Viernes, 14 de agosto de 2020
Ciudad Rodrigo al día

El Domingo de Piñata recupera con gran éxito de público la capea de vaquillas

El evento contó con tres animales, uno de los cuales salió al Registro en dos ocasiones

El traslado en el año 2017 del Domingo de Piñata de su clásica ubicación en las últimas décadas, el Complejo Deportivo Mirobrigense (Codemirsa), a la carpa del Paseo Fernando Arrabal y su entorno, en pleno corazón de Ciudad Rodrigo, implicó la pérdida de una de las señas de identidad de esta jornada con la cual se remata cada año el Carnaval: la capea de vaquillas que se celebraba en la plazuela del Complejo durante la tarde.

Tras tres años en los cuales el Domingo de Piñata tuvo como ejes el reparto de un guiso de carne con patatas y la actuación de una Orquesta (que era novedad respecto a cuando tenía lugar en Codemirsa), en este 4º Domingo de Piñata junto al recinto amurallado mirobrigense la jornada festiva ha recuperado la capea de vaquillas, con el emblemático Registro como escenario.

Como recordó durante la mañana del domingo el actual alcalde Marcos Iglesias, en la campaña electoral ya proponían la recuperación de esta capea, ya que consideraban que el Domingo de Piñata de los últimos años estaba cojo al no dar pie a la participación de los jóvenes, y una vez en el poder, la han implantado, dentro de las novedades que ha tenido este año el Carnaval.

 

La capea de la tarde dominical estuvo protagonizada por tres vaquillas, una de las cuales salió en dos ocasiones (en todos los casos desde el camión que se situó en plena bóveda de la Puerta del Conde) a un Registro totalmente abarrotado de mirobrigenses –a diferencia de Carnavales, había pocos foráneos-, tanto dentro de las agujas como fuera de las mismas, incluido la muralla (hay que apuntar que Cruz Roja tenía varios efectivos en la zona por si ocurría cualquier incidencia de relevancia).

Los jóvenes jugaron con los animales todo lo que quisieron, dejando la capea como momentos destacados alguna situación de apuro (dos personas acabaron en el suelo tras engancharles las vaquillas); la intervención de varias chicas jóvenes frente a los astados; la participación directa del concejal de Festejos, Víctor Gómez, que le dio un par de vueltas a una de las vaquillas con la indumentaria más elegante de todos los involucrados; o los saltos que le dio en varias ocasiones un joven a uno de los animales (incluso fue ‘sacado a hombros’ en un momento dado).

La capea se dio por finalizada sobre las 17.45 horas, tras hora y cuarto de evento, que dejó muy buen sabor de boca en todos los presentes, que no tuvieron que estar pendientes del cielo, ya que en ese tramo estuvo muy calmado, a diferencia de otros momentos del día.