Miércoles, 19 de febrero de 2020

La verdad y la mentira se cruzan

Verdad proviene del latín verĭtas, veritātis. La verdad supone la concordancia entre aquello que afirmamos con lo que se sabe, se siente o se piensa.

Mentīri  o mentir, hace alusión a la construcción de una falsa realidad a partir de saberes firmes, considerando que toda deformación de la verdad es un constructo de la misma.

Estas dos definiciones, buscado su origen  de mi amado latín, pienso, que dirían mis abuelos si hoy se encontraran que su palabra nada dice, que lo expresado por la mañana, a la tarde ha cambiado de significado, que el apretón de manos era tan válido como un juramento,  actualmente las  manos se aprietan como si fueran aire y lo dicho se convierte en humo.

Me gusta ilustrar mis colaboraciones, si es posible, con escritos en forma de fábula. He rebuscado en viejos archivos familiares, y di con  alguien que ni fue poeta, ni escritor, pero si creador de obras maravillosas cuando sus pinceles se deslizaban por tablas   o lienzos. León Gerôme, nacido en 1824 y fallecido en 1904, supo representar la verdad saliendo de un pozo, desnuda y con cara de terror. Esta leyenda podría llamarse “La mentira disfrazada”, nos va ayudar a reflexionar por qué algunas veces preferimos oír la mentira a la verdad…

La verdad y la mentira

Cuentan que un día la verdad y la mentira se cruzaron:

—¡Buenos días! — dijo la mentira.

— ¡Buenos días! — contestó la verdad.

— ¡Hermoso día! — dijo la mentira.

La verdad, miró al cielo y oteó el horizonte para ver si era cierto… Y sí, lo era.

—¡Hermoso día! — contestó entonces la verdad.

— ¡Aún más hermoso está hoy el lago! — dijo la mentira.

La verdad, miró y requetemiró al lago para convencerse que era verdad… Y sí, lo era.

— ¡Cierto, está bonito! — dijo entonces la verdad.

Y la mentira fue corriendo hacia el agua, diciendo:

— ¡Vayamos al agua a nadar! ¡Hoy está más hermosa!

La verdad se acercó con prudencia al agua, la tocó con la yema de los dedos, vio que sí, el agua estaba más linda que en otras ocasiones, decidió entonces creer a la mentira y seguirla.

Ambas se quitaron la ropa y se lanzaron al agua. Verdad y mentira, estuvieron nadando muy a gusto un buen rato, hasta que la mentira salió y se puso la ropa de la verdad. La verdad, incapaz de ponerse la ropa de la mentira, comenzó a caminar desnuda por la calle y todos se horrorizaron de verla.

Así es cómo, desde entonces, la mayoría de personas prefieren ver la mentira disfrazada de verdad que la verdad al desnudo.

Termino con la frase:  “SOLO LA VERDAD TE HACE LIBRE”

Pintura de León  Gerôme (LA VERDAD)