Miércoles, 19 de febrero de 2020

“Cuando la ley de eutanasia entre en vigor, mitigará el sufrimiento de muchas personas que ahora mueren mal en este país”

Preocupación “por lo relativo a la constitución de una comisión de evaluación”, porque “establecer este tipo de comisiones puede suponer un freno a la voluntad expresada de no querer seguir el camino de sufrimiento insoportable al final de la vida”

“Cuando la ley entre en vigor, mitigará el sufrimiento de muchas personas que ahora mueren mal en este país”. Así lo señalan desde la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) que, en palabras de Ángel León, portavoz del grupo de trabajo en Salamanca, valora positivamente la proposición de ley que se presenta al Congreso de los Diputados. “En general es una ley que avanza firmemente hacía uno de los derechos individuales más debatidos y que ha logrado un consenso más amplio entre la ciudadanía”.

“Sin embargo, añaden desde la asociación, “esperamos que durante el debate de la ley se modifiquen algunos artículos. En especial nos preocupa enormemente todo lo relativo a la constitución de una Comisión de Evaluación y Control que tomará decisiones previamente al acto eutanásico”.

Tal y como explican desde el grupo de trabajo de la asociación DMD en Salamanca, “este tipo de control previo no existe en otras legislaciones sobre actos eutanásicos. No existen comisiones en las leyes de Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Canadá... y, sin embargo, son leyes que, a la luz de los resultados, han resultado absolutamente garantes de las buenas prácticas”.

“Establecer este tipo de comisiones puede suponer un freno a la voluntad expresada de manera constante y retirada de no querer seguir el camino de sufrimiento insoportable al final de la vida. En la ley se establece una serie de plazos para las resoluciones de dicha comisión que retrasan enormemente todo el proceso. Hay que tener en cuenta que una persona, cuando ya toma la decisión de querer poner fin a su mala vida, no quiere que la solución se retrase, todo lo contrario”.

La ley de eutanasia ha venido sufriendo reiterados retrasos en las últimas legislaturas que han impedido su debate y aprobación. Aunque el texto ya fue tomado en consideración en la Cámara baja en dos ocasiones anteriores, su tramitación decayó en ambos casos por la convocatoria de elecciones, primero en abril de 2019 y después en noviembre de ese mismo año.

Además, como apuntan desde DMD, “como último intento de entorpecer la aplicación de la ley, en el momento del establecimiento de esas comisiones, se puede pretender ubicar a personas que sean contrarias a esta ley”. “Esas comisiones se crearán, según esta propuesta de ley, por acuerdo de los gobiernos autonómicos y del Ministerio de Sanidad. Por tanto, como añaden desde la asociación, “son susceptibles de acudir a criterios políticos cuando solo tendrían que primar aspectos sanitarios y técnicos. Dicho de otra manera: puede depender de los partidos políticos que gobiernen cada comunidad,  que dicha comisión puede actuar con rapidez, con lentitud, o directamente paralizar muchas de las peticiones. En definitiva: una comisión como la que se propone en el proyecto de ley no parece que vaya a aportar mayor seguridad. Sitúa las decisiones en manos de agentes que tiene peor conocimiento de la situación que el personal sanitario que atiende a los solicitantes y corre el riesgo de generar desigualdades entre las distintas comunidades autónomas”.

“La firme decisión de morir queda ya garantizada, en la propuesta de ley, sin necesidad de establecer ninguna comisión, por una secuencia de verificaciones totalmente reguladas: solicitar voluntariamente la práctica eutanásica; verificar el cumplimiento de los requisitos previstos en la ley; entrevistarse por dos veces con el médico o la médica para deliberar sobre el diagnóstico, las posibilidades terapéuticas, los resultados esperables, etc...; confirmar que la persona que solicita la eutanasia entiende la información médica. En cada paso se le vuelve a confirmar el deseo firme de seguir con el proceso”. Por tanto, concluyen, “esa comisión no es necesaria”.

Con todo, “esta ley viene a ayudar a muchas personas que no quieren, por razones personales, éticas, de trayectoria vital, que el esfuerzo terapéutico les mantenga instalados en el malvivir hasta el final de su días”.

Tramitación de la nueva ley de eutanasia

El Congreso de los Diputados aprobaba esta semana la toma en consideración la proposición de Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE) impulsada por el PSOE con el único voto en contra de PP y Vox y la abstención del representante de Teruel Existe, Tomás Guitarte, y del diputado de ERC Joan Capdevilla.

Con esta iniciativa, los socialistas quieren regular esta práctica e incluirla como una prestación más en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud (SNS). Además, quieren garantizar la labor de los médicos ante estos casos, permitiendo que los profesionales que así lo deseen puedan apelar a la objeción de conciencia para no realizar esta práctica.