Miércoles, 19 de febrero de 2020

Carantoña

Según el sabio-Diccionario-CARANTOÑA-es: “Halagos y caricias que se hacen a uno para conseguir alguna cosa”.

¡No!... rotundamente ¡No! Os aseguro que hoy el señor Manuel y yo, no vamos a daros una charla sobre esas –Carantoñas-, que seguro tuvo que hacerle-Pablo Iglesias “ÉL Vice” a-Pedro Sánchez “Contradicciones”… para conseguir su-Vice-Presidencia-. Y posterior “enchufe” de acólitos… ¡No!

Pero no obstante, tengo una tarea difícil cuando llegue el señor Manuel a la Parcela para conseguir su visto bueno; y que sin duda, tendré que hacerlo a base de –Carantoñas- bien trabajadas. Ya que soy sabedor de su facilidad de leer “entre líneas” pues su “miaja” de “colmillo retorcido” y su cruda réplica hacen muy difícil esta iniciativa.

Y es que lo primero que tengo que exponerle se las trae: “Cuando acabemos nuestra charla hoy querido amigo (si no me deja con la palabra en la boca), y se lo digo muy seriamente y sin tapujos; su esperanza de vida se habrá prolongado en unos tres minutos. Que puede parecerle poca cosa, pero los expertos dicen, que cada día que pasa nuestra esperanza de vida crece cinco horas, cada año ganamos tres meses y en un década, alrededor de dos años y medio.

Toma del frasco… Carrasco.

Compórtese con mesura señor Manuel  pues no he terminado y aún queda “estopa” para regalar: “Todas las curvas demográficas dibujan una sociedad en que la natalidad se desploma y en la que cada vez hay más viejos y que además esos viejos… son más viejos.

Al menos, podías haber dicho, más mayores. (Ver foto).

Tranquilo hombre; que le voy a charlar de algo  que seguro le apaciguará… o no: “Su salud física sin embargo no es tan mala. Las listas de espera se acortan. La Televisión aquí en el pueblo se ve de maravilla. Los móviles funcionan co… Su salud económica es mejor que la de sus nietos. Ahora estamos en una sociedad en que los mayores disfrutamos de pensiones cada vez más altas. (Ver foto). Su riesgo de pobreza es más baja y disfruta usted de ahorros para gastar”.

Llegados a este punto, en plena imaginación, he visto como el señor Manuel arrastrando su “jodía pata mala” andaba ya por la mitad de la “Corredera” camino de su casa y ¡Por Diossssss como diría nuestra inefable Mari Loli! diría. Y yo no me lo puedo creer pues se ha vuelto y me hace sin consideración un gesto con el dedo corazón de su mano derecha tieso; en la distancia parece un gesto feo aunque difuminado.

Sosiego, por favor. El señor Manuel “aún” no se marchó. Eso sí, ha dado un buen sorbo de vermú y correspondiente anchoa del Cantábrico para pasar el mal trago. La “procesión” la lleva por dentro y encorajinado lo está; tanto como los yayos vascos cuando amenazan sus derechos. Supongo que será un buen momento, sin perder el hilo, de cambiar de tercio. A ello me ayuda su pregunta:

¿Has terminado ya tú turno de palabra?

Si señor Manuel (contesto un tanto “acojonado”).

Pues escucha prenda. Lo ha dicho alguien y lo hago mío: “Los mayores antes entendían el voto como un deber. Hoy los mayores lo entendemos como un derecho que tenemos que ejercer. Antes éramos meros clientes electorales. Hoy somos agentes activos”.

-AMÉN-

Y añado. A los que tendrán que hacer –Carantoñas-: (Halagos y caricias que hacen a uno, para conseguir alguna cosa). Pues eso.

¡Eso precisamente!

¿Qué dices?

¡Qué eso precisamente! Cada vez estás más sordo.

Como epílogo de esta charla de hoy en la Parcela, podría decir sin temor a equivocarme: “A pesar de la gravedad del problema expuesto, el señor Manuel se lo ha tomado con mesura, tal vez por eso de que; al pasar los años y tener más de 50 de edad es cuando el hombre está mejor pues tiene recuerdos además de experiencia”.

 Imaginar con 85 que ya ha cumplido.

Y por cierto. Antes de marcharse me da cuenta del “parte” meteorológico. ¡Menuda pelona ha caído! Los entendidos la dicen que “nieblas engelantes” y temperaturas de cero grados dan como resultado la “cencellada” (congelación del agua de la niebla). Un bello espectáculo visual. Y después, sin pausa, unos días con un calor propio del mes de abril. Jamás vi semejante “desmadre” ni en mis años jóvenes. ¡Hasta se ha muerto KIRK DOUGLAS! Pues eso.