Impacto

¿Sabe usted señor Manuel? Estoy impactado, y tal vez con mucho estrés, después de haber llegado a la conclusión de que: “Envejeciendo aprendemos a convertir nuestros temores en realidades”.

No te entiendo. Además tú estrés es ¿Positivo o negativo?

No empecemos. Si usted me deja que se lo explique, tal vez lleguemos a alguna conclusión final.

Prosigue.

Verá usted; tengo a mucho orgullo el haber sido cazador deportivo muy solitario. Solamente acompañado por mi fiel y extraordinaria perra de caza “NUMA”, (Ver foto), nos hacíamos todos los kilómetros habidos y por haber. Muchas veces. Yo por cabezonería y ella por fidelidad hemos llegado a la raya de no poder más y exhaustos hemos arribado al coche. Este año de 2020 que ha terminado para la caza y que no se reanudará hasta  agosto  (“Numa” murió hace unos años)… yo tampoco estaré. Lo dejo.

Tal vez lo haga motivado por la carencia manifiesta de especies como la perdiz o por las propias fuerzas que ya flaquean o por la falta de ilusiones al ver  y sentir como propia la desaparición de especies y de la propia Naturaleza. Algo tremendo para los que fuimos testigos directos de su pujanza en tiempos mejores y pudimos gozar de la libertad de los campos infinitos que no, en pocas ocasiones, ponía la “piel de gallina” por su majestuosidad y belleza. Y “aluego” como diría mi amigo Genaro; ir tras las perdices buscándolas las vueltas en su “peón” acelerado, al igual que nuestro corazón… Y viendo salir el “Sol de Invierno” muchas veces, sin que dejara de sorprenderme cada vez que lo contemplaba… y pisar las mullidas hojas de los árboles caídas… y… ¡Todo ello, ya será pasado!

¿Señor Manuel?

Dime prenda.

¿Tiene algo que alegar?

Alegar, nada. Solamente apostillar lo que decías al principio: “Envejeciendo aprendemos a convertir nuestros temores en realidad”. Que en tú “caso”… ¡Ya era hora!

Y usted ¿Qué me cuenta?

Pues aprovechando “esto tuyo” decirte que yo también sufro de estrés y estoy-Impactado-, sobremanera. Pues he leído no hace mucho que: “Qué en un Mundo condenado por la baja natalidad y con una esperanza de vida disparada, los ancianos alzan la voz para reivindicar no sólo su papel en la nueva economía, sino también su temida influencia política”.

Siga, siga.

Nada, solamente decir que ¡eso habrá que verlo para creerlo!

Caray, no me extraña que esté usted-Impactado- y estresado con lo que se avecina.

Indudablemente-Impactado-, por cómo está el Mundo mundial; que no sé si será consecuencia del-Cambio Climático- tantas calamidades que están asolando la-Tierra-, día a día… ¡es que no gana uno para sustos! Fíjate lo último “eso” del-Coronavirus-, que los que sufrimos el viejo sarampión y la viruela que nos dejo marcados junto a otras enfermedades más de nuestra época, nos tiene en ascuas. Y, ¿Sabe una cosa? A mí también me preocupa de esta enfermedad virulenta también; es a mi edad el tener que ponerme la susodicha mascarilla todo el día y a todas horas. Cosa que en el pueblo será notorio. ¿Dónde vamos a parar?

Me lo imagino encontrándose con el Julián a la vuelta de la esquina los dos con la mascarilla puesta.

¡Quita hombre!

Pues además, no sé cómo vamos a reaccionar: “Pues nadie no ha explicado nunca él que son las emociones, como funcionan, para que sirven. Nos enseñan cómo funciona el cuerpo pero no la mente”.

Amén. Señor Manuel.

Tengo que contarle algo también de mucho –IMPACTO-, que me sucedió días pasados en el trascurrir de la –Manifestación de los tractores- de los agricultores pidiendo mejoras (Ver Foto). En un momento determinado uno de los que estaban en el grupo, ya mayor como usted y yo, se dirigió a saludarme. Era de Palaciosrubios pueblo que como sabe estuvo mi padre de –Médico- cuando los inicios de la-Guerra Civil. Luego lo fue también de, Villaflores, El Cerro y Poveda de las Cintas. Y me dijo tajante: “Tú padre me salvo la vida cuando era yo un niño”. Esta misma expresión ya la había yo escuchado más veces de otras personas de estos pueblos… pero dicha por este hombre de Palaciosrubios 80 años después de ocurrir ¡me-IMPACTARON-vivamente! Pues en un-Mundo-, en que todo se desmorona y todo son contradicciones, como mínimo es reconfortante lo sucedido.

Y usted ¿Es feliz? Señor Manuel.

Ya me lo preguntaste otra vez. Te contestaré algo que dijo un sabio y que a mí me vale: “La búsqueda de la felicidad nos ha empujado  a sobrevivir como especie-4oo.ooo-años. Pero aún somos incapaces de acordar que es y, sobre todo como alcanzarla”. Pues eso.