pero su ejemplar trabajo y su amor a nuestra tierra quedan ahí para que sirvan de ejemplo a todos y marquen nuestra senda para conseguir un mundo mejor que fue siempre su ideal. D.E.P.