Domingo, 5 de julio de 2020

Tiempo de quedarse en casa

La amenaza del coronavirus ya está aquí, causando estragos, habiéndose instalado en España por un periodo de tiempo que en nuestras manos está sea lo menos prolongado posible. Una amenaza sanitaria como no la hemos vivido en las últimas décadas, con un nivel de contagio sólo comparable en el siglo XX a la pandemia de gripe española que diezmó nuestros pueblos y ciudades en 1918.

Es por ello que, ante la inexistencia de vacuna, la cuarentena de la población es la única solución posible de cara a poder ir frenando la tasa de contagios y muertes que está causando este virus en el país, que ya se ha llevado por delante la vida de más de mil personas en el conjunto de España, con unas previsiones que, pese al confinamiento decretado por el estado de alarma, dejan entrever que los números de fallecidos van a ser mucho peores y aún nos queda un largo camino por recorrer en este asunto.

Por otro lado, la escasez de pruebas realizadas en España, sumada a la alta tasa de mortalidad en comparación con las de otros países con un número de infectados similar (véase Alemania), nos dan a entender que el número de infectados reales es mucho mayor que el oficial, pudiendo multiplicarlo quizá por cinco o seis, al no haberse hecho pruebas más que a los que han venido mostrando unos síntomas acusados.

Es por este motivo por el que debemos ser especialmente responsables y recluirnos en casa, evitando salir a la calle salvo para aquello que sea únicamente indispensable, entendiéndose por ello comprar alimentos y tirar la basura, además de, quien lo tenga, sacar al perro para que haga sus necesidades.

Obviamente, hay excepciones a esto por pura necesidad, pues hay quienes por el bien de todos tienen que seguir saliendo a la calle para trabajar, caso de los enfermeros, médicos, personal de limpieza y celadores de nuestros centros de salud, los cajeros y reponedores de los supermercados, los cuerpos y fuerzas de seguridad, el personal de las ambulancias, y cómo no, nuestros ganaderos y agricultores, que son parte indispensable para que sigamos teniendo alimentos.

En todo caso, los españoles debemos ser muy conscientes de que estamos ante una situación especialmente grave y muy seria, que pone en jaque el propio futuro de nuestra sociedad, y en las medidas de confinamiento debemos dar un mayor ejemplo si cabe los salmantinos, conscientes de que nuestro medio rural está muy envejecido, y son nuestros mayores los que más sufren las consecuencias del coronavirus, con altas tasas de mortalidad.

Por ello, es tan importante en estos momentos quedarse en casa, para protegernos a nosotros pero, sobre todo, para proteger a nuestros paisanos, y especialmente a los más mayores, para evitar un desenlace más duro del que estamos viviendo, y evitar más pérdida de vidas y un mayor vaciamiento de nuestras comarcas.

Cumplamos nuestra obligación como parte de la sociedad, y no creemos más riesgos de los que ya hay, es responsabilidad de todos que podamos ir minimizando el impacto del Covid-19, y con ello, poder pasar página cuanto antes y recuperar la vida normal que todos ansiamos, quedando los menos posibles por el camino. Para ello, ahora es tiempo de quedarse en casa, si queremos poder volver a salir a la calle con alegría y sin temores más adelante. Porque hacer cuarentena no es del gusto de nadie, pero sí es responsabilidad de todos.