Incredulidad 

Sabe señor Manuel; hoy he tenido un día agridulce, pues por una parte he sentido la alegría de que una larga trayectoria a través de Prensa, Radio Televisión y Libros, quede reflejada y “guardada” a buen recaudo permanentemente. Y que de una manera un tanto milagrosa, con solo apretar un “botón”… se pueda ver.

Y, ¿eso?

Pues que el 10 de enero pasado firmé el contrato de –Cesión Desinteresada-, a la-Consejería de Cultura y Turismo- de la-Junta de Castilla y León- de todo ello; para su Depósito en el-Archivo Histórico Provincial de Salamanca-.

Pero eso, es muy importante.

Para mí, sí lo es señor Manuel. ¡Muy importante! Entre otros motivos: “Pues no en balde vivimos gracias a las historias que nos contamos. Y afortunadamente he tenido la suerte de ser un modesto narrador, desde hace mucho tiempo, en que me “invadió” el veneno de contar-Historias Humanas y Divinas-, habiendo acumulado una ingente cantidad de ellas. Que afortunadamente ahora ya están a buen recaudo”.

¡Cuánto me alegro! Pues yo he leído, oído y visto, casi todo “lo tuyo”. Y así a “bote pronto” quiero recordarte la entrevista humana que le hiciste a-Pedro González Alonso-el  “Señor Perico”, un agricultor nacido aquí en Villaflores en el año 1907. Era un miércoles 24 de Diciembre de 1994- un día antes de la Navidad. Y la comenzabas diciendo, emulando al inicio del mundial –Don Quijote-…

“En un lugar… No, no es eso. El señor Pedro; Pedro González Alonso nació en Villaflores en el año 1907. Y fue y continua siendo (aún no había muerto), un personaje insólito de prodigiosa memoria y lucidez mental que hace larga la conversación si ella es de cosas que a él le gustan. Socarrón, sabio y sabiendo lo que dice, muchas veces con doble sentido y siempre con una coletilla final… ¡aún queda más!

Gracias señor Manuel por este recuerdo. Pues estoy a punto de llorar recordando aquella entrevista los dos sentados cerca de la antañona noria y debajo de aquellos árboles centenarios que había en el huerto; árboles que en verano estaban “plagados” se cigüeñas en sus nidos y polluelos “machando el ajo”. Árboles que para su orgullo eran, sin duda, los más altos del pueblo. Sí, era un personaje insólito, como casi todos los personajes entrevistados en esa larga singladura contando historias de personajes también singulares y muy contrapuestos que te contaban “su historia”. Además de que “montones” de dichos personajes ya murieron y ello da cierto sentido de documento histórico a estos relatos de personas muy diferentes… pero siempre llenos de gran humanidad. Como el “Señor Perico”.

Le decía al principio señor Manuel que hoy el día para mí hoy tenía sabor agridulce y quiero explicarlo. Alegría por lo del Archivo pero mucha tristeza por la muerte de una persona conocida de aquí de Villaflores- y que ha muerto, parece ser, por los humos tóxicos de una-Gloria-que tanto abundan en este lugar desde tiempos inmemoriales.

 

Un suceso terrible. Yo también tengo una-Gloria-.

Y, yo señor Manuel. Un suceso increíble, también tengo –Gloria-.

Coincidiendo además que he sido defensor acérrimo de este tipo de calefacción herencia de los romanos, que siempre me cautivo, Y de las que he escrito, como usted mismo dice la “intemerata” de veces, siempre elogiosamente. (También quedará constancia de ello en el-Archivo Provincial, cuando esté Digitalizado mí legado).

La-“Gloria”-, es según él-Diccionario-:”Una especie de hipocausto que consiste en un estrado hecho sobre un hueco abovedado en cuyo interior se quema paja u otro combustible para calentar la habitación y para dar calor a las personas que sobre ella se colocan”.

Reprima el pronto señor Manuel… ¿Quiere usted añadir algo más?

Pues sí; ya que he tenido-Gloria- de siempre.”Por un horno que está situado en el interior o exterior de las viviendas de planta baja, se “chisca” la paja u otros materiales combustibles y cuando ya está el fuego iniciado, el calor y el humo se trasmite por galerías subterráneas construidas bajo el suelo de las habitaciones. Ello llega hasta el exterior de la vivienda donde hay una chimenea de salida de humos. En ella hay un regulador; que cuando la –Gloria- está plenamente encendida se cierra, para mantener el calor. ¡Así de sencillo!

Y… que probablemente por un fallo en el suelo de una habitación se ha cobrado una vida humana; un suceso terrible para nuestra absoluta sorpresa.

Sí, señor Manuel. Ante nuestra-Incredulidad-, más increíble.

Señor Manuel; levante usted el ánimo, aunque sé que le será difícil, pues tengo que hacerle otra pregunta también tremendamente triste. ¿Se ha dado usted cuenta, de que estos días hemos tenido que hablar de dos –Glorias-?...

Sí hombre. De la “nuestra” milenaria y ahora maldita y de esa otra “La Borrasca-Gloria” que está arrasando una parte de España y a mayor escala en la muerte de personas. Qué paradoja más desagradable, señor Manuel.

Me he dado cuenta y además ello me aterra; pues esta última borrasca –Gloria-, es un anticipo avanzado de ese-Cambio Climático- que está ahí a la vuelta de la esquina y te pregunto: ¿Aprenderemos de todo lo que está pasando?

No lo sé señor Manuel. Tengo mis dudas: ya que confiar en nuestro juicio puede jugar malas pasadas. No obstante; a veces las lecciones más valiosas provienen, provienen de las fuentes más inesperadas.

Por último amigo: ¿Qué le ha parecido esa mini-nevada que hemos tenido en el pueblo después de tantísimo tiempo? Seguro que usted se acordó de otros tiempos cuando había nevadas “disformes”…

¡Espere hombre! No se altere en demasía que es malo. Me lo cuenta usted la próxima semana. Pues eso.