Jueves, 1 de octubre de 2020

Sí, se puede; yes, one can

  César Estrada Chávez (¡no confundir con Hugo R. Chaves Frías, militar y político, presidente que fue de Venezuela!) nació en Arizona. EE.UU., el 31 de marzo de 1927 y murió el 23 de abril de 1993. La fecha de su nacimiento es fiesta oficial en los estados de Arizona, California, Texas y Colorado para recordar su larga lucha por los derechos de los campesinos estadounidenses.  Es una de las grandes figuras en la lucha por los derechos humanos y de él escribió el presidente Clinton: “Era como un Moisés para su gente”

Vivió de niño en el barrio “Get Out If You Can”   (Sal si puedes ) en las afueras de San José. ¡Qué nombre para un barrio de miseria! Y logró salir, a pesar de todo. Y desde la conciencia de aquella experiencia inició después su camino de lucha para que los campesinos salieran del círculo de la explotación y de la pobreza. Por eso Sí, se puede (yes, one can/I can ) fue la consigna que adoptó como lema de muchas de sus campañas y que Obama utilizaría muchos años más tarde en su campaña electoral de 2008, canción famosa incluida.

 Repaso esta historia porque es ejemplar y me gusta y porque así aprovecho que el Pisuerga pasa por Valladolid para decirme dos o tres cosas con las que Sí, puedo y Sí se puede…

La cita es de Malouf en el Naufragio de las Civilizaciones y cito de memoria `por una vez en la historia los poderosos tienen capacidad para acabar con la vergüenza del hambre y de la injusticia, podrían hacerlo porque hoy es posible, pero vamos justamente a toda velocidad en dirección contraria´. Así estamos y en esa situación y de la mano de Manos Unidas, me digo: Pues sí se puede y yo pongo mi parte.

Con mi ayuda, la que es y punto, Manos Unidas multiplica alcance y eficacias, actúa con rigor, extiende su experiencia de 60 años levantando y manteniendo Proyectos de progreso humano en medio mundo, detiene cada año la huida de miles y miles de ciudadanos de los países pobres (¡es la lucha más eficaz que conozco contra las pateras y el dolor que transportan!) y eso lo hace con la suma de gente que piensa, contra vientos y pasividades, que sí se puede. Y lo que se puede se hace. Y no lo mueve nadie.

 Y eso se hace palabra a palabra, idea con idea, sentimiento a sentimiento, euro a euro, voz a voz, billete a billete, en un donativo, en una protesta, en un legado en el testamento, en una conversación aclaratoria, en qué sé yo cuántos modos de hacer y de decir que Sí se puede. Es lo que nos dice Manos Unidas en la colecta y en la Palabra de este Domingo, en la Operación Bocata del día 20 y en tantas ocasiones más a lo ancho del año.

Sólo invito a quitar la tapa del brocal, entre mediático e interesado, que tapa la boca del pozo del mundo real y mirar dentro. Y levantando la cabeza ver y hasta vivir lo que se pueda hacer. Y si es posible, en cuanto se levante cabeza y antes de nada, repasar a algunos de los viejos profetas, releer las utopías que en el mundo han sido y reescribir el futuro y los pasos que lo abren según las visiones de los que han visto y revelado lo que viene. Y todo con pasos pequeños, de medida humana, pero juntos y a pie y si parece bien con las Manos Unidas, que no es poco. Porque sí, se puede…