Lunes, 25 de mayo de 2020

Cartas de los lectores

No lo llames PIN, llámalo censura

En CGT queremos mostrar un contundente rechazo hacia cualquier iniciativa que pretenda volver a la idea de la escuela del nacional catolicismo, a una escuela segregadora, sexista, xenófoba y clasista, hecha a la medida e intereses de unos pocos.

Lo que actualmente se enmascara detrás de las palabras PIN PARENTAL, (control y autorización expresa por parte de las familias de los contenidos del currículo impartidos a sus hijos en los centros educativos) es la negación de una escuela pública, diversa, plural, que tiene la obligación de garantizar la pluralidad, el respeto y la integración. Todo ello amparado en una supuesta demanda social inexistente, que ya desde la propia solicitud del mismo PIN, manipula los datos (hay que entregar una por hijo y progenitor, con lo que se duplica o cuatriplican en el caso de tener más de un hijo, y no una por familia, por lo que ese amplían falsamente los datos y porcentajes de demanda).  Es la no aceptación de los contenidos que se recogen en nuestras leyes educativas y, por lo tanto, de los valores de igualdad que se recogen en la constitución. En una patética perversión del lenguaje  pretenden denominar como adoctrinamiento la normalización de la diversidad y pluralidad en los centros educativos públicos. Adoctrinamiento es, precisamente, lo que tanto en el fondo como en las formas ellos defienden, a la vez que paradójicamente acusan a los demás de ejercerlo: la imposición de una ideología única incapaz de aceptar la diferencia.

Por ello, no dudamos de la labor profesional que desarrollan el profesorado en nuestros centros educativos afirmando que: TODAS LAS ACTIVIDADES DE FORMACIÓN, CHARLAS, TALLERES QUE SE REALIZAN EN ESTE SENTIDO EN LA ESCUELA PÚBLICA, ESTÁN AMPARADAS POR ACUERDOS, DECRETOS Y LEYES EDUCATIVAS, ADEMÁS DE POR EL ESTATUTO DE AUTONOMÍA Y LA CONSTITUCIÓN.

El miedo y la ignorancia están en las cabezas de aquellos que son incapaces de aceptar que existe una violencia de género estructural contra las mujeres, que el feminismo busca la igualdad efectiva o que hay diversidad de formas  de expresión sexual y afectiva. Todas tenemos iguales derechos como personas, independientemente de nuestro origen, sexo, color de piel, capacidad económica o creencias.

Queremos una escuela donde tenga cabida la pluralidad ideológica y cultural, independiente, gratuita, científica, laica, inclusiva, coeducativa, crítica, comprensiva, abierta y orientada a conseguir el desarrollo integral de la personalidad.