Martes, 18 de febrero de 2020

Incógnita

Nadie tiene en consideración que, hay matadores de toros, dentro del repleto escalafón, que no torean ni una sola corrida al año

Nada es fácil de predecir en este planeta taurino, en donde la línea trazada no admite claudicaciones ni retrocesos

Comienzan a formarse los carteles de las ferias en la Iberia taurina, y sin duda como cada año aparecerán las dudas, los despropósitos, la selección de ganaderías, para unos y otros, así como los puestos, en los que cada cual- sobre todo en las llamadas figuras, con sus mandones apoderados a la cabeza,- estos toros quiero, estos no, este que vaya por delante, este por detrás, o toreo dos tardes- o ninguna- etcétera.

Un conglomerado que se suscita cada año, donde siempre hay alguien que sale sin plumas y cacareando. Y dentro de esta encrucijada; nadie tiene en consideración que, hay matadores de toros, dentro del repleto escalafón, que no torean ni una sola corrida al año. No están retirados, porque ellos aún no lo han decidido todavía, sino que, simplemente no les contratan.

Estos matadores sin actuaciones, ven apolillarse sus vestidos de torear en el armario, entrenan diario sin perder sus condiciones de torero de alternativa, ese toreo de salón les mantiene viva la esperanza de, que en cualquier momento su suerte pueda cambiar. Algunos de estos matadores, tienen ya hijos y estos dudan hasta de que su padre sea torero.

Toreros muchos de ellos, que no desentonarían en muchas plazas de provincias y pueblos, pero el gran montaje, no deja que estos modestos asomen la cabeza ni en las plazas de cuarta categoría, por si acaso alguno intenta hacerse rico. Se piden recomendaciones por torear, se llama a la puerta de los despachos y alguno sale de estos con la peor "cornada" de su vida, pues es muy posible que se la hayan pegado en el alma.

Examinando de una manera general el panorama actual del toreo, puede pensarse que este no ha de variar mucho, tal y como a quedado al terminar la temporada pasada. Sin embargo, el juicio puede resultar engañoso, puesto que a la novedad surgida por algunos jóvenes toreros de reciente alternativa, puede brotar también en cuanto se abran las plazas y salga el toro, esa otra novedad, ese otro torero “anónimo”, incluso, cualquiera que se encuentre entre el  repleto escalafón de matadores, y, que hasta la fecha apenas si contaba para las empresas, puede que rompa arrollador, situándose en figura estelar y revolucionaria.

Ahí, en esa sorpresa, en esa esperanza reside, o al menos siempre residió, uno de los mayores encantos de la Fiesta. Pues en estas cosas del toreo no hay escalafón cerrado, no se asciende por antigüedad, los ejemplos son tantos, que están en la memoria de todos, y rara es la temporada en la que no aparece algún torero muy del agrado del aficionado, cierto que para llegar a ese nivel ha de ser en una plaza de fuerte repercusión, siendo sin duda la Ventas, la plaza a conquistar.

¿Cuál será la figura destacada de esta nueva campaña? De una parte los ya consagrados, los que han asentado su pabellón, parten como garantía de las empresas para formar los carteles. De otra cualquier “chalao” en el que nadie cree hasta que se hace indispensable en los carteles, y al que todos quieren ver anunciado en su feria.

Claro que, como ocurre en muchas ocasiones, la lucha en cualquier actividad, no es llegar a un punto determinado, sino mantenerse, aunque sea en ese modesto peldaño de la inagotable selección que continuamente se produce. Nada es fácil de predecir en este planeta taurino, en donde la línea trazada no admite claudicaciones ni retrocesos. Y donde si se comete el error de relajar los resortes de la voluntad, el puesto logrado en principio, puede llevarte al más profundo de los olvidos de empresas y publicos. Y cansados estamos de comprobarlo.-

Fermín González Salamanca- salamancartvaldia.es            blog taurinerías