Lunes, 28 de septiembre de 2020

COVID-19

Sostiene Ernesto que a despecho de cuatro irresponsables y de que el bicho sea o no sea producto de laboratorio, lo cierto es que el COVID-19 se ha revelado un miserable correveidile del horror que está trayendo el sufrimiento y la amargura a muchísimas familias; un ruin heraldo de la tercera guerra mundial; un pseudo demócrata que ha puesto en su punto de mira, por primera vez en la Historia, a todas las personas, de todas las clases sociales, de todos los países de la Tierra; un falsario compasivo que ha dejado fuera de su letal campo de acción a los niños para que en el futuro  haya testigos de esta tragedia; un infernal mensajero del olvido para recordarnos que somos seres sociales y que de nuestra necesidad de vivir en comunidad saca él las fuerzas para herirnos; un innecesario zurriagazo para volver a poner en valor la familia, la amistad, la solidaridad y el ocio compartido; un desproporcionado recordatorio de las excelencias de los miembros de la comunidad sanitaria que han suplido con valor y profesionalidad la escasez de medios; un vil recadero de la naturaleza que ha querido actualizar en la memoria colectiva que la especie humana ni es inmortal ni posee la Tierra, sino que también pasará como han pasado otras especies; un fútil avisador de la abnegación de las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad para que no echemos en saco roto que siempre están ahí cuando se les necesita. Mas esta hez, esta zurrapa, esta porquería debe saber que aunque estemos recluidos venceremos y nos lo quitaremos de encima con la imprescindible unidad y el esfuerzo de todos.