Viernes, 10 de abril de 2020

Portugal no se plantea el cierre de fronteras con España

El país vecino presenta 112 contagiados, ningún fallecido y dos curaciones

Frontera de Fuentes de Oñoro-Vilar Formoso

El primer ministro portugués, António Costa, anunció ayer el estado de alerta después de la reunión del consejo de ministros, con 30 medidas que van desde la limitación de asistencia a ciertos espacios públicos hasta el cierre de establecimientos. El gobierno portugués no se plantea, de momento, un cierre de fronteras, tampoco con España.

España es el principal proveedor para Portugal y el país por el que tiene acceso por tierra al resto del continente europeo. Por ahora, los transportes están funcionando con normalidad.

Según datos del censo de población del Ayuntamiento de Salamanca referidos al año 2019, en la ciudad viven 534 portugueses, además de los estudiantes universitarios y del programa Erasmus.

El número de contagiados por el Covid-19 en Portugal asciende a 112, con dos personas curadas, seis con alta hospitalaria pero aún no curadas, -ahora en convalecencia domiciliaria-, y 1.308 casos sospechosos bajo vigilancia, entre ellos varios profesionales de la salud. Unas 6.000 personas se encuentran en aislamiento domiciliario por precaución. Por el momento, no hay ningún fallecido.

La mayor parte de casos se localizan en el norte y la región de Lisboa, sin afectados en las islas.

Hay en este momento 11 cadenas de trasmisión activas en el país, identificadas por las autoridades sanitarias.

La mayor parte está en el norte (53 contagiados) y en la región de Lisboa (46), habiendo seis casos en la región centro y otros seis en el Algarve (todos en el distrito de Faro), sin afectados en los archipiélagos de Madeira y Azores. El Alentejo (tanto litoral como interior) se halla libre de coronavirus por el momento.

“Estamos luchando por la supervivencia”, dijo ayer António Costa en alusión a las circunstancias únicas que se están viviendo en Portugal y en el mundo y que justifican la adopción de estas medidas excepcionales al amparo del estado de alerta.

Está limitado el aforo en restaurantes y centros comerciales y se apela a la contención social. La desobediencia a las medidas tomadas por las autoridades será considerada delito, con penas hasta de prisión, recordó el gobierno. Estas medidas podrían endurecerse conforme avance la propagación de la epidemia.

La directora general de Sanidad, Graça Freitas, afirmó que durante este fin de semana se presentaría un plan de contingencia y se anunciaría la próxima fase de actuación.

A partir de ahora, las llamadas al teléfono del Servicio Nacional de Salud habilitado para el coronavirus, SNS 24, serán gratuitas. Ayer el servicio fue reforzado con 112 enfermeros, según anunció la directora general de Sanidad, y en el Algarve se abrirá un nuevo call center este fin de semana con más de 100 profesionales.

Este es el teléfono SNS 24: 808 24 24 24. Es válido para todo el país. No obstante, las autoridades sanitarias aconsejan informarse antes en la web que el ministerio de Sanidad ha creado al efecto, para no saturar el teléfono, que está recibiendo muchas críticas por parte de la población, debido a fallos continuados. 

La medida de contención social, tomada al abrigo del estado de alerta, implica la no celebración de eventos al aire libre con más de 5.000 personas ni en espacios cerrados con más de 1.000. Sin embargo, la mayoría de ejecutivos municipales subieron este nivel durante los pasados días, decretando la prohibición de celebrar eventos con más de 100 personas en interior y más de 1.000 en exterior o, directamente, prohibiendo cualquier tipo de evento.

La mayor parte de cámaras municipales han creado sus propios planes de contingencia.

La ministra de Trabajo, Ana Mendes Godinho, anunció que los padres que no puedan ir a trabajar por el cuidado de hijos menores de 12 años recibirán el 66% de su salario base durante el periodo que los centros educativos permanezcan cerrados. Toda la enseñanza ha suspendido aulas, de momento, hasta el 9 de abril.