Jueves, 2 de abril de 2020
Las Villas al día

Comienza la campaña de patata en la provincia

Se espera que el punto fuerte se concentre en la última semana de marzo
Labor de plantación de patata. / Jorge Holguera

Ha comenzado una campaña de patata en la provincia de Salamanca caracterizada por un inicio “muy normal, con el terreno bastante bueno para sembrar, sin nada que impida esta labor”, en palabras de José Blázquez, gerente de la cooperativa Aranpino

La semana pasada se pudo ver a varios agricultores realizando la labor de plantación de tubérculo en diversos términos municipales,entre los cuales se encuentran el de Cantalpino, Villoruela, Arabayona de Mógica y Cantalapiedra. No obstante, aún “no muchos”, puntualiza.

No son muchos agricultores todavía porque ahora están con variedades tempranas y en la zona se está tendiendo a optar por patata tardía con salida más comercial, como es el caso de la Agria, explica Blázquez, quien anota que “tiene venta”, luego “otra cosa es el precio”.

Esa es la incertidumbre que acompaña al agricultor que opta por este cultivo, sobre todo, quienes lo hacen por libre, que en la provincia de Salamanca de momento es más extendido que por contrato.

En cuanto a la superficie dedicada a patata, Blázquez estima que será más o menos la misma, de hecho “en Salamanca, en los últimos años las variaciones son muy pequeñas”, explica.

Esta campaña por fortuna, el tiempo está acompañando y está permitiendo una buena sementera, las lluvias de esta semana retrasaran un poco el resto de siembras, pero no es un mal mayor porque aún es temprano, ya que se espera que el punto fuerte de las siembras se concentre en la “última semana de marzo”. Además, Blázquez, deja ver que las precipitaciones han sido bien recibidas por todos los cultivadores de patata, ya que “también tienen cereal, entonces les venía muy bien el agua”.

Hay una excepción, en la premura, y es que los primeros en sembrar las patatas suelen ser los hermanos de Encinas, que se arriesgan a realizar esta labor en febrero, aunque, “nuestros abuelas decían que la patata se siembra entre San José y San Isidro”, recuerda Blázquez.

En la zona, en este momento el grueso de las tareas se concentra en partir la semilla en las naves y lugares de trabajo. De ahí que en la cooperativa aún no están notando en exceso los efectos de la crisis del coronavirus. 

En este sentido, se trata de “una situación tan incierta que no se sabe”, cómo va a afectar este tema al sector. A voz de pronto hay dos notas agridulces que explica el gerente de la cooperativa,  por un lado, “estos días la gente que hacía acopio de alimentos se ha dado cuenta que la patata es de primera necesidad y es uno de los productos que antes desaparece de los lineales”, por otro lado, la inactividad de bares y restaurantes es “un canal de venta cerrado”.

En cuanto a la influencia que estos factores puedan tener en el precio de la patata, Blázquez piensa que son más decisivas otras cuestiones como el desarrollo de las recolectas en otras zonas. Ahora están con la mirada en las inminentes cosechas en Cartagena.

En la provincia de Salamanca la superficie más representativa de patata se concentra en el noreste, en zonas como Cantalpino y Arabayona; Villoria, Villoruela y Encinas; Alba y Santa Teresa; y finalmente los regadíos de sondeo en Cantalapiedra, Villaflores, Palaciosrubios y localidades cercanas.