Domingo, 29 de marzo de 2020

Sombras y luces

Buenos días señor Manuel; le veo hoy una “miaja” aburrido. Y ya sabe usted que a nuestra edad tenemos que cultivar la actividad para que no se atrofien nuestros sentidos, que tenemos ya muy gastados por el huso y algunas veces el abuso. Además con tanta tecnología que nos invade nos queda poco espacio para la inteligencia emocional.

Y. ¿Qué me aconsejas?

Pues hombre; podría soltarle un “rollo” al respecto. Pero será mejor que nos ajustemos a lo que dicen los expertos: “Qué tenemos que cultivarla y reforzarla igual que nuestras habilidades propiamente humanas, como el pensamiento crítico, la creatividad, saber mantener la concentración durante un tiempo, la capacidad para colaborar en grupo y contrarrestar (esto es importante), la inmediatez que proporciona la tecnología”.

Pues no pides tú nada. Y sabes lo que te digo después de escuchar. Pues que el aburrimiento es útil para estimular la creatividad. Pues cuando estoy aburrido, más pienso. Ya lo reflejaba-Unamuno-: “Todos los hombres nos aburrimos inconscientemente. El aburrimiento es el fondo de la vida, y el aburrimiento es el que ha inventado los juegos, las distracciones, las novelas y el amor”.

Pues si lo ha dicho-Unamuno- ¡Bien dicho está!

Señor Manuel.

Dime prenda.

Y… ¿En qué piensa cuando se aburre?

Pues hombre; creo que en lo que casi todo el mundo, en la sensación de bienestar, de enfermedad, de dolor, el hambre, en definitiva en los sentimientos, en las emociones, en la angustia, alegría, malestar… Te aseguro que cuando uno está aburrido le da tiempo a pensar en muchas cosas. Pero habrás notado, que cual “ovejas modorras”, los que tenemos una edad cómo la tuya y la mía, cuando estamos aburridos siempre pensamos en el pasado…

¡Y que lo diga!

Precisamente en estos días desconcertantes en que vivimos a todos los niveles… ¿Sabe usted el pensamiento persistente que he tenido?

Tú dirás.

“Pues el que pensaría mi padre y otros muchos como él, al comprobar que todo aquello en lo que había creído conveniente para su familia, el pueblo y en general, se está desmoronando”.

También lo he pensado yo muchas veces. Y me he preguntado ¿Dónde vamos a llegar? Ya que deprisa al desastre estamos llegando.

Y lo peor señor Manuel… ¿Sabe usted lo que es?

Pues que cuando uno ya no es joven como nosotros; más bien viejos. O para que usted no se enfade-mayores; decía que lo peor es con mucho, que vemos  esto acabado y que de acabarse supone que a nosotros nos van dejando a un lado.

¡Qué no “semos” nadie”!

Eso.

Por cierto. Estos días he vuelto a leer tu libro-“Gente Maja”-64 Personajes Salmantinos-, en que entrevistas a “tú manera” a personajes, que pasaron por aquí y dejaron su huella (lamentablemente muchos de ellos ya fallecidos) en la foto adjunta ¡10! Unos personajes singulares cada uno en lo suyo, llegando a la conclusión de: “Que ya no se dan personas así en la época actual” y además…

Le interrumpo señor Manuel para darle las gracias por esa deferencia en su lectura y segunda para aseverarle que efectivamente ¡Ya no quedan personajes singulares de esa categoría y “saber estar” tan enorme!

Siga,  por favor.

Efectivamente; que bulleron en ambientes distintos y contrapuestos de la Salamanca de aquel entonces. Donde no había las-Redes Sociales- actuales y se practicaba más la-Empatía-. Era, algo así cómo-las Luces después de tanta Sombra y….

¿Puedo preguntarte si alguno de ellos te marcó más?

Varios señor Manuel… varios. Puedo asegurarle que hubo muchos momentos de gran emoción. Las entrevistas, puedo jurarle, que fueron magníficas y olvide usted que las hiciera yo. Fueron ellos los protagonistas. Yo solamente me limité a ceñirme a una construcción previa en la que los factores literarios jugaban a corro  con lo interesante que el entrevistado pudiera decir. Reconociendo, eso sí, que muchas veces había que tener la habilidad del entrevistador, para llevar al entrevistado a “mi huerto”.

Por cierto señor Manuel. ¡Dentro de pocos días  comenzará la bendita Primavera! (Foto). Que nos sea propicia a todos. Pues eso.