Viernes, 28 de febrero de 2020

La Federación de Caza pone en duda las cifras de abandono de galgos de los animalistas

La Real Federación Española de Caza señala que la cifra de perros abandonados está muy lejos de los 50.000 que aseguran sus detractores
Galgos intervenidos por la Guardia Civil en una operación anterior

La Real Federación Española de Caza (RFEC) afirma que los datos de abandono de perros, en especial galgos, ofrecidos por entornos animalistas son totalmente falsos. Desde la RFEC señalan que ninguna fuente oficial confirma que haya 50.000 animales abandonados por los cazadores cada año. Se trata, según un comunicado, de “información claramente manipulada para perjudicar a la actividad cinegética”.

El Seprona de la Guardia Civil realiza la única estadística oficial sobre abandono de galgos y ha confirmado que en 2018 fueron 52, un número muy alejado de los 50.000 ejemplares que los animalistas pretenden hacer creer a la sociedad que son “abandonados por los cazadores cada año”, criminalizando así injustificadamente al colectivo cinegético.

Según la Federación “Las cifras inventadas y repetidas por los colectivos anticaza nunca han sido confirmadas ni respaldadas por ningún registro oficial y de nuevo son desmontadas por el último informe del Seprona”.  La nota de prensa continúa señalando que el informe de la Fundación Affinity 2019 ha puesto de manifiesto que los perros de caza son los menos abandonados (un 12,6%, frente a un 87,4% procedentes de entornos urbanos) y que, precisamente, el mes de febrero (coincidente con el fin de la temporada de caza) presenta uno de los menores porcentajes de abandonos del año (7,5%), siendo los meses con más abandonos enero, julio y agosto (coincidentes con periodos vacacionales).

“Desde la RFEC condenamos firmemente el abandono de cualquier tipo de perros y pedimos a los cazadores que sigan colaborando y denunciando para erradicar esta práctica. Las Federaciones de Caza trabajamos para que esta cifra sea cero y lamentamos que los medios de comunicación se hagan eco de las falsas estadísticas de los grupos anticaza sin contrastar las informaciones” finaliza el texto.