Domingo, 29 de marzo de 2020

La accesibilidad avanza en lenta aceleración sostenida.

Demasiadas obras, contratadas no hace tanto, no quedan como deberían. Luego hay que hacer “apaños” por parte del Ayuntamiento. Hace unos meses en el Teso de la Feria.

Se hace difícil tratar cualquier tema estos días, más allá de la evolución de la pandemia que ha decidido dejar claro eso de vivir en un mundo globalizado. La Globalización, sueño neoliberal remedo del viejo imperialismo, eliminando en este caso selectivamente fronteras y “empequeñecer” el planeta. Para la economía claro, la cúspide económica planetaria necesitaba explotarlo en su globalidad a escala industrial. Porque las personas son otra cosa muy distinta, como vemos con la inmigración desde los países pobres, ¡y los necesitamos! Por cierto, magnífica la formula desinfectante aplicada a los vehículos del Servicio de Transporte Público salmantino, tan discreta que incluso ¡han mantenido el mismo aspecto de limpieza deficiente de siempre!

Las puertas de los dos primeros comercios tienen rebajado su acceso a la altura de la acera. Paseo de la Estación. También se va viendo en portales de viviendas.

Yendo al tema, hace unos meses critiqué el Plan de Accesibilidad, pero indudablemente la ciudad es cada vez más accesible, se implementan poco a poco más medidas. Si bien quedan cosas por hacer, es visible el trabajo realizado por el Ayuntamiento en los últimos años. Pero también establecimientos comerciales o edificios de viviendas van haciendo cosas. Todo esto está muy bien, pero debería existir mayor contundencia normativa para impedir algunas incongruencias.

Comercio de “altura” en la esquina de la Calle de Valencia con la de Rodríguez Fabrés. Debajo viviendas en el Barrio de San José.

Muchas veces la solución parece ser ocupar el espacio público para resolver errores privados del pasado. Poner rampas en aceras o calles peatonales, incluso ascensores en barrios nacidos al calor de la explosión urbana que sacudió España tras 1959. Y hay ideas interesantes como la del edifico de Obras Publicas de Torres Villarroel, y algún caso más, con inteligentes elevaciones de la acera.

Entrada principal al conjunto catedralicio. Aunque ha costado, ya solo queda este obstáculo.

Estos días se hace algo parecido junto a la fachada de la Catedral Nueva, Calle de Benedicto XVI, aunque en este caso me parezca un tanto excesiva. Todavía queda la entrada, de turistas en su mayoría, por la Puerta de Ramos nada accesible. No obstante, ha mejorado la salida con la nueva frente a la Casa Lis.

Solución un tanto “invasiva” en Espoz y Mina.

Algunas de las soluciones ocupando espacio público se entienden inevitables, pero en otros casos parecen manifiestamente mejorables. Igual que se permite a particulares ocupar espacio público para afrontar problemas de accesibilidad, no puede resultarle difícil al Ayuntamiento entenderse con particulares para buscar soluciones más adecuadas en otros casos. El dialogo es la base de la democracia, y de las soluciones más acertadas. Se avanza, pero se podría hacer mucho más. Y eso que solo hablamos de la accesibilidad física, en otras estamos en mantillas.

Aunque no es en el término municipal de Salamanca, sigue siendo la ciudad. Además del escalón de la foto, solo una escalera le comunica con el Centro Comercial que hay detrás.

Y sigo a la expectativa del futuro próximo del Servicio de Transporte Público, donde hay mucho por hacer. Empezando por utilizar más adecuadamente el sistema de arrodillamiento de los vehículos, al menos en paradas como las de la Gran Vía o Avenida de Mirat especialmente inadecuadas (se necesitan bordillos de 24 cm de altura). Y me preocupa la insistencia de algunos, no parece lo utilicen mucho, en impedir la parada de los autobuses en el carril de circulación. Algo que mejoraría notablemente la accesibilidad sin hacer grandes esfuerzos. Y sigue siendo una ¿incógnita? el futuro de la Gran Vía, tan cerca de tantos servicios.

Sigo sin encontrar el cumplimiento de la ordenanza y demás normativas de accesibilidad en estas aceras de la Calle de San Justo.