Domingo, 29 de marzo de 2020

Me quedo trabajando

Es tiempo de solidaridad, responsabilidad y respeto entre todos.

Tengo la suerte de ser educador, profesor y director en la Casa Escuela Santiago Uno. Más que nunca el equipo educativo y los chicos nos estamos comportando como una gran familia.

Aquí siempre se ha procurado que no haya jerarquías. Todos realizan su especialidad. Pero todos están con los chicos.

Respecto a lo que nos llega de otros lugares en los que sólo los auxiliares o técnicos de atención directa, o los últimos que llegan de prácticas están en contacto personal, arriesgándose al contagio.

Como muchos ciudadanos del mundo estamos haciendo con ilusión nuestro trabajo. Sanitarios, agricultores, pescadores, cuidadores, policías , bomberos  …. Se ve claro quién sostiene el bienestar de las minorías que nos gobiernan.

Esperemos que la mayoría desde nuestro puesto demos lo mejor. Pero poco hablamos ahora de los futbolistas o los millonarios, aunque algunos están colaborando más que otros de supremacía moral, que también son nuevos millonarios.

Yo no creo en la televida, ni en la teleeducación. Hay maestros que están haciendo un gran trabajo y otros que están más cómodos que en el aula.

Decía algún alumno que profesores que no dominaban el aula ahora usaban las redes para una especie de venganza. Pienso que será muy reductual. No me parecería lógico que se bajaran las notas o incluso se suspendiera a los que tienen menos recursos en casa, aumentando las desigualdades.

En mi caso aunque sea considerado de riesgo por mi aneurisma, tuberculosis,  o neumonías pasadas, considero que es una oportunidad de demostrar a los chicos que no es palabrería lo que les decimos, si no que nos importan y estamos con ellos en las circunstancias difíciles. Soy de los que creo que hay que predicar con el ejemplo y es un buen momento para estrechar lazos.

Somos conscientes que ya alguna madre con la tutela perdida nos denuncia por la gestión, también no me extrañaría que nos abrieran investigaciones los que no están dispuestos a asumir riesgos.

Seguirán priorizando las burocracias a lo que realmente se vive en las casas y en las clases. Espero que aprendamos a priorizar y a valorar sin ser clasistas.

Hay jóvenes que casi ni notan el estar encerrados en casa porque ya lo hacen con sus móviles y el enganche a juegos.

¿Valoraremos más el trabajo del campo y de todos los que están a pie de calle?.

¿Valoraremos el beneficio que está teniendo el planeta con que quitemos un poco de nuestro histerismo consumista desenfrenado?.