Martes, 29 de septiembre de 2020

Homenaje a las tradiciones en el XXXIX desfile etnográfico de Foz Côa

La identidad del concejo desfila a lo largo de 47 carrozas, en uno de sus eventos anuales más importantes

"As lavandeiras", una de las carrozas del desfile etnográfico de Foz Côa/ MARTÍN-GARAY

Un año más, y ya van treinta y nueve, los habitantes del concejo portugués de Vila Nova de Foz Côa despiden con un gran desfile etnográfico la temporada de fiestas alrededor del almendro en flor.

Se trata, pues, de un evento muy arraigado en la comunidad, probablemente uno de los mayores momentos festivos del año, que pretende mostrar los aspectos que han dado y siguen otorgando identidad al concejo. Por eso, las carrozas aluden a la vida antigua, como las lavanderas del río Côa, la elaboración tradicional de embutidos, el cultivo de la viña o, por supuesto, todo lo relacionado con el ciclo de la almendra, como la cosecha, la partición o la elaboración de dulces a base de este fruto seco.

Asociaciones culturales, guarderías, institutos de secundaria, centros de mayores y los propios ayuntamientos de las 14 localidades que componen el concejo son los participantes en esta iniciativa, que cada año se renueva con la imaginación necesaria para no repetir la temática a lo largo de sus ya muchas ediciones.

La alegría, la nostalgia y la confraternidad envolvieron el 39º desfile de la Flor del Almendro con 47 carrozas, que el domingo 8 de marzo pasearon por las calles de la localidad de Foz Côa. Con buena disposición y mejor humor, los fozcoenses de la villa y del resto de pueblos del concejo exhibieron el resultado de sus ideas creativas, desarrolladas durante los últimos meses pensando en el gran desfile de la Fiesta del Almendro 2020.

Un homenaje a oficios antiguos, a los vinculados con la agricultura, a los momentos sociales destacados para la comunidad, a las mujeres y su aportación en la trasmisión de saberes o a los detalles que marcan la idiosincrasia de esta tierra, como los grabados rupestres, la producción de vino o el patrimonio monumental existente en sus pueblos.

Este es un evento donde la participación tiene premio, el de la satisfacción de desfilar y el monetario. Una vez concluido el desfile, se deciden los ganadores del concurso. Este año, el primer premio, consistente en 1.200 euros, ha sido para la carroza “Devoción Mitólogica”, de la Asociación Patrimonio de Peso. El segundo premio, con 1.000 euros, se lo llevó “La pisa de las uvas”, de la Santa Casa de la Misericordia CDCI, una entidad de solidaridad social. Y el tercero, dotado con 800 euros, fue para “La entrada en la suerte en los años 60”, de Junta de Freguesía de Vila Nova de Foz Côa, alusiva al llamamiento al servicio militar en décadas pasadas. El resto de entidades participantes obtuvo premios entre los 100 y 600 euros. Nadie se queda sin reconocimiento económico.

Los niños, los mayores y las mujeres fueron los grandes protagonistas del desfile de este año. Si los pequeños provocaban la ternura de los espectadores, los mayores causaban admiración, por animosos y entregados, muchos no dejaron de cantar durante las dos horas que duró el desfile, arrancando muchas veces el acompañamiento del público.

Las mujeres fueron las más participativas, en carrozas de todo tipo, desde las que fomentaban el hábito a la lectura hasta las que recreaban la vida de la mujer en el Paleolítico, época histórica de la cual datan los célebres grabados rupestres hallados en este municipio.

Todos ellos, con buen ánimo, se dejaban fotografiar con paciencia infinita, mientras repetían una y otra vez los mismos gestos.

Desde la escuela secundaria de Foz Côa hasta la Plaza del Municipio, un recorrido circular de un kilómetro aproximadamente, realizado en un día típico de primavera alta, como fue el domingo pasado, tibio, nublado, con el cielo amenazando lluvia, que finalmente no tomó parte en el desfile.

El ‘Desfile Etnográfico y Alegórico del Almendro en Flor de Foz Côa’ es un evento curioso, claramente muy propio, en el que el visitante podrá comprender lo que es importante para esta tierra, conocer alguno de sus personajes singulares, como el Zé da Adília, y hasta léxico autóctono. Con el camino de hierro de Castelo Melhor y el río de los mil grabados, una evocación a la nostalgia en esta localidad donde el Côa encuentra al Duero.

“Era no Santo António

Era na Conceição

A pedra vendida

Desta nossa região

Era o Zé da Adília

U Quesco e a Gagota

Não eran família

Faziam batota”

 “Mais uma tradição que o tempo levou

Mas a recordação connosco ficou

Vivam os apurados

Cantavam em côro

Todos empenhados

Para arranjar namoro”
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