Sevilla tiene un borrón especial

El que no hayan anunciado a Paco Ureña en la Feria de Sevilla tiene delito grande y, sobre todo, supone la evidente constatación de que es igual lo que los toreros hagan en el ruedo: se jueguen la vida o estén sublimes, brillantes, ni fu ni fa o zarrapastrosos, lo mismo me da que me tiene, si no te amoldas a lo que el empresario cree que debe ofrecerte, la oscuridad más absoluta se cierne sobre tu futuro.

 Ureña seguramente un torero referente de pureza del toreo. Su forma de cincelar el toreo, sin ventajas y con un desgarro que llama poderosamente la atención del aficionado, queda patente en los éxitos conseguidos en los últimos años, el pasado sin ir más lejos, en las plazas más importantes y de mayor peso de la temporada (Valencia, Madrid…). Es una figura del toreo de primer orden, pero –¡ay!- le falta algo el RH que hace posible entrar en el club privado de quienes componen los carteles de la mayoría de las ferias. Sentarse a la mesa de los Juli, Manzanares, Morante, Perera, Cayetano y un par de ellos más, es un asunto de titanes. Pareciera ser un reducto en el que hay a la entrada una especie de Increíble Ulk, que echa para atrás de un manotazo a todo aquel que ose asomarse siquiera. Tan solo un torero ha sido capaz de hacerlo últimamente, de romper ese cerco: Roca Rey.

 Es una vergüenza que no se atiendan las justas peticiones de carteles y dinero de una figura del toreo como Paco Ureña, cuya mochila torera está pletórica de virtudes demostradas en la arena. Y una falta de respeto a la profesión. Un repudio que conlleva despreciable maldad.

 Me acuerdo en los 80 cuando aquel peculiar  y caprichoso empresario de Sevilla, Diodoro Canorea, alardeaba en las ruedas de prensa en la presentación de los carteles de la Feria de abril, de ningunear descaradamente a los toreros, relevándolos a meros comparsas cuando primaba la contratación antes que a nadie del Sr. Romero. “Primero Curro, después los demás”.

 ¡Y este abono, toreros contratados cuatro tardes!

 Es una mentira que cada torero ocupa el lugar que merece.

 Y Sevilla, en su Feria de 2020, tiene un borrón muy especial.