Miércoles, 19 de febrero de 2020

Comunicación

Dicen que la –Comunicación- es un misterio. Y acaso los sujetos pacientes, los que ejercen de receptores, no alcancen a percibirlo como los que hemos tenido el privilegio de haberla vivido. Particularmente he sido buscador y practicante de esta –Comunicación-, en Prensa, Radio y Televisión durante muchos años. Paradójicamente soy un “negado” en-Redes Sociales-. Y para mi desgracia hoy los tiempos de-Comunicación-, son diferentes y “tocan” y surcan canales distintos.

Decía un buen amigo con acertado criterio: Hoy los tiempos de la-Comunicación-son muy diferentes a los que yo he vivido activamente (era contundente la expresión… “Cuando lo dice el papel”). Ahora son tiempos bastardos de una perversión voraz, al menos en algunos de los perfiles, que han llegado a convertirse en aristas de doble filo hirientes… ver-Posverdad-.

Buenos días señor Manuel.

Buenos y santos.

Nada… Preguntarle: ¿Qué planes tiene usted, para este año 2020?

Te contaré, pero será poco; ya que aquí en el pueblo tengo anuladas las ocasiones de aventuras locas y desmadradas. Pero antes quería hacer una apostilla, que creo ya formulé en otra ocasión, a propósito de lo que decías al principio de tú incursión en los medios de –Comunicación-. Pues siempre me ha dado envidia cuando “escarbabas” en la infrahistoria de nuestros pueblos y nuestras gentes, dirigiendo la mirada a costumbres y prácticas casi extintas y qué después compartías con nosotros. Las añoranzas de la siesta a la sombra del carro de labor (ver foto), mientras la feroz  mosca “cojonera” interrumpía el sueño, de los niños que sobrevivían en aquellos tiempos sin echar en falta la Televisión ni  las-Redes Sociales- actuales, de las puertas de las casa permanentemente abiertas, de aquella vasta pelliza de cuello en piel que protegía del frío y del ¡milagro1 de la cellisca y las nieves invernales (Pintura de: Antonio Muñóz), de las expresiones coloquiales  y de los refranes populares, del sonido de la dulzaina, de las casas hechas de adobes, de las fuentes de agua  cristalinas, bebibles y perennes, de los juegos populares, de las matanzas de cerdos anuales, de las ferias y fiestas de antaño, del sonido de las campanas que expandían en la lejanía sus toques de vida y también de muerte, de los viejos oficios… de las formas de ser y de estar… de… ¡tantas cosas!

Señor Manuel.

Dime prenda.

Coño… ¡Qué me hace usted llorar! Con esta exposición de algo que nosotros tuvimos la ocasión de vivir plenamente y que nunca volverá. Muchas gracias amigo. De nada. Ya he notado que el vermú de hoy vuelve otra vez de ser dotado además de las anchoas  con un ¡Grandioso y sabroso! Hornazo salmantino, apetecible a más no poder y que después de degustarle se puede hablar; del campo, del agua, de la nieve, de las estrellas de la amistad o lo que se tercie… hasta de mis planes en el 2020…  Pues a pesar de lo que ahora digan. “La población de Castilla y León puede presumir de vivir más y hacerlo con mejor salud y también ser la Autonomía con menor prevalencia de obesidad, sólo por detrás del País Vasco”. Yo aquí en el pueblo tengo pocas alternativas para dar un cambio a mí vida en este año que comienza. Y estoy hasta cabreado ya que no vemos ni medio bien la Televisión. Ni que estuviésemos en la Edad Media co… Y no me vale que me digan: “La señal sólo es buena e 391 de los 511 núcleos analizados”. Por Diosssssss, diría tu amiga la Mari Loli. Dicen también que: “La Diputación espera la resolución del Gobierno”. Así que ahora sí que estamos “apañaos” y “apagaos”.

Veo señor Manuel que no se le va ni una. ¿Puedo preguntarle algo?

Pregunta.

¿Cuántos años tiene?

85 y medio.

¡Uy… ¡

¿Qué pasa?

Pues que anda usted rozando el “larguero”. Ya que aquí en Castilla y León- gozamos de más años de vida, con una mejor calidad. La esperanza de vida se sitúa en 84,3 años frente a los 83,4 de España.

Y, ¿Tengo que saltar?

¿Diga?

¿Qué si tengo que dar saltos de alegría?

No es necesario. Pero tiene usted que tener hábitos de vida saludable y…

No sigas. Ya sabía yo que habría contraprestaciones.

Bueno señor Manuel; no le veo receptivo, así que apure el vermú pues ya he notado que del hornazo no queda nada ¡Estaba rico!  Y… “Mañana será otro día”.

Demostrado: Esto de la-COMUNICACIÓN-, ES UN MISTERIO. Pues eso.