Miércoles, 19 de febrero de 2020

El beneficio neto de Unicaja Banco crece un 12,9% hasta 172 millones de euros en el ejercicio 2019

El Consejo de Administración tiene previsto presentar a la Junta de Accionistas una propuesta de distribución de un dividendo del 45 % del beneficio neto, con un incremento del dividendo por acción del 25 %

Presentación de los resultados

El Grupo Unicaja Banco ha obtenido un beneficio neto de 172 millones de euros al cierre del ejercicio 2019, lo que supone un aumento del 12,9% respecto al ejercicio 2018. La mejora de este resultado está fundamentada en un aumento del margen bruto, en la mejora de la aportación del negocio inmobiliario y en una disminución de los gastos de explotación, así como en unas reducidas necesidades de saneamientos de activos no productivos.

Este incremento de resultados resulta particularmente destacable en la medida en que la entidad ha destinado en el ejercicio un importe de 230 millones de euros a la constitución de provisiones destinadas a la mejora de la rentabilidad futura, en el marco del nuevo plan estratégico que ha aprobado en el último trimestre de 2019. Este importante esfuerzo ha sido posible gracias a la mejora del margen de explotación antes de saneamientos y a la contribución de plusvalías extraordinarias como las realizadas en la venta de la participación en Ausol, anunciada en junio.

En resumen, las principales claves de Unicaja Banco en el ejercicio 2019 han sido la capacidad de generación de resultados manteniendo el liderazgo en los mercados de origen (Andalucía y Castilla y León), la continua disminución de costes, el aumento de la rentabilidad estructural futura, las holgadas posiciones de solvencia, calidad crediticia y liquidez, así como la mejora significativa de la remuneración a los accionistas.

Capacidad de generación de resultados

En el ejercicio 2019, el Grupo Unicaja Banco mantuvo unos elevados niveles de generación de resultados, que permiten alcanzar un beneficio neto de 172 millones de euros, con un crecimiento interanual del 12,9%. Los principales factores del mantenimiento de esta alta capacidad de generación de resultados son la mejora del margen bruto, la disminución de los gastos de explotación en el marco de una política de mejora de la eficiencia, y unas reducidas necesidades de saneamientos, en general, motivadas tanto por la reiterada caída del volumen de activos no productivos como por los altos niveles de cobertura existentes.

El margen bruto sube un 1,0 % respecto a 2018, debido al impulso de los ingresos ligados a productos y servicios –que crecen el 5,5 %-, a la mejora de la aportación del negocio inmobiliario que se refleja en el apartado de otros productos y cargas de explotación, así como al incremento de los dividendos, que en conjunto han compensado más que holgadamente la menor contribución de los resultados de operaciones financieras.

Otro factor relevante en la evolución de los resultados es la reducción de los gastos de explotación, del 2,0% en relación con 2018. Esto propicia que el margen de explotación antes de saneamientos suba un 5,8%, alcanzando los 402 millones de euros a cierre de diciembre.

En el año 2019, el Grupo Unicaja Banco ha mantenido unas reducidas necesidades de saneamientos, teniendo en cuenta que se han realizado dotaciones extraordinarias, vinculadas al plan estratégico aprobado, por importe de 230 millones de euros. El coste del riesgo de crédito recurrente y los saneamientos de adjudicados se mantienen en niveles bajos, dados los significativos niveles de cobertura y la continuada reducción de los activos no productivos. Con todo ello, la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) se situó a cierre de diciembre en el 4,4%, 0,4 p.p. superior a la ratio de un año antes.

Impulso de la actividad comercial: crecimiento del crédito y de la captación de recursos de clientes

La actividad comercial del Grupo sigue creciendo, con una mejora de los volúmenes del crédito no dudoso de manera sostenida y rentable, como consecuencia del continuo aumento de la nueva producción, y a pesar del incremento en el último trimestre de las cancelaciones anticipadas de operaciones, lo que ha provocado un crecimiento menor al que se deriva del incremento de la concesión de crédito desarrollada en el año. Por otro lado, el dinamismo también se refleja en la captación de los recursos de clientes, en particular en las rúbricas de saldos a la vista y de fuera de balance.

Así, el crédito no dudoso -sin incluir adquisiciones temporales de activos (ex-ATA)- ha crecido un 0,7% en el año, centrándose en el sector público, y con un ligero descenso en el sector privado, apartado en el que han tenido lugar fundamentalmente las referidas cancelaciones anticipadas.

Muestra de este impulso comercial es el hecho de que las formalizaciones de préstamos hayan aumentado un 28%, hasta 4.155 millones de euros en 2019, y que el crecimiento se produzca en todos los segmentos. En el caso de empresas, el crecimiento de las formalizaciones ha sido del 11%, mientras que en particulares ha alcanzado el 9%. Dentro de este último segmento, las nuevas concesiones crecen un 3% en el caso de las hipotecas y un 23% en créditos al consumo y otros. Esta mejora de los volúmenes en préstamos a particulares ha venido acompañada, a su vez, de un incremento de la rentabilidad. Por otra parte, en el año 2019 se han formalizado nuevas operaciones de préstamo a administraciones públicas por importe de 723 millones de euros (frente a 125 millones de 2018).

El volumen de recursos administrados por el Grupo (sin ajustes por valoración) alcanzó los 55.558 millones de euros al cierre de 2019, de los que 50.898 millones corresponden a recursos de clientes minoristas. Este tipo de recursos de clientes crece en el ejercicio (+1%), presentando un comportamiento claramente diferenciado: mejoran los recursos con menor coste y aquellos generadores de mayor rentabilidad, como son los saldos a la vista y los recursos de fuera de balance, que aumentan un 7,1 % y un 2,2 % en el año, respectivamente, mientras que las caídas se producen en el resto de recursos de balance. Los recursos fuera de balance se han visto impulsados, particularmente, por el buen comportamiento de los seguros de ahorro (+ 3,8 %) y de los planes de pensiones (+ 3,3 %).

Reducción de los activos no productivos y elevada cobertura

La sostenida reducción de los activos no productivos -NPAs- (dudosos más adjudicados inmobiliarios) ha permitido a Unicaja Banco reducir su exposición bruta en 1.117 millones de euros (-31,1 %) en los últimos doce meses, con descensos del 29,9 % en los activos dudosos y del 32,6 % en los adjudicados. El saldo de activos dudosos del Grupo, a cierre del cuarto trimestre, disminuyó hasta los 1.351 millones de euros y el de inmuebles adjudicados, hasta los 1.120 millones. La caída de dudosos se traduce en una bajada de la tasa de morosidad de 1,9 puntos porcentuales en los últimos doce meses, hasta situarse en el 4,8 %.

Es destacable igualmente que estos volúmenes de reducción de activos no productivos no sólo no han repercutido negativamente en los niveles de cobertura, sino que estos se han visto reforzados en 0,2 puntos porcentuales en el año hasta alcanzar el 57,9 %, siendo de los más altos del sector. La cobertura de los activos no productivos se sitúa, al cierre de diciembre de 2019, en un 54 % en el caso de los riesgos dudosos y en un 63 %, en el de los inmuebles adjudicados.

Así, el saldo de activos no productivos, netos de provisiones, con un importe de 1.040 millones de euros, representa un 1,8 % de los activos del Grupo a cierre  de 2019, frente al 2,7 % al cierre de 2018, lo que supone una disminución de 0,8 p.p.

Altos niveles de solvencia y holgada liquidez

En términos de solvencia, a finales de diciembre de 2019, el Grupo Unicaja Banco ha mejorado su situación de solvencia, presentando una ratio de capital ordinario de primer nivel (CET1) del 15,6%, y de capital total del 17,1%, entre las más elevadas del sector, y con un incremento en relación con el ejercicio anterior de 0,2 p.p. y de 1,5 p.p. respectivamente.

En términos de fully loaded (según el cómputo una vez finalizado el período transitorio para la aplicación de la normativa de solvencia), Unicaja Banco cuenta con una ratio CET1 del 14,0%, y de capital total del 15,5%, que también experimentan incrementos en el año de 0,5 p.p. y 1,8 p.p. respectivamente.  

Estos niveles superan holgadamente los requisitos establecidos por el BCE en el marco del SREP (Proceso de Revisión y Evaluación Supervisora) para 2019, que sitúan la ratio de capital total en el 12,25%. El Grupo cuenta, por tanto, con un superávit de 487 puntos básicos sobre los requerimientos de capital total, equivalente a 1.121 millones, lo que pone de manifiesto la alta capitalización de la entidad.

La calidad de balance y los niveles de solvencia, que mejoran en el año, han permitido considerar someter a aprobación, en la próxima Junta General Ordinaria de Accionistas, por parte del Consejo de Administración, una propuesta de distribución de un dividendo en efectivo del 45% del resultado neto del Grupo (pay-out). Esto supondrá distribuir al conjunto de los accionistas un importe total del dividendo en efectivo de 77 millones de euros, frente a los 61 millones repartidos con cargo al resultado del ejercicio 2018, lo que representa un incremento del dividendo por acción del 25% y una rentabilidad por dividendo del 5,6%.

Los positivos niveles de cobertura, de solvencia y de calidad del balance se reflejan, asimismo, a través de una nueva mejora de la ratio Texas (indicador que mide el porcentaje que representan los activos dudosos y adjudicados respecto del agregado de capital y provisiones de dudosos y adjudicados). La ratio mejoró hasta el 46,7%, tras una reducción interanual de 14,5 p.p.

Asimismo, cabe destacar el impacto positivo en solvencia que la operación del cambio de control en Caser podrá tener, ya en el ejercicio 2020, en el capital de Unicaja Banco, estimado en 35 puntos básicos, dado el margen para la revalorización contable de la participación en la aseguradora (que se mantiene en el 9,9%), así como los ingresos de 46,87 millones de euros que se derivan de la no extinción del acuerdo de distribución de seguros generales con la aseguradora, tras la renuncia de Unicaja Banco a ejercer su derecho de terminación del referido acuerdo.

Por otro lado, Unicaja Banco mantiene unos sólidos y excelentes niveles de liquidez, así como un elevado grado de autonomía financiera. Los activos líquidos disponibles (deuda pública en su mayor parte) y descontables en el BCE, netos de los activos utilizados, se elevan, a diciembre de 2019, a 14.011 millones de euros, lo que representa un 25% sobre el balance total del Grupo. Asimismo, los recursos de clientes con los que se financia la entidad superan ampliamente su inversión crediticia, como refleja la relación de los créditos sobre los depósitos (loan to deposit, LTD), que se sitúa en el 71,4%.

Planes de transformación y de dinamización comercial en curso

Durante el cuarto trimestre de 2019 Unicaja Banco ha continuado con el desarrollo y cumplimiento de su Plan de Negocio 2017-2020, dentro del que se incluyen, entre otros, los planes de transformación y de dinamización comercial diseñados con la atención dirigida al cliente.

En el marco del plan de transformación en curso, a finales de 2019, el número de clientes digitales representaban un 48% del total. En ese período, del conjunto de las transacciones financieras y consultas de la clientela, el 72% tuvo lugar a través de los canales de banca digital, el 21% en oficinas y el 7% en cajeros automáticos.

Asimismo, desde el pasado mes de octubre, los clientes de Unicaja Banco pueden pagar a través de Bizum en los comercios electrónicos que incorporen esta modalidad en sus medios de pago. Destaca, de igual modo, la ampliación del número de productos contratables a través de Internet y del móvil con la incorporación del seguro de accidentes.

Dentro de las actuaciones del plan de dinamización comercial, durante el último trimestre de 2019 se impulsaron diversas actuaciones comerciales centradas en fondos de inversión, planes de pensiones de ciclo de vida, nóminas y seguros especializados, como el de protección agraria (Agrocaser).

Otras actuaciones en 2019

Por otra parte, en el último trimestre de 2019, Unicaja Banco colocó con éxito una emisión de deuda subordinada (Tier 2), que realizó por un importe de 300 millones de euros, con una demanda más de 3,5 veces superior, recibida en un corto espacio de tiempo. Se trata de una operación que permite a la entidad avanzar en el cumplimiento de los requerimientos regulatorios de MREL.

La inclusión de las finanzas sostenibles en uno de los ejes del Plan estratégico y de transformación 2020-2022, lo que facilitará la progresiva instauración y la gestión de la sostenibilidad, y la fijación de objetivos, métricas e indicadores.

Con ocasión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), celebrada en Madrid el pasado mes de diciembre,  Unicaja Banco firmó, junto a más de 20 entidades financieras españolas, un acuerdo colectivo de acción climática, por el que la entidad se compromete, entre otras medidas, a proceder, en un plazo determinado, a reducir la huella de carbono de su cartera de crédito, en línea con los objetivos marcados en el Acuerdo de París.

Por último, cabe indicar que Unicaja Banco crea valor para los distintos grupos de interés, y contribuye económica y socialmente a las comunidades en las que está presente a través del pago de impuestos. En este sentido, la aportación a los ingresos del erario público liquidados en el ejercicio 2019 con cargo a la entidad ha ascendido a un total de 172 millones de euros, cantidad equivalente a su resultado neto.

Nuevo Plan estratégico y de transformación 2020-2022

Unicaja Banco ha aprobado la puesta en marcha de un nuevo plan estratégico a tres años, para el período 2020-2022, cuyos ejes de actuación son cinco: 1) crecimiento y diversificación de modelo de negocio con foco en el cliente y la rentabilidad; 2) mejora de la eficiencia, de procesos y sistemas, acelerando la digitalización; 3) gestión prudente y ágil de riesgos; 4) potenciación del dato y de la analítica como clave para negocio y eficiencia, y 5) adopción de nuevas formas de trabajo y evolución cultural. A dichos ejes se añade el de la transformación, que presenta un carácter transversal.

El Plan Estratégico 2020-2022 tiene como prioridad fortalecer la generación de ingresos recurrentes y mejorar la eficiencia para lograr una rentabilidad sostenible, manteniendo una holgada posición de solvencia. El nuevo plan se apoya en los valores y compromisos éticos de Unicaja Banco, como son el compromiso social, la cercanía al cliente, la sostenibilidad, la responsabilidad, la transparencia y la educación financiera, mediante los cuales el objetivo es seguir siendo la entidad financiera líder en sus mercados de origen (fundamentalmente Andalucía y Castilla y León), referente en calidad, cercanía y confianza en el servicio a sus clientes y comprometida con la sociedad, las finanzas sostenibles y la creación de valor.

Respecto a cada uno de los ejes en los que se basa el Plan Estratégico, el relativo al modelo de negocio pone el foco de atención en la adecuación de los servicios a las necesidades específicas de los distintos segmentos de clientes, en el negocio especializado y en la transformación del modelo de distribución atendiendo a las necesidades del usuario; el de eficiencia y procesos impulsa la productividad y digitalización con el objetivo de continuar reduciendo la base de costes en el futuro, mientras que el de riesgos tiene como prioridad la mejora de la experiencia de cliente, manteniendo un bajo coste de riesgo. Por su parte, el eje de analítica y datos persigue mejorar la disponibilidad y explotación avanzada del dato en toda la organización, y el relacionado con el talento y la cultura tiene como objetivo adaptar la plantilla a las nuevas necesidades de negocio, fomentando una cultura de trabajo ágil y multidisciplinar.

El nuevo plan estratégico de Unicaja Banco contempla desde 2020 a 2022 una gradual mejora de los ingresos y de la eficiencia, con una continuación de la tendencia de disminución de los activos no productivos, manteniendo una holgada posición de solvencia. Todos estos componentes van a contribuir a lograr una mejora de la rentabilidad estructural que permite a la entidad fijar un objetivo de crecimiento anual del beneficio del 10% durante los próximos tres años y el del pay-out por encima del 50 %.