Jueves, 13 de agosto de 2020

Miedo al miedo

La economía mundial se ve sacudida por el miedo, fábricas cerradas, colegios, el absurdo metro entre personas, funerales de solo 2 familiares del finado, residencias, empresas, un autentico caos de histeria colectiva. Es evidente que el retroceso económico ya está aquí, solo falta cuantificar su intensidad. Mientras no se controle la propagación del virus, será imposible medir el grado real de sus ya aciagas consecuencias económicas.

El miedo puede ser desencadenado por relación a algo desagradable, bien por razones imaginarias, sin fundamento o lógica racional. Para que el miedo surja es imprescindible la presencia de un estímulo, provocando ansiedad e inseguridad.

Existen diferentes niveles de miedo, pueden ir desde una ligera ansiedad, hasta un pavor desmedido, la respuesta del organismo se presenta de diferentes modos de acuerdo con la intensidad del miedo, por ejemplo: miedos escénicos, a las alturas, a la oscuridad, a enamorarse, a la muerte, a los cambios, rendimiento académico, etc.

Cuando el miedo pasa a ser patológico, es decir, cuando afecta profundamente al individuo a nivel físico, psicológico y social, diagnosticamos como un tipo de fobia.. Damos privilegio a lo conocido, frente al riesgo, todo por el temor a dar un paso y cruzar el umbral de la incertidumbre. Esto mismo les pasó a todos los prisioneros de la fábula que les relato.

La puerta negra

Había una vez, un rey, conocido por ser muy polémico con sus resoluciones.

Tomaba a los prisioneros de guerra, los conducía hacia una enorme sala. Los rehenes eran colocados ordenadamente en largas filas, gritaba el rey:

–Les voy a dar una oportunidad, giren sus cabezas hacia la derecha y miren el rincón de la sala.

Los soldados giran la cabeza y ven un grupo de soldados armados con arcos y flechas, preparados para llevar a cabo cualquier acción que el rey ordene...

— ¿Han tomado buena nota de lo visto? Pues ahora, giren sus cabezas hacia la izquierda y observen lo que se encuentra en el rincón de la sala.

Al girar la cabeza, los prisioneros observan una dantesca puerta negra. De la jamba colgaban cráneos humanos a modo de decoración, el picaporte era la mano de un cadáver. 

Dicho esto, el rey se colocó en el centro de la sala, dando un golpe con el cetro

– Os doy la oportunidad de escoger ¿qué prefieren? ¿La zona derecha donde les espera una muerte segura? ¿O eligen abrir La puerta Negra? En vuestra mano queda la decisión.

Uno a uno, los soldados iban observando las dos posibilidades: antes de tomar la decisión de una muerte segura, se acercaban a la horrible Puerta Negra, donde esqueletos, calaveras y lemas escritos en un letrero de hueso humano “viva la muerte” elegían morir atravesados por las fechas. – Será una muerte rápida, seguro que si elijo la puerta voy a morir, y a saber de qué forma, apuesto a que  seré cruelmente torturado.  

Así, uno tras otro, actuando cual rebaño de ovejas escogían “la muerte segura”.

Terminada la guerra, uno de los arqueros que se encontraba limpiando la enorme sala de penas, ve acercarse al rey. Con  profundo respeto, pregunta al monarca.

 – Sabe vuestra majestad del gran honor que es para mí servirle,  más tengo una terrible duda que no me deja dormir, confiando en su magnanimidad, a buen seguro da solución a mi curiosidad:

—Decid, decid, buen arquero.

 —Señor, cada vez que se digna dar a los prisioneros la oportunidad elegir entre la muerte segura o la incertidumbre de abrir la Puerta Negra, eligen la muerte. ¿Qué se esconde detrás de la Puerta Negra?

El rey con el semblante serio, mesa la espesa barba blanca, le mira de arriba abajo -Si usted tiene esa duda, vaya y abra.

El soldado, valeroso, curioso, abre con cautelosamente la horrible puerta. Ve como un tenue rayo de sol ilumina  el suelo. Abre la puerta del todo. Luz y un agradable aroma a hierba recién cortada inundan la estancia. El soldado se acercó un poco más, tras la puerta y observa, que la puerta es el umbral para comenzar a el camino hacia la libertad.

Para muchos -la pandemia del Coronavirus- ¿Es La puerta Negra?  Sí, representa miedo, inseguridad, temor a lo desconocido. Leer todo lo que escriban en RRSS, escuchar tertulianos que no tienen idea de lo que hablan, o son pagados para desinformar.

Todos tenemos una puerta negra  que debemos cruzar. Puede que el coronavirus se prende de usted y desee visitarlo. Tranquilos, vuelvo a repetir, la gripe mató el año 2019 solo en España 6000 personas, algo que Covid-19  no lleva hecho en todo el mundo. ¿Quien no ha sufrido un catarro o gripe estacional? El miedo baja las defensas, exponiéndonos a riesgos, si usted está bien informado, hace uso de lavado de manos, utiliza jabón, y olvida la psicosis que intentan imponer… El sabio cuerpo, sin más, va derrotar el microscópico Corona.  Dentro de unos días, los que manejan nuestras vidas, la economía y demás intereses, si lo consideran oportuno… desaparecerá. Solo quedará el recuerdo de haber vivido con miedo al miedo.

El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo. (Nelson Mandela)