Viernes, 10 de abril de 2020
Las Arribes al día

Dios salve el Derby

Solo se presentaron seis canes, setters ingleses, entre los que resultó vencedor Boston del Selmik con la concesión de un CACT

No hubo pointers, solo participaron seis setters ingleses / FOTOS: ANTONIO VICENTE E IÑAKI BASAÑEZ

¿Se puede explicar cómo es posible  que inscribiendo en el LOE cada año cerca de cinco mil perros, setter y pointer, hayan acudido este año al Derby  Nacional solamente seis ingleses? (todos setter).

Hay cosas inexplicables en la vida y esta puede ser una de ellas; este año la Real Sociedad Canina de España ha delegado la organización de dicha prueba al Setter Club de España y este ha tenido a bien que junto a Somoza y Urra haya estado ahí juzgando dicha prueba. Confianza que me honra y agradezco, que el Derby es el Derby.

Este año, las razas Continentales han celebrado su Derby durante el transcurso de la Semana Internacional de Andalucía y contó con la participación de 22 ejemplares, cuando entre sus razas más representativas, Epagneul  Bretón y Braco Alemán inscriben en el LOE cada año algo menos de 2.000 ejemplares.

Por otra parte, es digno de mención el arraigo que el Derby tiene en países como Italia, donde la participación de razas inglesas en esta prueba se aproxima a los 200 perros y su desarrollo dura tres días.  Lo que es evidente es que los perros que ganan el Derby, o están en lo alto de la clasificación en sus respectivos países, son siempre ejemplares de mucha calidad, que luego tienen gran influencia como reproductores en el futuro de la raza.

A  mediados del siglo pasado, el Derby ya tenía gran arraigo e importancia en los países nórdicos, especialmente Dinamarca donde algunos ejemplares que ganaron, u obtuvieron buenas clasificaciones, fueron utilizados por criadores italianos como reproductores, o importados a Italia, teniendo fundamental importancia en importantísimos criaderos como los de Philippo Rautis (afijo Lucaniae), Franco Ravetta (afijo Clastidium) o Francesco di Stadio (afijo San Pellegrino), todos ellos referidos a la raza pointer. Otros llegaron a Francia con la misma importancia y éxito.

El Derby es una prueba que debería ser tomada como  una referencia para los criadores como  es la Monográfica en  morfología,  el Derby  debería serlo en  trabajo;  un escaparate inmejorable  para que los afijos más importantes mostraran sus  mejores ejemplares jóvenes, bien de su propiedad o ya en manos de otros aficionados y los afijos  menos conocidos algún ejemplar de calidad como ha sido el caso este año. Es una prueba para perros de menos de 36 meses y si bien es una prueba donde los perros deben estar en la nota de la Gran Busca para optar al triunfo final, no es menos cierto que ganando solo uno, se puede estar en los puestos de arriba y mostrar asimismo ejemplares de indudable calidad y nuestro nivel de cría, que es muy superior a lo que puede dar a entender la presencia de solo seis ejemplares.

En el Derby los perros pueden participar solamente, está  reservado a perros nacidos en España y se corre primero en ‘solos’, debiendo hacer un punto sobre perdiz para terminar clasificados en esta primera fase. Al finalizar esta fase de solos, los perros clasificados se emparejan y hacen un turno en parejas de la duración que estimen los jueces; se pone en juego como máxima valoración de la prueba el CACT.

 Este año como dije al principio solo seis setters han sido presentados: Boston del Selmik (Cesar Villamiel), Leioandi Konan y Gorigoiko Ozen (Enrique Saratxaga), Euskitze Ruth (Jordi Ribo), Ugartebetxi Apolo y Ugartebetxi Zeus (Ismael Carro).

No es fácil para perros jóvenes como estos estar en la nota de la Gran Busca, por eso solo dos de ellos han cumplido  las expectativas que exige esta prueba,  Boston del Selmik y Leioandi  Konan, uno con más suerte que el otro. Los otros cuatro, siendo setters de gran calidad,  cometieron errores propios de jóvenes, sobre todo cortar lazos, lo que les llevó a volcar su búsqueda hacia un lado y no hacia ambos como debe ser, o alguna muestra sin resultado. Lo importante es que tienen calidad porque estos errores se corrigen con el adiestramiento, no son un gran problema.

El Derby

Leioandi Konan estuvo inmenso en su turno, bien regulado en el terreno y centrado en el viento, hizo algún lazo que pudo ser algo más amplio y al finalizar tardó en ser recogido, nada importante en esta prueba de jóvenes; evidenció ser un setter de calidad, con buena mecánica de movimiento, porte de cabeza, buena línea dorsal y cola  bien llevada. No encontró caza y por eso se le volvió a llamar a un segundo turno en el cual la prestación fue algo inferior, con menos ritmo por el cansancio, terminó a la derecha con una muestra sin resultado. Konan es hijo de Obama, el setter que conduce Pioppi, (que por cierto estaba entre los espectadores), Vicecampeón de Europa de Gran Busca en 2016, entre otros éxitos.

Boston del Selmik hizo el primer turno –salvo el leve error de pasar una vez por la espalda de su conductor– de forma perfecta, por amplitud de los lazos, igual de regulados a ambos lados, con justa profundidad y ritmo constante, bien encuadrado en el viento, ocupando todo el terreno. Viniendo de un lazo a mi lado, el izquierdo, tomó un punto espectacular,  perfectamente resuelto acabando ahí el turno.

En el turno obligatorio en parejas se hizo acompañar de un ‘bay’ (perro que acompaña para formar pareja pero sin competir). Partió hacia la derecha de manera perfecta, giró y cruzó el terreno con buena profundidad, pasando a la izquierda y desapareciendo tras una loma. Antes de poder llegar para verle, apareció delante, con buena profundidad, regresando al centro donde fue recogido por su conductor. Espectacular y perfecto, simplemente. Se le concedió el CACT y se proclamó vencedor del Derby 2020. Es hijo de Marc del Faenor y el próximo 25 de febrero cumplirá dos años y medio. Es propiedad de su criador, el madrileño Miguel Silva Navarro.

Como juez que soy, es mi cometido, junto a mis colegas, declarar vencedor al mejor perro de cada concurso con la calificación que se merezca, pero en esta ocasión me alegra que haya ganado un perro de un afijo desconocido para mí y creo que para la inmensa mayoría, porque eso demuestra lo que dije al principio, que el Derby es un escaparate para mostrar ejemplares de calidad que casi siempre vienen dados de los afijos más consolidados o famosos, pero a veces, como esta, si lo bueno viene de lo desconocido triunfa igual, y pasa a ser tenido en cuenta para el futuro. Por lo que se refiere a Boston, se puede decir aquello de: “Ha nacido una estrella”.

Además del Derby, previamente, hubo dos días de pruebas, con excelentes terrenos, climatología, excelentes perros, y perdices, todo ello dentro de una extraordinaria organización donde es vital la ayuda de los guardas del coto, Ángel y Said que nos llevan por los mejores terrenos. Hasta la próxima.

*Juez internacional canino