Miércoles, 15 de julio de 2020

“La historia de los Secretos está escrita por el público”

“Acostumbrado a tener a mi hermano Enrique que era el que hacía las letras, a mí me da más trabajo e inseguridad abrirme en las letras”

Los Secretos, en concierto

Nunca se fueron, porque como reconoce Álvaro Urquijo, líder de la veterana banda sin buscarlo, “la historia de Los Secretos está escrita por el público”. Público fiel, cómplice, que ha hecho suyas canciones como ‘A tu lado’, y que con paciencia ha esperado ocho años para escuchar un disco con canciones inéditas, ‘Mi paraíso’, el decimoquinto álbum de uno de los grupos más veteranos –más de 40 años componiendo canciones- y un referente indiscutible del panorama musical español. Con Álvaro Urquijo hablamos de música, de cómo “nuestro viaje a través del tiempo ha sido gracias al público”, de cómo “empezar de cero” cada que han tenido que sobreponerse a una tragedia personal y, por supuesto, de Salamanca, ciudad con la que mantienen vínculos familiares - y a la que regresan para presentar este viernes ‘Mi paraíso’-. Y también hablamos de gastronomía, porque como desvela “Los Secretos nos hemos criado a los pechos de los farinatos y los chorizos que nos mandaba mi abuela desde Vitigudino”.

‘Mi paraíso’, nuevo álbum. ¿Cómo es el paraíso de Los Secretos?

Elegir el título de una canción para darle nombre al disco lo hicimos porque teníamos la sensación de que en este disco estaban presentes todos los elementos y todo lo que hemos ido recogiendo en el camino, 43 años desde que empezamos a componer canciones. Muy tempranamente nos hicimos con un estilo bastante personal. Desde muy  jóvenes escuchamos muy buena música, porque nuestro padre era muy aficionado y compraba discos. Ray Charles, Serrat, Simon & Garfunkel… Todos los sábados por la mañana nos despertaba con el equipo a todo volumen. Él siempre influyó en que quisiéramos la música y la literatura, entendía que era cultura, formación; otra cosa es que se echara para atrás cuando se enteró de que íbamos a dedicarnos a la música. Lo que configura nuestro pequeño jardín, paraíso, nuestra habitación donde tenemos los utensilios de trabajo, se ha juntado en este disco de manera natural. Cuando empezamos a tener listas las canciones, hablé con el productor y le dije, quiero un disco que suene con las canciones de hoy, que suenen las canciones naturales… es un disco orgánico, en el que todo lo que suena esté tocado por alguien. En definitiva, el disco reúne aquello que en los más tempranos años configuró nuestro pequeño registro. La esencia sigue perdurando a día de hoy. ¿Qué nos falta? Mi hermano Enrique haciendo sus letras, Pedro Díaz cantando las canciones… siguen ahí de alguna manera, son parte de nuestro armamento.

¿Hasta qué punto ha cambiado la forma de comunicar y acercar el trabajo al público?

Ha cambiado mucho la forma de comunicar. Antiguamente sacabas el disco, salía en la tele, sonaba en la radio, vendías discos y en función de esas  ventas, ahí te iba el verano. Ahora, teniendo un nombre, es necesario tener un disco y llevarlo inmediatamente al directo, porque si no nadie lo va a poner en ningún programa de televisión.

Ha compuesto gran parte de las canciones de este nuevo álbum, ¿qué es lo más complicado a la hora de componer?

Tengo tanto pudor a la hora de escribir letras que nunca me gustan del todo. Acostumbrado a tener a mi hermano que era el que hacía las letras, a mí me da más trabajo e inseguridad abrirme en las letras. También es cierto que al no tener una necesidad imperiosa de tener canciones nuevas, nos hicimos más exigentes.

¿Llevar más de 40 años en el panorama musical es uno de los grandes éxitos de Los Secretos?

Tal vez sí, pero no le daría el mérito a los Secretos. Cada vez que ha habido una tragedia personal, y ha habido tres grandes tragedias, hemos tenido que empezar de cero, con toda nuestra humildad. Los periodistas no sabían dónde clasificarnos, de hecho, nos echaron de la discográfica en el año 83 porque no hacíamos la música que ellos pensaban, y lo hicieron de buena fe. Luego han sucedido cosas que se me escapan. La muerte de mi hermano, cuando alguien se va parece que en este país remueve mucho las conciencias, y tuvimos una especie de revival por el reconocimiento de la obra de alguien que ya no estaba. Es el público el que decide si vas  a tener una carrera larga. Nosotros hemos ido quemando etapas, y aunque nos falta la mitad de la gente con talento de este grupo, el público lo ha aceptado. Canciones como ‘A tu lado’, aunque fue uno de los discos que menos se vendió, se ha trasmitido de boca a boca, de boca a oído, de padres a hijos, de gente que se casa y la pone en su boda, gente que hace un vídeo… todas esas canciones que la gente saca del cancionero y las pone en su vida, nos han sacado del olvido a nosotros. Nuestro viaje a través del tiempo no ha sido cosa nuestra, sino gracias al público.

¿Cuál sería, en su opinión, la canción que más identifica a Los Secretos?

A mí, si me preguntas, me iría a buscar los ‘patitos feos’, las canciones que no han tenido tanta repercusión. Que la gente pida una canción que tenga asociada a un momento de su vida, a un recuerdo positivo y especial, eso hace que la historia de los Secretos esté escrita por el público, y el público es soberano.

Concierto en Salamanca, sorpresas muchas porque el disco es nuevo.

La mitad de mi familia, a mucha honra, es salmantina. Los Secretos nos hemos criado a los pechos de los farinatos y los chorizos que nos mandaba mi abuela desde Vitigudino. Cuando éramos adolescentes les explicaba a mis amigos que comíamos huevos con farinato, ¿y eso qué es?, me decían.

Producto embajador de la gastronomía y que, para su curiosidad, ahora también está presente en rosquillas, galletas…

Me lo creo, si es que está buenísimo.